viernes, 28 de septiembre de 2007

Pérdidas...

Como si todos nuestros bolsillos estuviesen llenos de agujeros, cuantas cosas vamos perdiendo…

Los dientes de leche

La pubertad

La inocencia

La virginidad (no tod@s)

La merienda

La paciencia

El tiempo

El amor

La razón

La cartera

El trabajo

El tren

La ilusión

El coche

La vista

El pelo

Las gafas

El ritmo

La figura

Al mus

La independencia

El carnet

Un libro

El mando a distancia

La salud

Una oportunidad

Las entradas del cine

El móvil

El interés

Los olores por el microondas

La misma vida…

Hay muchas más cosas que perdemos, pero algunas hasta las encontramos… así que pese a todo, creo que no deberíamos considerarnos perdedores… pero un poquito de cuidado leñe…

martes, 25 de septiembre de 2007

Despertar


Aún tengo fresco en mi memoria el momento del despertar cuando era niño. Un intenso caudal de aromas desbordaba la casa mientras el fuego en el hogar, alma de la cocina y esta, corazón de la casa, crepitaba entre brasas incandescentes de la leña resecada al sol.

El olor del pan crujiente, se mezclaba con el aroma del café que inundaba todas las estancias... la fragancia de los dulces bollos, aliviaba el borboteo constante de los pucheros y las ollas que cuchicheaban entre hervores, el menú del día que, dicho sea de paso, no llegaba a sorprender a casi nadie.

Chorizos y patatas envueltos en papel se amontonaban bajo las cenizas mientras que por encima de estas, las brasas permitían asar unas castañas o terminar de cocer flanes en calmado condimento y todo esa mezcla de sensaciones llenaban la casa de algo mágico que duraría todo el día...

Lo que hemos perdido con el jodio microondas...

lunes, 24 de septiembre de 2007

Viaje

Un viaje… hoy deseo hacer un viaje… nuevo, distinto, carente de sentido y de lógica. Tiempo hace que dentro de mí surge la necesidad de partir, como Ulises o como Quijote, como Hernán Cortés o como un caminante más en peregrinación a Santiago… Tomar las botas y el gorro, y partir en pos del lejano y colorido horizonte

Un viaje en el que deseo encontrar aquello que hoy me falta, o al menos parte de aquello que hoy, necesito… Es sencillo dar un giro, cambiar la vida, decir que no, cerrar la puerta y comenzar a caminar, pero me siento como una vieja y destartalada locomotora que ha estado arrastrando vagones durante muchos años…

No sé si puedo renunciar a lo que durante estos años he ido construyendo, he ido arrastrando tras de mí, y ahora… no sé si puedo abandonar, dejarlos en medio de la nada y comenzar a recorrer senderos distintos…

Quiero irme lejos de la razón… una razón que no termino de entender, que me ata y me empuja hacia el interior cuando necesito luz y aire fresco…

Hoy me siento cansado, agotado… hoy, esta locomotora está oxidada, parada, sin fuerzas, sin rieles ni traviesas que configuren su camino… de nada sirve haber llegado hasta aquí, por que aquí, hoy, estoy en mitad de ningún sitio… sin camino y sin paisaje…

Del presente tengo cansancio… del pasado recuerdos… del futuro, esperanzas…

Señores viajeros… volvamos al tren… partiremos tan pronto como sea posible… y volveremos a dar vueltas y más vueltas en este círculo monótono de la vida que hoy se ha hecho presente… Mañana, al amanecer, ya veremos donde estamos…

SIN PALABRAS

Marcel Marceau... mimo... genio

domingo, 23 de septiembre de 2007

Precios

Tal vez sea cierto que todo tiene un precio, desde la vida (una madre de alquiler) hasta la muerte (un asesino a sueldo)

He tardado apenas 5 minutos en encontrar estos anuncios en internet. Dado que entiendo que son del dominio público, aquí copio los enlaces, por si alquien quiere curiosear un poco

Vientre de alquiler:

http://vientredealquiler.blogdiario.com/

Sicarios:

http://classifieds.agriscape.com/ad/101548/es/


No sé si también las sensaciones tendrán un precio... aunque no sea dinero.