
Durante semanas había estado estudiando cómo eliminar a aquel sujeto y gracias a mis contactos, ahora sabía cómo actuar para conseguir mi objetivo. Durante largo rato estuve avanzando por recovecos y callejones que no había visto nunca, procurando dejar el mínimo rastro, hasta llegar al enclave que me habían comentado y que ya había estudiado previamente y con detenimiento en las notas que había conseguido y que en ese momento, casi conocía de memoria. Allí estaba todo y por la ventana de aquel viejo edificio a punto de derrumbarse, había una vista perfecta del pequeño y corto callejón por donde mi víctima habría de salir y caminar unos pocos metros hasta coger su coche... sí... yo no podía cometer ningún error, pues sería un fracaso y nadie confiaría en mi, y para conseguir salvar mi reputación debía conseguirlo, y estaba seguro de que así sería…
Como sabía que disponía de algo de tiempo, comencé a montar el rifle... era un arma nueva, un tanto aparatosa, pero preciosa... era la primera vez que la usaría, pero confiaba plenamente en su capacidad y potencia... no había posibilidad de hacer ninguna prueba, y seguramente, sólo tendría tiempo para hacer un único disparo, así que me aseguré de no cometer ningún error y mirando el reloj, comprobé que faltaba muy poco para que mi víctima saliera dejándose ver...
Todo estaba tranquilo... apenas una ligera música se apercibía en el ambiente, cosa que agradecí, aunque eso no me importaba... mi momento se acercaba y con él, mi victoria... había dedicado meses de trabajo a preparar este momento y estaba seguro de que nada saldría mal. Culminaría tanto esfuerzo con un éxito
Intuyendo el momento, sin aviso previo, me fijé en la puerta que parecía moverse y a los pocos segundos él apareció. Sin pensarlo dos veces, lo encañoné… fijé la mira en su cabeza... el tiempo iba a su favor, pues los segundos corrían más lentos que sus apresurados pasos... en una fracción de segundo tuve su cráneo en la cruz de la mira y sin dudarlo, pulsé... el disparo acalló aquella musiquilla insistente y tediosa… escuché el impacto con nitidez y contemplé como su cabeza se deshacía esparciendo una masa sanguinolenta y espesa a su alrededor… el color de la sangre cubrió la imagen de aquel ser que se desplomaba sin síntomas de vida...
Por fin, yo había triunfado... por fin terminé el juego y acabé con el malo... soy el rey de la consola, y ahora, lo sabrá todo el mundo…
Moraleja… ¿moraleja???