
Siempre la toma de las decisiones, puede suponer un problema… ante una situación complicada, nos cuesta pronunciarnos ya que solemos desear la mejor opción… la mejor opción para nosotros claro está…
Así pues, hoy estoy en estos días que cómo sé que no voy a comerme el mundo (vamos, que no me como un colín, cómo para comerme el mundo entero) al menos voy a intentar que el mundo no me coma a mí. Hoy sé que no llegaré a la línea del horizonte, así que al menos voy a acercarme algo. Hoy sé que la noche llegará a mi pesar, así pues aprovecharé para poder ver las estrellas (aprovechando que no hay nubes, claro). Hoy sé que no podré besarla, por lo que disfrutaré pensando cómo será ese beso deseado cuando llegue…
Podría decir que NO, pero sé que iba a ser exactamente igual, así que seguiremos avanzando a mañana con una sonrisa, con decisión, con mis pocos amigos, y mis menos amantes, con las ganas de siempre y las mismas esperanzas, y siempre, con la duda de si la opción que he escogido es la correcta… pero ¿a quién leches importa eso???



