Hemos dejado atrás las vacaciones, la operación bikini, la operación retorno, y nos enfundamos en "la vuelta al cole", la "vuelta al curro" y la vuelta a las infinitas colecciones de los kioskos...
Nos planteamos nuevas metas... aprender inglés, ir al gimnasio, tener un hijo (o plantar un árbol... ) buscar el amor, o hacer crecer el que ya se tiene... ser felices en definitiva...
Cambiamos el bañador por el uniforme, el mirar el horizonte por mirar el reloj, el pasear sin prisa por carreras, y largos paseos por innumerables atascos...
Septiembre... hemos vuelto con el saco de recuerdos lleno de anécdotas y de historias...
Espero, sinceramente, que no falte nadie...
Permitidme que dedique un pequeño homenaje a un compañero de madrugadas que pese a todo, seguirá compartiendo tiempo conmigo...
En el crepúsculo del día el cansancio me rodea me arrastra a la agonía pues la noche merodea
El sonido de su risa se pierde en eco lejano otro sus huellas pisa caminando de su mano
Atrás quedó su esencia de fresco limón, de luz y ahora llegó la consciencia de cada uno, tomar su cruz
Algunas veces pensamos que tenemos razón en lo que hacemos, mas... ¿qué razón tiene el corazón??? Nos enviamos frases, dichos, refranes... todos llenos de sensatez, de hermosura, de buenos deseos... genios creativos que en un momento dan ala a nuestros sueños pensando que tal vez mañana se hagan realidad... que los corazones rotos tienen cura... que la amistad es para siempre... que el mundo es un lugar que puede ser hermoso...
Algunas veces, la realidad se encarga de borrar esas palabras, esos sueños que son ajenos, esas ilusiones que hemos tomado prestadas, esas esperanzas inconclusas...
El dolor, las lágrimas, el vano esfuerzo, el corazón roto y el alma vacía... tal vez todo ello es necesario para saber lo que es un instante de eternidad... sí... tal vez ese sea el precio.