
Hoy ha llegado a mi buzón de correo electrónico, dentro de ese cúmulo de cosas curiosas, divertidas o estúpidas que la mayoría recibimos a diario, algo que me ha dado que pensar, a raíz, obviamente, de la colocación de una simple rayita denominada “coma”:
El texto en cuestión comenzaba de la siguiente manera:
Lee y analiza la siguiente frase :
"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda".
Unos pondrán una coma, por ejemplo, tras la palabra tiene, y entonces quedaría así la frase:
"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene, la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda".
Pero si la coma se sitúa tras la palabra mujer, el sentido de la frase da un brusco giro
"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer, andaría a cuatro patas en su búsqueda".
Ahora que estamos usando tanto mensaje tipo “sms”, ahora que estamos destrozando nuestra lengua, quisiera hacer un poco de hincapié en la necesidad de intentar comunicarnos de la más clara, sencilla y fácil manera posible sin destrozarla...