miércoles, 12 de diciembre de 2007

Marcianos

Acaban de hacer un tremendo descubrimiento y es que buscando entre la arena de Marte, han encontrado (Santa paciencia digo yo) lo que podrían ser cagadas de ciertos paramecios, así que es posible que en algún tiempo remoto hubiese habido vida en el planeta rojo (sin signo político alguno, que quede claro)

Pobre Orson Wells, cuando relataba su famoso serial “la guerra de los mundos”, contribuyendo a expandir el pánico en una sociedad dúctil y obediente... y que pasará ahora con los grandes del cine, donde toda la mítica saga de “Star Trek” o “la Guerra de las Galaxias” se queda en simples decorados de cartón piedra sin ningún rigor científico que las afiance como historias venideras…

Ahora resulta que aquellos famosos ovnis que tanto dieron que hablar en años pretéritos, y que han inspirado, no sólo historias cinematográficas para aburrir, si no toda una cultura digna de la mejor secta científica, ha resultado que no es más que una simple lenteja que alberga a toda una comunidad de estos diminutos seres... pero lo que me preocupa es si alguna vez, cuando se nos ha metido un poco de arenilla en el ojo, no habremos destrozado involuntariamente a toda una cultura, o lo que es peor, no habremos llevado a la extinción a una forma de vida desconocida...

Pero la ciencia es así... fría, despiadada, cruel e insensible... hasta que alguien descubra que todo ha sido un error y la Tierra, en realidad, tiene forma de melón y no de naranja como siempre hemos creído...

Dejemos pues, si es nuestro deseo, que aún sabiendo que toda la civilización alienígena puede tener su propio universo infinito dentro de un bote de aceitunas rellenas, la ignorancia nos siga haciendo soñar, al menos ahora que se acerca la época de los regalos de los Reyes Magos

Así pues sueña… y escribe tu misiva a las magas majestades…



martes, 11 de diciembre de 2007

Terminando


Si fueses el último ser humano... ¿merecería la pena vivir???

Camión

Los destellos azules de la policia me hicieron apretar más aún el pie sobre el acelerador, sorteando todos aquellos vehículos que aparecian por doquier.

La aguja del velocímetro tiritaba hacia la derecha del marcador, como temerosa de la captura e intentando dar más velocidad de lo que el coche podía... No tuve otra opción que sujetar firmemente el volante con mi mano izquierda, mientras que la derecha jugueteaba, presta a entrar en acción, entre la palanca de cambio y el freno de mano... mis pies, tan temblorosos como la aguja, eran una continuación de los pedales, donde el freno había sido ignorado por completo.

Sin embargo, no era capaz de dejar atrás a mis tenaces perseguidores, en aquella amplia avenida donde los semáforos ya no tenían sentido... Decidí desviarme por calles secundarias, esperando poder despistar a quienes iban tras de mí, así que estuve atento para encontrar un lugar donde poder girar.

La próxima calle parecía un buen lugar, así que apenas unos pocos metros el volante se giró bruscamente y con un chirriar de neumáticos que levantó una pequeña nube de humo, mi coche enfiló aquella calle, cuando de repente un inmenso camión estaba frente a mí...

Lo último que pude pensar es que en aquel pais, conducen por la izquierda...

lunes, 10 de diciembre de 2007

Soñar


Continuamos fundidos en un abrazo... tus ojos brillaban y tu sonrisa irradiaba felicidad... sentí que me estaba mirando en un espejo...

Acariciando tu desnuda espalda, susurré con tu mismo aliento... "te sueño"

domingo, 9 de diciembre de 2007

Restaurante

Faltaban pocos minutos para la hora en que teníamos mesa reservada, así que aceleramos un poco el paso para ser puntuales.

Al llegar, nos recibieron muy cordialmente y nos condujeron hacia nuestra mesa, en un sitio no muy discreto pero tampoco excesivamente bullicioso.

Al mirar la carta, pude leer:

“Mariscos de Galicia”

“Carnes del Guadarrama”

“Verduras de Levante”

“Pescados del Atlántico”

“Brochetas de papaya y kiwi”

“Vinos de Rioja y Valdepeñas”

“Postres y dulces típicos de Madrid”

Y así entre varios similares platos

Tras pedir, y mientras nos servían, nos estábamos bebiendo unas cervezas alemanas, y pude ver de soslayo, en el trajín de abrir y cerrar la puerta, como se movía el personal en la cocina… prácticamente todos, orientales… Me fijé luego en los camareros de la barra, quienes a mi entender eran marroquíes o al menos su tez era muy similar, mientras que las camareras, prácticamente todas eran sudamericanas.

Seguimos esperando y entonces apareció en la televisión un reportaje sobre “Ferrari”. Fue en ese instante cuando me di cuenta de que podía haber cometido un error y me entró el pánico… dejé a todos sentados en la mesa y salí apresuradamente para cerciorarme… Sí, afortunadamente, todo había sido producto de las casualidades… allí fuera, bien iluminado, lo decía bien claro: “Casa Aurelio. Restaurante típico Asturiano”