lunes, 9 de abril de 2007

Verdad


A tenor de algunos comentarios dejados en mi anterior opinión sobre la Fe, donde aparece la contundente palabra "VERDAD", quisiera intentar enlazar mi opinión pero no en un comentario aislado, pues entiendo que es un tema tan amplio que no puede "tocarse" sólo de soslayo, si no en una intensa disertación en la que, desafortunadamente, no puedo entrar, y no únicamente por falta de tiempo, si no por que evidentemente, no soy la persona más adecuada, pero...

Quisiera empezar, tal vez, por lo más complicado. La verdad, para la mayoría de los individuos, es, dependiendo del momento, de las circunstancias e incluso del estado de ánimo, distinta... Sí, sé que la mayoría dirá que no es así, pero casi toda la gente que conozco, tiene una reacción distinta si está alegre a cuando está triste.

Místicos, filósofos, reyes, e incluso dioses, han predicado la verdad, pero de forma tan etérea y tan frágil que, al menos yo, sigo dudando de lo que es la verdad. Imagino que cuando tenga la respuesta, del tipo que sea, la verdad es sencilla... o tal vez complicada. Lo difícil es cuando la respuesta es desconocida... Más difícil aún cuando desconocemos hasta la pregunta y algo dentro de nosotros nos dice que eso no debería ser así, pero no sabemos por qué...

Hablando sobre el cambio climático no hace muchos días (y la idea me viene al leer un blog hoy mismo), surgió la necesidad o no de usar el ordenador para esto que estamos haciendo... escribir, leer, expresarnos... ¿Necesario??? para unos sí, para otros no... cada uno, tendrá su verdad... pero todos, sin excepción necesitamos, para poder hacerlo, la energía necesaria para que esto funcione, una energía que proviene... ¿de donde??? de verdad que lo sabemos??? tal vez de una central atómica que rechazamos, o de una central térmica que se nutre de carbón... es poco, claro... pero contribuimos a la contaminación... Esa es una verdad??? sí, supongo que sí... algo tan sencillo y cuando miro a mi alrededor, veo electrodomésticos de todo tipo... imprescindibles de verdad... verdad??? Te imaginas un hogar sin frigorífico, sin cocina, sin TV, sin PC, sin bombillas??? luchamos contra lo que disfrutamos??? es verdad???

Hay quienes intentan cambiar la verdad por la justicia, aunque cabría recordar que esta última ha sido acuñada por los hombres, pero la verdad es lo que es, tan simple o compleja como queramos hacerla, pero creo que es algo tan indiscutible que aquél que la conozca, estará en posesión de tal y podrá rebatir todas y cada una de las objeciones que se le hagan...

Yo desconozco la verdad... sé MI verdad, o esa otra verdad simple y evidente de la que participamos la mayoría... estoy vivo y he de morir, llueve o hace sol... todo lo demás, lo desconozco... es posible que ese desconocimiento me lleve a cuestionarme otras posibles respuestas, como tener esperanza, tener fe, tener sentimientos y luchar por que todo sea un poco mejor... pero claro, no hay que engañarse... siempre seguiré mi propio criterio que podría ser o no correcto... pero hasta que descubra LA verdad, seguiré MI verdad.

En verdad, creo que hay infinitas verdades...

Ya te he liado??? de verdad???

Libertad


Libertad... que gran palabra y que tremenda sensación... una utopía tal vez (¿?), por la que muchos se mueven... Unos mueren y otros matan... libertad... ¿qué es la libertad???

Había una vez un pequeño jilguero que vivía feliz y contento en un bosque de cuento de hadas... no lejos de allí, una familia se dedicaba al cuidado del ganado, a la recolección de frutos y a vivir con la suficiente honradez y humildad que este cuento nos exige. Un día, un ave de presa (posiblemente un búho) atrapó al jilguero y su nido quedó abandonado con una puesta de un sólo huevo.

El granjero se percató de eso y se acercó hasta el nido donde recogió el huevo y dándole cobijo y calor, al poco tiempo nació un pequeño jilguero bebé (no vamos a describirlo ahora)

El pequeño jilguero era alimentado y cuidado por los granjeros pues de otro modo, hubiera perecido. Colocaron un nido cerca de la ventana y todos los días depositaban agua y comida. El jilguero, sabiéndose seguro se encontraba feliz y comenzó a cantar con alegría... Los granjeros, agradecidos, depositaban grano cerca del nido... Todos eran felices y dichosos... claro, es una historia de cuento...

Un día, el granjero se fue... se fue para no volver y el jilguero no entendía lo que ocurría... ya no encontraba comida ni agua cerca del nido... de repente había perdido la protección de un hogar humano... intentó volar para buscar el sustento, pero sus alas se habían atrofiado ya que no las había usado... sus cantos se convirtieron en lamentos y estos en súplicas... pero ya nadie le escuchaba...

El jilguero, era, por fin, realmente libre...

Moraleja... ¿moraleja??? ...

lunes, 2 de abril de 2007

Fe


Hoy quería hablar sobre el miedo, pero tras visitar varias páginas, he visto que estos días son de vacaciones, ya que es la semana SANTA, una tradición histórica basada en la fe católica que rememora el mayor acontecimiento para los católicos y que representa el triunfo de la vida sobre la muerte.

Hace ya tiempo que deseaba comentar mi opinión sobre la fe, mas es un tema tan íntimo y personal que es difícil llegar a comentar algo sin entrar de lleno en un terreno totalmente subjetivo. Ruego pues a todos quienes lo leáis, que escribo esto desde el más profundo respeto a todas y cada una de las creencias ya que lo importante no es en que creer, si no en como actuar, y no conozco, por mucho que nos empeñemos, ninguna religión que opte por hacer mal sin motivo alguno.


Como muchos de los que me leerán, he sido educado dentro de un entorno católico practicante y eso, inevitablemente, ha marcado de alguna forma mi propio desarrollo. No es que sea creyente, pero tampoco podría asegurar mi agnosticismo.

Pero sí quiero comentar algo en relación a una chala que tuve hace algunos meses sobre este tema, y de la que tuve la sensación de que todos tenemos necesidad de tener fe.

No entraré en el tema religioso, pues es de todos conocido, y pasaré de soslayo sobre el tema de la magia, sea blanca o negra, sea con lectura de cartas o con cartas astrales... pero sí quisiera detenerme en esa "otra" fe que se tiene a la ciencia.

Cada uno de nosotros tendrá un motivo para tener fe (o para no tenerla) pero creo que todos tenemos fe en la ciencia por que son hechos demostrados. Pues bien, está claro que está demostrado que, por ejemplo, existe el planeta Saturno. Yo no lo he visto, pero tengo fe en la ciencia y no lo pongo en duda... también está demostrado que si tomas una cierta medicación, puedes sanar de una enfermedad concreta. Yo no podría decir cuales o todas, pero tengo fe en la ciencia y lo afirmo.

Nunca he bajado a las profundidades abisales ni subí al Everest, pero seguro que ahí están... Sí, me diréis que esos son hechos fácilmente demostrables (o no tan fácilmente), pero hay cosas que ni la ciencia puede responder y las preguntas que quedan sin respuesta, son atrapadas por la fe, por la superchería, por campos atípicos de paranormalidad, o simplemente, desconocimiento al que nos acostumbramos y nos resignamos...

Que cada uno tenga la Fe que quiera, la que más le guste, le interese o le convenza... fe en que lo malo puede mejorarse y fe en que el futuro, sea en vida o en muerte, puede ser mejor de lo que es... tarde o temprano, como pequeños afluentes del gran río de la vida, todas esas "fes" desparramadas por innumerables caminos, convergerán en una, sea o no la nuestra, y esa, suponemos que será la verdad... nos guste o no.




jueves, 29 de marzo de 2007

martes, 27 de marzo de 2007

Cartas


Hace pocos días, hice una pequeña limpieza en el disco duro de mi ordenador y me detuve en un momento en una de esas carpetas que sabiendo que existen, curiosamente apenas consulto. "Cartas"

En ella, he ido acumulado durante algunos años, cartas a nadie en particular, salvo a mí mismo... cartas en las que intentaba liberar dolores o compartir alegrías. Cartas que me sirvieron de estímulo y reflexión al tiempo... cartas que raramente fueron enviadas a nadie... poemas a medio acabar... rimas inconclusas... papeles en blanco... recuerdos de una u otra índole de los que no deseo desprenderme.

Estos días, retomé algunas de ellas y las estuve leyendo con calma... es curioso como pude acordarme de cada instante en el que fueron escritas... a medida que las leía, podía, incluso, recordar como me sentía...

Es posible que, si tuviese una musa de inspiración en el parnaso, esta fuese una musa triste, aunque por lo que voy leyendo, es algo habitual... Tal vez por que necesitemos sacar fuera la tristeza y nos cueste repartir la alegría, no por egoísmo, si no por que cuando estamos felices, nos centramos más en nosotros mismos, mientras que la tristeza es más cruel y nos invita a compartir momentos.

Dudé si ponerlas en el blog, y opté por no hacerlo. Esos momentos han sido pasados, que no olvidados... han sido momentos vividos con cierta intensidad, con muchas sonrisas, con algunas lágrimas, pero sobre todo, con vida... vida que ha quedado reflejada entre palabras que en muchas ocasiones podrían parecer absurdas.

Quiero pensar que cuando escribimos, aunque lo hagamos en un blog para que todo el mundo lo mire, lo hacemos para nosotros mismos lo primero... tenemos una idea y con las palabras intentamos darle forma, moldearla y adaptarnos a ella o que ella se adapte a nosotros... y como los artistas, grandes o pequeños, luego hay quien la mira y saca su propia conclusión... pero lo importante es que cada uno esté satisfecho de lo que siente al escribirlo.

Yo lo estuve, y ahora, al crear esta parrafada, nueva, fresca, distinta, que no es eco ni sombra de aquello, intento reflexionar sobre lo que pienso antes de que las palabras caigan desde el teclado dando forma a esas ideas y me siento satisfecho de lo que he ido consiguiendo...

Podría borrar aquellas cartas... podría cambiar su contenido... podría variar sus palabras... podría modificar su significado... podría hacer lo que sea con esa "materia", pero hay algo imposible de cambiar, y es todo aquello que hizo que la tinta virtual se adheriese a un inexistente papel dibujado en una pantalla... Es el sentimiento, el alma que dio sentido a aquellos textos.

No publicaré nunca aquellas cartas... ya las han leído quienes debieron hacerlo y han permanecido mudas las que para eso fueron escritas, pero lo que sí he hecho, fue cambiar el nombre de la carpeta... ahora se llama "vivencias"