viernes, 1 de junio de 2007

Gárgolas

"Le dijo la zorra al busto: Tu cabeza es hermosa... pero sin seso. Cómo este hay muchos, que aunque parecen hombres, sólo son bustos"

Creo recordar que fue Samaniego quien, en una de sus geniales fábulas, compuso esta más que elocuente ilustración

Hace ya tiempo que tengo la sensación de que la evolución de la sociedad es algo que no se asienta en mi propia piel... Es posible que sea algún virus, o que simplemente haya dejado paso a las nuevas generaciones y no haya tenido el tiempo suficiente para haber hecho todo aquello que debería...

Cada vez con más frecuencia, encuentro gente que se dedica a quejarse, a protestar de todo y de todos. Gente que exige sus derechos sin reparar en los derechos ajenos. Gente que critica actitudes, sin aportar alternativas. Gente aferrada a sus propia ideas, que guarda para sí encerradas en paredes opacas e impermeables que, ni las hacen crecer ni las hacen compartir, y lo que es peor, cerradas a nuevos proyectos...

Como pétreas gárgolas, con gesto de amenaza, tengo la sensación de que esperan su oportunidad, acechando impasibles e imperturbables al error ajeno, o lo que es peor, a ideas distintas a las suyas, y sólo cuando la tormenta estalla, son capaces de vomitar sus venenos, alimentados con odios, iras y rencores, abonados con envidias y sospechas, conservado entre oxidadas y vetustas creencias, ideales o costumbres arcaicas que no han llegado a evolucionar...

Hoy, todos pensamos que tenemos razón y por lo tanto, el resto del mundo está equivocado... “mea culpa” también

Algunas veces, es agradable escoger otra opción, equivocarse, rectificar, pedir perdón, o simplemente comprobar que el mundo no se acaba en la enmohecida fachada donde la gárgola permanecerá eternamente... Tal vez, sea esa la mejor opción de la libertad, de la paz, del progreso, de la tolerancia… tal vez, aquel que vive intentando sembrar la paz, desecha la simiente de la violencia…

jueves, 31 de mayo de 2007

Kim Phuc


Tenía muchas ideas para ir colocando aquí, pero hoy, una noticia me ha hecho cambiar de opinión y será esta imagen, muy conocida seguramente gracias a que ganó un pulitzer, pero sobre todo a que mostró al mundo entero una de las múltiples facetas del horror de la guerra

Kim Phuc, vietnamita, hace 35 años que sufre las secuelas que aquel día marcaron su vida para siempre...

Hoy, es una embajadora de Paz de la Unesco y preside la fundación que lleva su nombre para ayudar a los niños de las guerras...

Ella ha perdonado personalmente, al piloto que aquel día bombardeó y mató a quien sabe cuantos inocentes...

Hay que ser muy fuerte y valiente para saber perdonar de corazón... hay que ser muy fuerte y valiente para querer vivir la paz...

domingo, 27 de mayo de 2007

Manos


Algunas veces, al hacer el recuento de mi vida, miro mis manos.

Por mucho que me esfuerce, por muchos logros que haya conseguido, mis manos siempre suelen estar vacías.

En realidad, todo lo que poseo, está en mi corazón

viernes, 25 de mayo de 2007

Ruptura


Supongo que todo el mundo ha leído la noticia de que los divorcios en España se han multiplicado en estos últimos años, alcanzando la cota de una separación cada 4 minutos (hay que tener ganas de divorciarse a las 3 de la madrugada, por ejemplo)

Por otro lado y en aparente enfrentamiento, cada vez hay más páginas en internet que facilitan el contacto personas para "lo que surja", si es que surge algo... y que está claro que muchos de sus clientes son personas ya experimentadas en el mundo sentimental, en busca de su “segunda” (o “vigésimo cuarta”) oportunidad.

Está claro que hay cientos... miles de causas por las deseamos compartir nuestra vida con una persona e intentamos también hacernos partícipes de esa vida ajena... igualmente está claro que hay cientos... miles de causas por las que ese ideal inicial se ve truncado y esa vida "para siempre" encuentra un final, a veces de forma brusca, otras, las menos, de forma armónica y agradable.

Quiero creer que la convivencia es un esfuerzo al tiempo que es un placer... un difícil equilibrio... Antaño, las personas eran más condescendientes y menos exigentes... Afortunadamente pasó el tiempo de la gran dependencia económica, donde el matrimonio era poco menos que la compra de una mujer para uso y disfrute del marido y de la familia... luego llegó el compartir algo... tal vez no mucho... pero no lo importante: la vida

Seguimos buscando pareja, y vestimos para ello nuestra alma con sus mejores galas en el carnaval de la vida... hasta que llega la noche y cae la máscara y entonces debemos mostrarnos tal y como somos y también, no lo olvidemos, como es la pareja que tenemos frente a nosotros. La desnudez de la intimidad, que no del cuerpo, es lo que probablemente más cuesta mostrar y por lo tanto, lo que más cuesta ver.

Todo tiene un precio, y tal vez, esa búsqueda de felicidad que parece que no está completa si no hay alguien con quien compartirla con nosotros, suponga ese sacrificio de tener que renunciar a una parte de nuestra propia libertad e independencia para, en justa medida, estar con quien hemos escogido para la aventura de la vida, y aguantar parte de la suya propia haciéndola nuestra.

Es posible que cada día seamos más y más exigentes... hoy, los solteros están a la moda y los trabajos nos sumergen en interminables jornadas que nos aíslan en ocasiones de nuestro propio mundo... apenas hay tiempo para hacer lo que deseamos realmente y si por añadidura ese tiempo hemos de compartirlo con alguien, se hace más complicado...

Sí, creo que esa búsqueda de libertad nos hace olvidar el esfuerzo y el sacrificio que deben aplicarse a la vida en pareja, a una sociedad, aunque sea chiquitita… y tal vez, nos haga ser un poco más egoístas…

Como siempre, no sé donde está ese jodido equilibrio…


NOTA: Fue Woody Allen quien dijo "Hay matrimonios que acaban bien. Otros duran para siempre" así que no vale ponerlo como comentario. Gracias.

martes, 22 de mayo de 2007

Burbujas


Frágil frontera la del viento. Frío y calor, risas y lágrimas, día y noche... Todo se mezcla en el viento que a veces arrastra el tiempo, confunde recuerdos pasados con esperanzas futuras y mezcla culpas e inocencias entre los sentimientos de esos vendavales.

Frágil frontera la del viento que nos regala ese frescor de vida en los amaneceres del estío y descorre el cortinaje de nubes oscuras en las plácidas soleadas tardes del suave otoño... y sin saber muy bien como amanece aperlado y oscurece de rojos...

Frágil frontera la del viento que no conoce límites, muros ni trabas, que pasea por montañas y valles y arranca aromas de todo cuanto encuentra a su paso regalándolo de forma gratuita y generosa a veces, o de forma violenta y obligada otras...

Frágil frontera la del viento que nos impulsa o nos frena... que nos da alas y nos las quita... que nos envuelve y abraza como amante furtivo en la noche o que muestra su indeferencia entre una abigarrada multitud de soledades

Frágil frontera la del viento, rota una y otra vez buscando en un pasado que asoma cauteloso entre un futuro que nos invita esperanzado y del que sólo nos separa el presente... que es, en definitiva, todo cuanto tenemos y por desgracia, casi siempre en nuestra particular burbuja.