El constante ulular del viento recorriendo las vacías calles de la ciudad, ahoga mis silenciosos gritos de dolor… la soledad, cruel verdugo de una cada vez más exigente sociedad, invade sin previo aviso la existenciavde los que, sin llegar a enteder muy bien el por qué, quedan excluidos del ámbito de la normalidad, y caducan ante modas y formas más actuales.Mi alma, yaciente entre sombras de dudas y, lo reconozco, muchos miedos, busca con desesperación aquellos recuerdos que inflijan una y otra vez el acento en un final no deseado, sin dar una ínfima posibilidad de volver a ser feliz por un instante más… antes de que constante oscuridad de una perpetua noche se aposente para siembre en mi, casi sin sentido, existencia…
Quisiera, antes de pasar definitivamente a la inexistencia del olvido, volver a sentir, por una sola vez, su abrazo, su beso… por una sola noche, compartir su lecho… por unos minutos, ser su confidente… por un instante, ser quien fui… una sola vez más… sólo una vez más…
Todo lo que empieza ha de terminar… nada, ni la misma vida, es eterna… salvo mi espera, infructuosa y ya sin sentido…
Ella ha crecido, se ha hecho una mujer adulta… para qué quiere un osito de peluche como yo???



