domingo, 14 de marzo de 2010

Pueblo

Lo que se empezó una vez, no se puede volver a comenzar, sólo continuarlo hasta el final.

En el recuerdo perdura el pueblo, uno de los pocos que ni han muerto ni agonizan… El pueblo ha crecido pero a los ojos del niño, hoy ya mayor, se ha hecho más pequeño… Paseando por los rincones aún se escuchan los ecos de los amigos gritando entre tropelías y juegos… las sombras de aquellos chiquillos aún corretean entre las calles, otrora sin tráfico, donde la imaginación convertía un palo en espada, en poste de futbol, en varita mágica, en caña de pescar y en todo aquello que la imaginación del momento demandaba…

No hay referencias que indiquen donde estamos, pero nadie se pierde en el pueblo… todos nos conocemos… perdón, todos nos conocíamos… las calles no tienen nombre, o tal vez sí pero yo no las conozco, pero las casas siempre han tenido habitantes… y todos sabíamos donde vivía cada uno de ellos…

Hoy, algunas casas ya no están… otras amenazan ruina y otras están irreconocibles por el abandono y la desidia… “Mea culpa” cuando vi la fábrica abandona de piensos con todas las cristaleras rotas… algunos de esos cristales los rompí yo… ¿por qué??? me pregunto ahora… tal vez por la rebeldía, o tal vez por que sabíamos que era algo que por mucho que nuestros padres nos dijesen que no deberíamos hacerlo, ellos también lo hicieron… sí, también yo le dije a mis hijos que no debían hacerlo… ellos no lo hicieron… no tuvieron esa posibilidad…

En las afueras, las huertas y terrenos de escasos pastos, se han quedado yermos tras un obligado barbecho… y el trabajo duro y agotador, no se ha traslado de padres a hijos, si no que con estos, emigró a la ciudad en busca de mejor oportunidad…

Ahora, cuando nos hemos consagrado cómo urbanitas consolidados, retomamos la mirada atrás, y miramos con júbilo el calendario sabiendo que pronto podremos volver al pueblo y a todo lo que allí nos espera… una excelente parte de nuestra vida.

viernes, 12 de marzo de 2010

Reencuentro

Se pueden repudiar los recuerdos, pero eso no nos garantiza el olvido

Es posible que ahora no sea el mejor momento, ni tampoco la mejor situación... incluso, tal vez, no sea este ni el lugar adecuado para hacerlo, pero hoy, hace seis años...

La vida es ese conjunto de sensaciones, buenas algunas, malas otras muchas y la mayoría tan mediocres que pasan desapercibidas para siempre... la vida es ese discurrir del tiempo que nos acerca a un irremediable final y que en la mayoría de las ocasiones, nos sentimos impasibles mientras nos acercamos a él... De vez en cuando, una extraña sensación dentro de nosotros nos dice que algo no es como siempre y entonces despertamos de ese letargo amuermado en el que la rutina nos sumerge... y por un breve instante de tiempo, estamos vivos... nos sentimos vivos, y podemos ser felices o sentirnos terriblemente desdichados... blanco y negro, día y noche, principio y fin...

Hoy, hace seis años ya... me sentí vivo, tal vez por primera vez... y a pesar del tiempo transcurrido, no puedo de dejar sentir un escalofrío cada vez que lo pienso... y es que aquel que habita en el corazón de una persona, lo hace para siempre... Tal vez por que no es lo mismo enamorar que estar enamorado.

Decía Neruda: “Es tan corto el amor, es tan largo el olvido”… No puedo estar más de acuerdo, pues cómo si fuese una maldición, el amor se torna con rapidez en polvo que se lleva el viento y queda sólo la sombra de un inmenso dolor que no consigue difuminarse nunca a pesar de que con el paso del tiempo, nos acostumbramos a él, a esa maldita soledad, a ese vacío que nunca se acaba de llenar, a esas noches de vela, a esos paseos en silencio, a tender una mano sin que nadie nos la recoja…

Pensaba hoy en los bólidos, en esas noches de Perseidas donde tras un breve momento de observación, es fácil ver como cruzan el cielo iluminando brevemente su entorno y ese corto instante, nos llena de satisfacción… sólo unos segundos… un momento de eternidad que hay que encapsular para poder disfrutar cuando sea necesario… También pensaba en esas personas que, día a día, comparten amaneceres, y miradas, y sonrisas, y que sólo hace falta hablar para ser escuchado, sólo hace falta tender la mano para encontrar otra, sólo hace falta decir una sola palabra para que la soledad no tenga cabida… Sí, reconozco que hoy sentí una terrible añoranza del tiempo pasado…

No hay más que decir, por que es posible que no sea el mejor momento, ni tampoco la mejor situación... incluso, tal vez, no sea este ni el lugar adecuado para hacerlo, pero hoy, hace seis años...





miércoles, 10 de marzo de 2010

Oscuridad

El corazón de la noche, no es la oscuridad

El suave movimiento del escalpelo sobre mi piel, hizo brotar de forma muy escasa la primera sangre que fue derramándose cual inútil ofrenda de una vida casi hueca... una aparentemente decidida y segura mano, se movía con una frágil rapidez y una lejana voz llegaba a mis oídos, sabiendo que no era a mí a quien se dirigía...

Con esfuerzo logré separar los párpados y un inmenso haz de luz artificial me cegó, justo a tiempo de poder comprobar que estaba sobre una mesa de acero y a mi lado, varios instrumentos cuyo nombre no sabría decir, pero que sabía perfectamente para lo que se usaban... un pequeño serrucho para los huesos, unas tijeras de cortas costillas, pinzas... y todo eso controlado desde lo que me parecía ser un bisoño médico en su nuevo menester...

Recordé por un momento... el golpe... un accidente. La discusión con ella, el dolor del pecho, la caída en la calle y aquel vehículo que no pudo frenar a tiempo... recuerdo el golpe, fuerte y seco y el hosco parecer de la gente que se acercaban mientras el inmenso dolor cercenaba mi vida...

Miré de nuevo... me están haciendo la autopsia pero... estoy vivo... necesito gritar, necesito gritar... estoy vivo...

Apenas tuve tiempo de ver al adusto forense... tenía mi corazón en sus manos... "estaba roto antes del golpe... ", alcancé a escuchar antes de que la oscuridad apagase todo...





sábado, 6 de marzo de 2010

Caballos

Soledad no es estar solo… es estar sin ti

Apenas tres años y el potro ya se sentía adulto… pero toda su existencia se había desarrollado entre los límites de un pequeño cercado… Algunas veces, se asoma entre los travesaños que forman el vallado, mirando cómo el Sol se pone tras los árboles…

Quiere ir con el Sol…

Cargándose de osadía, una tarde, poco antes de que el sol acariciase siquiera el horizonte, el joven potro se atrevió a saltar la barda que le separaba del exterior y corrió en pos del Sol… A pesar de saberse libre, en aquella ocasión se sintió más obligado que nunca pues deseaba acompañarle antes de su partida y sabía que debía ser veloz en su carrera

Corrió entre encinas, hayas, castaños, robles… cientos de aromas nuevos llegaban a él y el contraste de los colores que la suave luz crepuscular ponían a su alcance, le estaban hechizando y por un instante, se dejó engullir por el conjunto de sensaciones nuevas que estaba descubriendo… fue justo ahí cuando el bosque terminó en un abrupto abismo, justo ahí donde el sol se escondía todas las noches, justo ahí, donde el joven potro no supo frenar su carrera…




jueves, 4 de marzo de 2010

Revolucion

No siempre lo que más vale, es lo que más cuesta

Permitidme que hoy sea algo crítico. He leído un reportaje sobre un programa de televisión en el que un grupo de mujeres ha de “conquistar” a un famoso guapo y soltero. La persona que firmaba tal reportaje, era totalmente contraria a ese tipo de exhibicionismo de la mujer en la que ella misma se tilda de objeto.

Ignoro por qué motivo me vino a la memoria lo poco o mucho que sé del famoso “mayo del 68” donde la imagen (que nunca vi) de la quema de sujetadores por las mujeres, representaba el símbolo, precisamente, de la liberación y de la opresión.

Pues vean ustedes que hoy en día, una vez que la mujer está liberada y no oprimida (se supone, al igual que los hombres), pues se les critica por hacer, precisamente, aquello que desean hacer.

Y he aquí, que la libertad parece que no se adquiere, si no que nos la regalan… claro, siempre que aceptemos las normas… Al final la mujer ha de usar sujetador…

No, no pensemos que esto es tan sólo una idea de radicales… al fin y al cabo, todos los somos, de alguna manera, en nuestros postulados, un poco radicales… los políticos, parapetados en las palabras que muchos quieren oír y que no son si no cantos de sirena; los patronos, cuyo único acicate consiste en mantener su beneficio a costa de vender, si es preciso, su propia ética; sindicatos, anclados en un pasado del que no saben escapar por la connivencia con los poderosos; muchas de las ONG y Fundaciones, cuyo único estímulo real es mantener puestos para amigos y conocidos… y todo ello, por supuesto, pagado con dinero ajeno… y sí, todos esos y muchos, muchos más que no menciono pero que ahí están, se empeñan una y otra vez en decirnos… en recordarnos lo que está bien, lo que está mal, lo que debemos hacer y lo que es peor… lo que debemos pensar…

Errare humanum est: Perseverare diabolicum (Séneca)

domingo, 28 de febrero de 2010

Paraiso

Cuando tienes la llave adecuada, no importa que la puerta esté cerrada… pero hay puertas que no tienen llave y no deben ser abiertas.

Cuando Adela llegó al filo del orgasmo, aspiró con fuerza intentando detener aquel momento… se estremeció con agitación hasta que su cuerpo sucumbió y se relajó jadeante sobre las revueltas sábanas… Su rictus aparecía satisfecho y su piel congestionada… sus ojos semiabiertos, denotaban aún la sensación de haber paseado por ese extraño mundo, no sólo de placer, si no amor, como si la vida se le fuese en la pasión de aquellos instantes… Apenas unos momentos antes su gesto era de esfuerzo, de violencia incluso, mientras intentaba atesorar y rebañar todas las gratas sensaciones que inundaban todo su cuerpo y toda su alma… Ahora, exhausta, sin fuerzas y sin argumentos, parecía que le costaba respirar y esa eterna sonrisa de complicidad hacía de eco en una mirada que se clavaba en los ojos de su amante y que esa mirada no dejaba de gritar “te quiero”… No podía ni deseaba estar de otra manera, en otro lugar, o con otra compañía…

La tarde fue avanzando lenta y rutinaria y la luz del sol que se colaba entre las cortinas no muy bien cerradas, se reflejaba en sus senos desnudos y cubiertos de sudor… el juego de luces y sombras remarcaba aún más si cabía cada uno de los cambios de la sugerente anatomía de Adela, aunque la mirada de él, siempre se perdía entre lo más alto, hasta llegar a sus erectos pezones y su oscura aureola, y es que aún se mantenían tentadores, provocadores, provocativos… Y de nuevo el deseo comenzó a surgir mientras ella, sabedora de su denuedo, se prodigaba aún más en mostrar su desnuda belleza… él recorrió con la mirada todo su cuerpo y acompañó con sus manos y su besos, todo ese recorrido mientras ella sentía que se quemaba, antes de comenzar otra deseada batalla de amor, donde ambos terminaban siempre siendo vencedores

“Adela…”, susurró su nombre al oído, despacio, mientras sus brazos la presionaban contra su mismo cuerpo y es que tampoco él deseaba que ella escapase de aquella prisión en la que él mismo estaba deseando recluirse… se miraron a esa altura donde los labios se acarician… se miraron en ese conjunto de pasión, de deseos, de desesperación algunas veces por no poder llegar más allá de lo que la vida nos otorga… se miraron y contemplaron en el interior de la mirada del otro, el reflejo de personas que no conocían…

sábado, 27 de febrero de 2010

Selene

Nunca febrero tendrá una luna azul

Selene, radiante como sólo ella sabe estar, hoy deslumbra entre esos juegos de escondite que las nubes, empujadas por la calidez del viento sur, se transforman constantemente en telón de quita y pon para beneficio de la reina de la noche, dando a esta infinitos contrastes de luz y oscuridad que rompen una y otra vez el orden de un cielo en calma…

Cabe tan sólo, más belleza, cuando a Selene le acompaña el aroma del amor el sabor del beso… cuando a Selene le acompaña su cohorte de estrellas que en un ordenado caos, configuran los misteriosos senderos de infinito universo causando a los hombres la sensación de conocerlo…

Hoy, Selene se ha convertido en una eremita, lejana y solitaria en la plenitud del cosmos, reina indiscutible de la noche y cómo se espera de ella, musa de poetas y cómplice de amantes… y es que el poder decir “te amo” bajo la mirada cómplice y silenciosa de una inmensa Selene, no ha dejado de ser una promesa eterna…

Tal vez la violencia de la tierra en Chile, donde más que los daños, cabe lamentar unas 150 vidas, o eso que se nos ha puesto tan de moda ahora, que le denominan “tormenta perfecta”, hagan que no podamos admirar la noche en su plenitud… pero ahí está, inmensa, hermosa, sorprendente como cada vez que aparece…






domingo, 21 de febrero de 2010

Destino

A veces, resulta muy difícil desear lo que se necesita.

Vueltas y más vueltas a una idea que no termina de fraguar… mi cabeza se embota y mi corazón se parapeta en recuerdos pasados… apenas se asoma a los sueños futuros… la realidad se empeña una y otra vez en recordarme mis pocos éxitos y mis múltiples fracasos…

Hasta donde he llegado???... la respuesta es obvia… sólo hasta aquí. Y dónde quería haber llegado??? ¿acaso importa eso ahora??? no, ya no… lo importante, lo realmente importante, es que ahora estoy aquí.

¿Cuántos cambios querría hacer en mi vida??? muchos, sin duda alguna… y en la vida de los demás??? alguno, no lo niego en absoluto… mi vida no sólo es mía, y mis circunstancias tampoco me pertenecen al pleno… pero ya no importa pues el camino que escogí es este, con todas sus consecuencias.

Hace un par de días pensaba escribir sobre Lucia, una mujer ya entrada en años, cargada con un viejo capazo donde guarda las pocas pertenencias que ha ido pudiendo acumular en su vida, salvo sus ropas que, por escasas, van todas sobrepuestas en estos tiempos de invierno, intentando abrigar su cansado y dolorido cuerpo. Lucía es una de esas cientos de miles, tal vez millones de personas anónimas que por una u otra causa pueden pasar inadvertidas a todos... una mujer con pasado pero sin futuro... una mujer que en realidad, sólo posee recuerdos y experiencias... esa es toda su vida… y a casi nadie le importa en realidad.

Me pregunto si al final también mi vida será así… si los recuerdos del pasado serán más importantes que los sueños del futuro… si la soledad será una fiel y constante compañera o si los amigos presidirán mis horas… si el esfuerzo de una vida de trabajo habrá valido la pena y no me habrá robado, tan sólo, el tiempo de vida… No hay mucha diferencia entre esas personas que deambulan sin tener donde ir, por las calles, buscando el refugio entre cartones y alcohol barato, y esos otros que se sientan cómodamente contemplando el televisor sin nada que ver en realidad… las vidas huecas, vacías, o esas vidas forjadas de recuerdos nada más con una gran historia pasada y ningún futuro ya por delante…

Hoy, mi presente es muy sencillo… miles de personas, millones tal vez, hacen lo mismo que yo, viven igual que yo… pero la gente que me importa, sigue viviendo en mi corazón, por siempre.






miércoles, 17 de febrero de 2010

Genes

Si no puedes sentir el roce de la brisa en tu piel, tal vez deberías quitarte la coraza

Gen. (De la raíz del lat. genus).
1. m. Biol. Secuencia de ADN que constituye la unidad funcional para la transmisión de los caracteres hereditarios.

No dejo de asombrarme cada día de los nuevos descubrimientos que se están haciendo en el mundo de la medicina... los genes, algo que no hace tiempo era desconocido para la mayoría, es algo más que usual ahora que nos asombramos precisamente de que no se descubran más... el que causa la vejez, el que afecta al crecimiento, el que nos coloca el color de los ojos, el que nos reparte la inteligencia, el que nos hace más altos, más rubios, más guapos... los que causan enfermedades, los que las curan, los que nos hacen vivir y los que no... todo perfectamente encapsulado, etiquetado, identificado y clasificado en cientos de investigaciones dignas de cualquier premio.

Y sin embargo, aún hay mucho por descubrir... Ignoro si existen los genes de los sentimientos... un gen que hace que nos enamoremos de una persona concreta y no de otra... tal vez tenga fecha de caducidad por que el amor va y viene y cuando el gen desaparece, desaparece el amor... Tal vez más fuerte sea el gen de la amistad... si es fuerte aguantará toda la vida y no requerirá mucha atención, sólo algún que otro encuentro, risas y cuando sea preciso, lágrimas... el gen de la cordialidad, el gen de la simpatía, el gen del cariño, el gen de la amabilidad... También estará el gen del odio... el de la envidia... el del rencor... cánceres que reconcomen no el cuerpo si no el alma de quien los lleva y que le impiden desarrollar una vida normal ya que su portador siempre estará preocupado por lo que esos genes le fuerzan a hacer... El gen de la violencia, extendido en exceso y cuyo descontrol es realmente es una gran epidemia... sí... habría genes para todos y en abundancia...

Pero tal vez haya otros genes, menos sensibles y mucho más necesarios que frecuentemente nos regalan y aún así, nos empeñamos en rechazarlos... qué ocurre cuando una persona desconocida nos sonríe??? acaso no nos resulta grato??? y sin embargo, cuantas veces nos negamos a devolver o incluso a aceptar esa sonrisa mirando hacia otro lugar... o qué ocurre cuando sufrimos un resbalón y caemos y varias personas desconocidas surgen de entre la nada para ayudarnos??? nuestro absurdo sentido del ridículo nos obligará rápidamente a mantener nuestra compostura y a dar unas "frías gracias" huyendo rápidamente del lugar... y también ese momento en que una palabra cariñosa reblandece el corazón y acaricia el alma mitigando nuestro sufrimiento aunque la persona que nos lo diga esté a demasiado lejos...

Ignoro si esos valores corresponden a los genes... o simplemente a impulsos que van y vienen... Alguno pensará que sería estupendo poder erradicar mediante manipulación, tantos genes de esos "negativos" y vivir en una constante vida de felicidad... ¿impuesta??? No... somos personas y sólo hemos de aprender a distinguir las situaciones para poder obrar en consecuencia...

domingo, 14 de febrero de 2010

Celebración

A veces, la soledad es tan intensa que ni el mismo espejo te devuelve el reflejo

Qué curioso que un día como hoy, se pueda celebrar con tanta presteza tantos acontecimientos… El día de San Valentín (como si en el resto del año no se amase), el carnaval (restos de algo que tal vez se debería comentar con más calma) y el nuevo año chino (el del tigre en esta ocasión)… Parece que todo se ha vuelto celebración y fiesta… parece que no hay motivo para estar triste…

Felicidades a todos quienes celebren… aunque no tengan motivo para ello.




miércoles, 10 de febrero de 2010

Rutina

Perder no es renunciar… renunciar, es perder.

Y la vida cambia en un momento… un viaje, un accidente, y toda tu vida está sujeta a una silla de ruedas… trágico??? No, real, simplemente real, lo que ocurre es que parece que estas cosas siempre pasan a los otros, y no sé si es que ya nos hemos acostumbrado tanto a la tragedia que nos comienza a resultar indiferente…

No hace mucho, la tierra se cobró un tributo de vidas y bienes en Haiti… hoy, ya es historia que no conmueve a casi nadie por que los medios no nos lo recuerdan… hoy, el sufrimiento se refleja en las películas y la violencia está tan aceptada que no forma parte si no de la propia sociedad… creo que todos hemos repudiado la violencia en sus múltiples facetas y en innumerables ocasiones, pero seguimos aceptándola tal como es… tal vez por que en el fondo nuestra naturaleza sea así, violenta… las venganzas, los odios, los rencores, los celos, las envidas, la avaricia… hay cientos de cosas y causas que nos incitan a la violencia… y en la mayoría de las ocasiones, para no llegar si no a una estúpida sensación personal de superioridad... o a ese instinto primitivo de "dominio" que aún reina entre los animales

No, no pensaba hablar de violencia, pero tal vez haya surgido por alguna razón que desconozco, así que aquí se queda…

martes, 9 de febrero de 2010

Parque

La magia no es excepcional, sólo está ahí

No era el mejor momento, pues la semana había sido dura y repleta de contratiempos... la vida no siempre se mostraba generosa para Paulino... es más, raramente se había mostrado generosa con él... pero aún tras la carga del esfuerzo de toda la semana, al fin llegó el momento del reposo y tras dejar atrás el trabajo, se dejó engullir por la vorágine de la ciudad que le arrastraba ya de forma automática encaminándole hacia su casa...

Paulino, ese día decidió romper su rutina e hizo una parada en el parque... El parque que siempre había visto desde fuera, cada vez que pasaba camino del trabajo, camino a casa, sumergido en su tediosa monotonía... ese día, a pesar de no ser el mejor momento, decidió pasear por el parque

No pudo por menos ver un pequeño grupo de gente que miraba ensimismada hacia el poniente, viendo una hermosa puesta de sol, donde los oblicuos y rojizos rayos, se apretaban unos contra otros tiñiendo el cielo de anaranjados y colocando un tono más plomizo si aún cabia, en las nubes que, tal vez socarronas, también gustaban de admirar ese momento. Paulino, no recordaba cuando fue la última vez que vio ese momento y se quedó allí junto a los demás mirándolo con fascinación...

Cuando el sol, cansino y angustiado, estaba próximo a desaparecere tras el horizonte, Paulino se giró en redondo y dio la espalada a ese espectáculo... En principio nadie le dio importancia, pero pronto fue el comentario general de todos y los murmullos se hicieron cada vez más intensos... Un niño, algo soprendido, fue el que le preguntó: "Señor, por que ha dado la espalda a la puesta del sol???". Él, sonriente, le contestó "no le di la espalda a la puesta de sol... es que no quería ver cómo moría el día y preferí ver como nacía una noche"



sábado, 6 de febrero de 2010

Parada

Hacerse mayor es crecer… sobre todo por dentro

Supongo que será cuestión de los años que se nos van echando encima, pero creo que a medida que nos hacemos mayores vamos perdiendo el miedo a la muerte… tal vez por que a medida que los años que se nos van echando encima, estamos más próximos a ella.

Siempre me he preguntado cómo será la muerte… si seremos conscientes o no de que la vida se nos va... pero lo que me preocupa, es saber si en ese momento, no el de la muerte, si no en el del fin de la vida, el balance que hagamos, será o no provechoso de todo lo que ha sido nuestra existencia.

No hay nada mejor que hacer algún que otro entrenamiento para ello, e intentar saber qué pasaría si la muerte pusiese fin ahora a mi existencia…. Permitidme pues que haga una recopilación de lo que ha podido ser mi vida hasta este instante

No hay nada que tenga hoy para poder presumir de lo que la mayoría considera “éxito”. Tengo muchas más deudas que ahorros, a pesar de que el trabajo me absorbe la mayor parte del tiempo, y mi frigorífico se encuentra tan vacio como mi cartera. No he viajado tanto como siempre quise, ni he conocido esos lugares que, a pesar no estar tan lejanos, sólo la ventana de internet me muestran…

No he sido el mejor hijo ni tuve los mejores padres, ni he sido el mejor padre ni tuve los mejores hijos… pero lo he intentado de la mejor manera que he podido, aunque cuando los errores se acumulan, de poco sirve pedir perdón… No me cuesta perdonar y lamento tener que pedir perdón, y no por saber que me he equivocado, si por que mis errores pueden hacer sufrir a otros y ese dolor siempre me duele…

He estudiado poco y poco he aprendido… soy un maestro de nada y un aprendiz de mucho y moriré con la frustración de que el arte haya pasado por mi puerta sin tan siquiera detenerse a mirar… la música y la pintura, aptitudes ambas que envidio, me han sido vetadas sin saber por qué, aunque sigo disfrutando de las obras que hacen aquellos cuya musa les ronronea constantemente… y es que también soy de “Perogrullo” y no puedo decir que me guste Woody Allen aunque me tachen de “raro”… no, no me gusta… aunque reconozco que algunas de sus obras me divierten, cómo otros artistas de cualquier estilo, que con renombre y medios publicitarios, se introducen como “buenos” a golpe de gusto ajeno… sí, lo siento mucho, pero sólo me gusta lo que me gusta, y disfruto inmensamente de aquello que me gusta.

Soy terriblemente urbanita a pesar de que necesito de la naturaleza. Presumo y creo que con razón, de intentar ver casi todos los días el amanecer y el atardecer y me seduce ese contraste de colores donde los días y las noches se entremezclan en seductor intercambio… me gusta sentir en mi rostro las gotas de lluvia y en mi piel el frescor del viento… me gusta el aroma del bosque, el canto de las olas del mar, el baile mágico del fuego, el caminar descalzo cuando es posible y cuando la vida me regala la ocasión, me gusta mirar las estrellas y dejarme engullir por la noche que se suele tornar mágica

He conocido a mucha gente pero hice pocos amigos… he amado pocas veces pero con toda la intensidad con la que he podido, entregando mi alma de forma incondicional… he sufrido por amar sin ser amado, y también he hecho sufrir a quien me amó y no pude corresponder… El amor siempre ha sido una constante en mi vida tan intensa cómo descompensada… y a veces, he sido tan inmensamente feliz que creo que sólo por esos pequeños momentos, ya merece la pena vivir…

Hoy, si fuese a morir, supongo que podría decir que ha merecido la pena, aunque me han quedado muchas cosas por hacer… tal vez por eso aún sigo vivo.



jueves, 4 de febrero de 2010

Encuentro

Cuando eres capaz de estremecerte por una sonrisa, jamás podrás dejar de hacerlo

Llueve... me gusta la lluvia... es como una obligada limpieza que se realiza en las ciudades y los campos... como esa limpieza que nuestro cuerpo necesita con frecuencia e incluso como esa limpieza que algunas veces quisiéramos hacer al alma sin que sepamos como... sí, hoy llueve

Pero no llovía en agosto... hacía calor y el tedio y la pereza se habían instalado con absoluta libertad y calma... la búsqueda de frescor nos atenazaba a estar entre las sombras de las casas, hasta que llegaba la noche y entonces salíamos a respirar ese aire que, aún siendo caliente, nos sugería refrescante cuando correteaba entre los escasos jardines de la ciudad... Sí, las noches de agosto ya estaban impregnadas por la canícula del día, pero en aquel momento, eran las más dulces horas de todo el día...

Yo sólo buscaba algo de frescor, salir de ese ambiente agobiante que me ahogaba... y justo al salir a la calle, en el portal, me tropecé con ella... literalmente fue así... no sé si yo la arrollé o fue ella quien se me llevó por delante, pero ambos caímos en el suelo y ambos fuimos lo suficientemente corteses cómo para pedir disculpas, al tiempo, tal vez que lo cómico de la situación nos hizo caer en una espiral de risas que continúo durante un largo rato... No la buscaba, pero la encontré... lo supe, supe que era ella cuando nada más ponerse en pie, con esa sonrisa brillante, aireó su abanico rojo... su sonrisa, fue sin duda eso... la sonrisa aquello que me cautivó, desde el primer momento...

Pasó el verano y llego el otoño... un dulce otoño... y su sonrisa estuvo presente en cada uno de los instantes de mi vida... el brillo de su mirada serena, y ese alma de niña, traviesa algunas veces pero sencilla y sincera siempre, siempre estuvieron a mi lado... No la buscaba... o tal vez siempre la busqué... pero sí sé que la he encontrado... Hoy cambió las sonrisas por las lágrimas y yo, acostumbrado a pasear de la mano con su sonrisa, me siento perdido... es como si sus lágrimas fuese la lluvia que cae con furia sobre mi alma... pasará el catarro, volverán las sonrisas…

Luego llegó el invierno... sí, hoy llueve... me gusta la lluvia... es como la obligada limpieza... pero deseo que mi alma se siga limpiando con sonrisas...


lunes, 1 de febrero de 2010

Cabaña

El extraño resplandor de una cálidez extrema confería a aquel bosque la magia que los lugareños le otorgaban desde siempre, y no por que fuere nada misterioso, si no que que allí dentro, al abrazo de una no excesiva vegetación, pero una cálida luminiscencia que se extendía desde el orto hasta el ocaso, se percibía una sensación de paz y descanso que dificilmente se podría encontrar en otro lugar.

No había apenas flores que rompiesen la monotonía del peremne verdor a pesar de que la frangacia de intensos aromas se entremezclaban entre los entresijos del color y las sombras que se mecian incansables en un baile silencioso con la suave brisa... y allí, en el claro ubicado en el centro del bosque, una pequeña colina lindera con una reducida laguna confería la sensación de dominio sobre todo él, al levarse unos pocos metros y dejar toda aquella caótica pero bella amalgama de vegetación, bajo el nivel del horizonte que en la extensa llanura se difuminaba entre brumas de húmedo frescor...

Cómo un éxtasis, todo cuando allí acontecía en realidad sólo pertenecía a los sentidos, e impregnaba las almas de gratas sensaciones encaminadas a encontrar la felicidad

Eterna esencia de primavera sin final en aquél extraño oasis de vegetación en medio de un desierto de indeferencia... Sí, era perfecto para que leñador hiciese allí su casa.


domingo, 31 de enero de 2010

Jaula

Incluso el más dulce de los abrazos, si no es medido, puede terminar ahogando

Creo que fue en la película de “El jardinero fiel”, en la que en una escena, los colaboradores de una ONG son atacados y se produce un gran descontrol. Una de las protagonistas ve como una madre muere y deja a sólo a su hijo y entonces ella decide llevárselo. Un compañero le grita: “No podemos salvar a todos” y ella responde “pero a este sí”.

En ese momento, yo pensé que había que salvar, no a ese, si no a todos los que se pudiese salvar… cogerlos a todos y llevarlos a un lugar seguro

Hoy, ya no estoy tan seguro. Hoy, alguien me ha recordado que el querer, no significa ahogar, que a un hijo hay que darle las posibilidades para que sea él quien escoja la opción que más le convenga, aunque nosotros pensamos que se equivoca… que al amor, no se le ata, si no que se le deja volar por que, precisamente, se le ama, aunque nosotros pensemos que se equivoca… que a los ancianos, se les puede querer por que vuelven a ser niños, aunque nosotros pensemos que se equivocan… que a los amigos no se les corrige, pues ellos son dueños de sus propias ideas, aunque nosotros pensemos que se equivoca…

Y es que algunas veces creo que soy cómo un imán de los problemas ajenos, de esos problemas que tienen los que queremos, y que sin saber cómo ni por qué, hago mios sin esperar tan siquiera a que me pidan ayuda, y comienzo a opinar, a dar consejos de aquellos que no lo sé todo, y todo estoy intentando ayudar… Y es entonces cuando creo que estoy “salvando” a alguien que tal vez, en mi propio error, no desea ser salvado y desea conseguir algo por sí mismo, por méritos propios o por otros caminos… tal vez me lance al agua para intentar salvar de morir ahogado a alguien que, realmente, termina salvándome a mi, por que mi necesidad, mi inseguridad, mis miedos, mis dudas, son mucho mayores

Y tras todo, eso, ha resultado que hoy he comprendido que soy yo el equivocado… que es posible que se pueda salvar la vida de un niño, de un adulto, pero que hay algo más importante que la vida… la libertad, la independencia, la felicidad, la personalidad de cada persona, el que puedan escoger su propio camino, aunque nosotros pensamos que se equivoca… si de verdad los queremos, caminaremos junto a ellos, al igual que ellos caminan a nuestro lado sin exigencias de ningún tipo… Hoy me han enseñado que el amor es una puerta que está abierta, con una invitación constante de “entra cuando quieras”, y no un cartel de “obligado pasar”… no, no se puede obligar por que cuando se obliga, esa persona dejaría justo de ser así… y no podemos esperar que esa persona ría constantemente como si fuese un payaso, sin percatarnos de las lágrimas que nosotros, todos aquellos que se supone que le queremos, le causamos, precisamente por queriéndole salvar, terminamos encerrándola en una jaula para que no tenga ningún peligro… No, no se puede encerrar a nadie en una jaula para que esté con nosotros...


viernes, 29 de enero de 2010

Distancia





La mayor distancia entre dos personas, es el silencio







jueves, 28 de enero de 2010

Funámbulo

Que valor dará un gigante a las pequeñas cosas???

El funámbulo, ya había tensando y asegurado la cuerda y estaba revisando que todo aquel montaje estuviese en perfectas condiciones para poder cruzar una calle a varios metros de altura... era un gran riesgo, nadie lo ponía en duda, y eso era precisamente lo que hacía que todo fuese mucho más atractivo, o incluso morboso a los ojos de los demás... Pero para el funámbulo, no había otra opción, pues él sabía que era eso justo lo que debía hacer… él era un funámbulo.

Tomó la pértiga con cuidado y miró al extremo de la cuerda que, firmemente tensada, parecía perderse tras el horizonte aunque el otro extremo estuviese tan sólo a unas pocas decenas de metros…

Cerró los ojos… tenía miedo, pánico… sabía que un descuido, uno tan sólo acabaría con todo aquello… ¿por qué hacerlo??? ¿por qué arriesgar la vida??? Tenía que hacerlo, pues él, era un funámbulo...

Dio el primer paso y cuando todo su cuerpo quedó suspendido sobre el vacío, apoyado en su pie que parecía formar parte de aquel cable, toda al multitud apiñada para contemplarlo, calló de súbito y el silencio se hizo absoluto… el funámbulo de repente sintió la suave brisa y se agarró con fuerza a la pértiga que le servía como punto de apoyo y equilibrio… sintió miedo nuevamente, pero tenía que hacerlo, pues él, era un funámbulo…

Durante unos instantes, el miedo lo dejó paralizado hasta que comenzó a avanzar nuevamente… en ese instante un murmullo de asombro surgió al unísono de los curiosos que se agolpaban algunos metros abajo… ahora el funámbulo sonreía… tenía más miedo que nunca… pero tenía que hacerlo, pues él era un funámbulo, aunque le faltase una pierna.

domingo, 24 de enero de 2010

Pérdida

No ames con compasión, ama con pasión

Cómo se puede sentir quien ha perdido todo??? Vemos en las noticias desastres donde la gente pierde todo, casas, ropa, trabajo… cómo valorarlo??? Cuánto valen los amigos??? La familia??? Cuánto vale el AMOR???

La mayoría puede ser reemplazado aunque no podamos pagarlo

Sólo se pierde para siempre, aquello que realmente se ama…


viernes, 22 de enero de 2010

Nacer

Por qué damos tanto valor al oro, si de por sí, sirve de muy poco???

La niebla, en el corazón de la noche, siempre es una aliada excepcional para airear recuerdos y avivar sueños. Noches de insomnio que apenas recordaba y donde el murmullo del silencio se rompe de forma frecuente por la mano del hombre y sirenas sin procedencia aparente ni destino conocido, se colocan en la lejanía para mantener expectante la vela hasta que Morfeo, despistado probablemente por la niebla, acuda a socorrer y proporcionar el descanso...

Pero no busco descanso, si no alivio... alivio de heridas de batallas silenciosas, oscuras, calladas y de las he salido derrotado una y otra vez... batallas que la vida me obliga, o a las que yo me entrego en desesperado intento de ser lo que nunca podré ser... y luchar por tantas y tantas cosas... libertades, derechos, amores... casi nada nos es dado de forma gratuita y cada día hemos de luchar para mantenerlo... y con el paso del tiempo, hacemos de la vida un fortín... y de la noche, las almas solitarias, su mejor aliado... y no pasan horas, si no minutos, más abundantes y lentos muchas veces y en la cabeza resuenan las palabras, las heridas, las derrotas... una y otra vez... luchar, caer, levantarse, volver a luchar, volver a caer, volver a levantarse, volver a luchar... así, hasta exhaustos, morir... y entonces, agonizantes nos preguntamos qué fue de la vida, de los sueños...

Ser, querer ser, poder ser, tener que ser... qué??? Soledad, tantas veces rehusada, y sin embargo fiel compañera de viaje… por qué has de estar tan presente???

Pero así son las cosas… incluso dentro de una misma vida, podemos nacer y morir varias veces, como ese rosal de la foto que explota de hermosura en primavera y se derrumba ya marchito en invierno, mas… no ha muerto por que volverá a llenar de olor y fragancia la primavera nuevamente…

Nunca he querido hacer de la bitácora un diario personal, y en él no se cuentan verdades ni mentiras, tan sólo sensaciones o ideas o estados de ánimo… siempre ha sido así… y así ha de ser…

miércoles, 13 de enero de 2010

Haiti


Hace sólo un par de días, hablaba sobre las oportunidades que la vida nos ofrece. Podemos sentirnos afortunados de muchas cosas, entre otras de estar vivos.

Pocas horas atrás, la naturaleza ha dado otro golpe de poderío y ha sesgado la vida de posiblemente más de cien mil personas de unos pocos segundos. No aparecerán nunca cuantas personas serán desgracias (más aún en el caso de Haiti) para siempre, cuantas quedarán lisiadas físicamente, sin posibilidades de trabajo, sin ayudas, sin familia… cuantas quedarán aisladas, abandonadas por su propia sociedad…

Volvemos a las impersonales estadísticas… no importa que hablemos de cientos, miles o cientos de miles… son datos lejanos, fríos, repetitivos muchas veces y la mayoría de las ocasiones ajenos a nosotros… pero la realidad sigue siendo esa: hoy miles de muertos

En esta entrada no colocaré música, no hay mucho más que añadir… salvo… quizás, sí, un consejo: vive la vida.

martes, 12 de enero de 2010

Conquista

Hay quien a pesar de haber conquistado el mundo, es incapaz de conquistar un solo corazón.

Pero aquel que conquista un corazón concreto, ya no necesita el resto del universo.





viernes, 8 de enero de 2010

Oportunidad

Las ideas no son de un color o de otro; sólo son buenas… o no lo son

Dicen por ahí que todos somos iguales en derechos… sí, a pesar de que la realidad no suele coincidir con la teoría, todos somos iguales en derechos… lástima que no todos tengamos las mismas oportunidades… y es que por mucho que lo deseemos, la oportunidad es algo que es tan ajeno a nosotros que no es que la dejemos escapar, si no que muchas veces somos incapaces de darnos cuenta de que está ahí o lo que es peor, la mayoría de las veces, no la tenemos para lo que deseamos

Las grandes o pequeñas cosas de nuestra vida, han sido fruto de nuestro esfuerzo, pero también de las oportunidades que se nos han presentado y que han sido aprovechadas o desperdiciadas… para que nuevas oportunidades vengan a sustituirlas… Pero no todo es así… Pienso ahora en eso que los medios de comunicación han bautizado como “niños soldados”… sí, ¿qué oportunidades han tenido??? Difícilmente podrán ser médicos, abogados o arquitectos… incluso difícilmente podrán ser personas como nosotros “entendemos”… no, han tenido las mismas oportunidades que nosotros…

Hay miles de ejemplos como el anterior que todos podemos tener si reflexionamos un momento… pero concentrémonos en nuestras “oportunidades”… en esas que hemos aprovechado, o al menos que hemos intentado aprovechar… en esas que hemos dejado pasar por miles de circunstancias o excusas o miedos o por cualquier otro motivo… o esas que hemos acariciado con la punta de los dedos, pensando que al fin lo habíamos conseguido y con ese suave y dulce roce, se nos escurre entre los dedos… entre la vida… y perdemos esa oportunidad para siempre

Qué oportunidades hemos perdido??? Y lo más interesante de todo… cuantas oportunidades hemos ganado por aquellas que perdimos???

Sea como fuere, nuestra vida… al menos mi vida, está tan limitada que algunas veces creo que mi vida no es un puzzle al que voy incorporando piezas, si no que soy una pieza que se ha incorporado a un puzzle al que apenas encuentro sentido… y es que las oportunidades que me da la vida, no sé si las aprovecho o no, o lo que es peor, no sé si sé aprovecharlas… pero aunque sea de refilón, me gusta intentar conseguir todo aquello que la vida me ofrece y si me equivoco, ruego a los dioses que no haya dolor para nadie… por que habrá que intentarlo a la siguiente oportunidad….


martes, 5 de enero de 2010

Horizonte

También llueve en el agua

Cuando en un naufragio te pierdes en el centro del océano y el agua es todo tu horizonte, el problema no es saber hacia dónde dirigirse pensando que la tierra está más cerca… el problema es que no hay que dejar de nadar…

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Cimientos

Si no desarrollas tus alas, terminas echando raíces.

Cuando miramos y admiramos los edificios, sólo nos fijamos en lo que nuestros ojos logran ver, y ese conjunto visual es que el determina si es bello o práctico. Sin embargo, es difícil que nos paremos a pensar cada vez que nos fijamos en uno de ellos, como se han construido los cimientos donde reposan y el esfuerzo que ello ha supuesto.

Creo que también a las personas nos pasa algo similar. Solemos crecer en función de lo que logramos sentir y nos vamos adaptando poco a poco a los cambios que nos llegan desde fuera, pero difícilmente podremos renunciar a nuestros cimientos.

Ya de pequeños, hemos sido educados en un determinado ambiente, con una determinada cultura y en un determinado entorno y familia. Cuando salimos a la vida, ya solos y sin la cobertura de nuestros padres, aun de forma inconsciente, solemos mantener aquello que hemos aprendido como soporte básico de nuestra vida, como esos cimientos que nos pueden dar la seguridad que necesitamos.

Poco a poco, esos cimientos, a medida que maduramos, van tomando cuerpo cierto y vamos siendo más conscientes del por qué somos así y no de otra manera, y poco a poco, vamos siendo más conscientes de que podemos escoger entre lo que siempre ha estado ahí, y lo que nos vamos encontrando en el camino de la vida.

Ideas, muchas ideas son intercambiadas frecuentemente, pero… ¿y las personas??? Eso cuesta más y en lugar de cambiar, creo que las personas forman parte integrante e inamovible de nuestros propios cimientos. Hay personas que pese a que están a nuestro lado mucho tiempo en la vida, en realidad no forman parte de nuestra vida, pero otras, se cruzan en nuestro camino durante unas cuantas horas, y ya somos incapaces de olvidarlas. Vivir en una persona es formar parte de sus cimientos, es transmitir parte de las ideas propias, de las esperanzas, de los sueños, del futuro, por breve que este sea, de la persona que nos acepta y nos permite colocarnos dentro de su vida, formando parte de sus cimientos.

Podemos cambiar nuestros cimientos, pero a medida que crecemos, como si fuésemos también un edificio al que no le preocupa ya la belleza de su fachada, nos encargamos más de asentar los cimientos y los reforzamos con piezas escogidas que siempre, pase lo que pase, serán personas que formen parte de nosotros mismos… para siempre.


domingo, 22 de noviembre de 2009

Cartas

Hola cariño, ¿cómo estás???

Poco más de tres meses desde que comenzamos con el proyecto de la casa… desde el emplazamiento, justo a caballo entre el mar y la montaña, en mitad de todo para disfrutar de todo… ¿cómo se llama el lugar??? Tampoco importa mucho

Poco más de dos meses de tu embarazo… una sorpresa… una auténtica sorpresa, lo reconozco… a estas alturas de mi vida, ya no esperaba volver a tener que comenzar desde el momento cero, pero mira por donde, ahí está y según va pasando el tiempo, me va gustando más la idea…

Cuantas cosas en tan poco tiempo… la casa nacida alrededor de la chimenea, que se asienta en el centro de la estancia principal para que marque un ritmo calmado a las tardes y las noches que podremos apreciar tras los altos ventanales que prácticamente han sustituido a las paredes e incluso el techo, con sus amplios espacios transparentes, nos permitirá ver las estrellas en la noche y los amaneceres tempranos… Lo que ignoraba era lo del piano… deberías haberme avisado que tocas el piano. No lo sabía, pero me agrada la idea, aunque hay que repararlo. Ajado por el paso del tiempo y deteriorado por la carcoma, habrá que desmontarlo, repararlo, limpiarlo y volverlo a montar… no me importa en absoluto ya que siempre me han gustado esas cosas, pero no podré afinarlo, así que cuando esté todo listo, habrá que llamar a alguien…

De todas formas, hay mucho que hacer todavía, así que podremos ir cambiando algunas cosas, más estéticas que prácticas, ya que las instalaciones principales no podremos cambiarlas para no retrasar la entrega… Por cierto, no pondremos el huertecillo justo tras la casa como pensaba, si no que si te parece bien, lo prolongaremos un poco, alejándolo de esta para que los niños no lo estropeen… seguro que les gustará corretear por fuera en los días de sol, así que he visto un lugar a unos 200 metros que me parece bueno y además, podremos colocar un pequeño invernadero para aprovecharlo mejor.

Lo que no tengo muy claro es lo de la piscina… pero de momento, vamos a dejarlo tal y como comentábamos en su día… aunque me gustaría cambiar algunas cosas… ya lo miraremos con calma

Confío que por ahí todo esté bien y que el trabajo te deje algo de tiempo para pensar en mi, en nosotros, en cómo va creciendo todo esto y en que tardemos mucho tiempo en terminarlo, seguro que el niño o niña que ha de venir, será feliz cuando pueda corretear por las afueras de la casa al sol o cuando esté lloviendo, que mire como el monte rezuma vida, o bien, como el mar se embravece y se viste de arrogante espuma

Sí, estos últimos meses han sido de locura, han sido un cúmulo de sorpresas, una tras otra, y no siempre todas han sido buenas, ¿verdad??? Es lo que tiene la vida, que los momentos buenos se acaban con los malos y estos, a su vez, con los buenos… son ciclos que nos acompañan en nuestra existencia y que nos aportan alegrías en los momentos buenos y esperanzas en los demás… habrá que seguir así hasta que encontremos una mejor forma de hacerlo, ¿no te parece???

Te echo de menos… echo de menos tu sonrisa… Tal vez fue esa sonrisa lo que me enamoró… esa forma de afrontar la vida, esa frescura y sencillez… tal vez me enamoré de un sueño hace mucho tiempo y un día ese sueño se hizo realidad.

Hasta pronto


jueves, 19 de noviembre de 2009

Cambios

Cuantas veces al día me veo reflejado en un espejo??? No sabría decirlo, pero varias veces sin duda alguna, y siempre veo, prácticamente la misma imagen…. Pero cuando comparo mi imagen con otras anteriores más antiguas de fotografías, me doy cuenta que he cambiado, que soy distinto…

Supongo que es algo tan común que nadie le da importancia y aunque no nos guste, no tenemos más remedio que aceptarlo por mucho que se empeñen algunas clínicas de belleza.

Pero el cambiar por fuera, es el menor de los cambios, y mirando esas mismas fotografías, donde me veo más joven, me doy cuenta de que también yo he cambiado… de que todos hemos cambiado, y en algunos años, la mayoría de nosotros optamos por cosas distintas de las que teníamos otrora y que hoy, no nos gustan… y cambiamos de trabajo, de casa, de ropa, de actividades, de pareja… cambiamos incluso de vida… y vamos dejando atrás el mayo del 68 que abandonamos por caduco, la conquista de la Luna por innecesaria, el Windows 95 por obsoleto, el efecto 2000 por patético…

Vamos dejando atrás ideas y olvidando a aquellos que en el pasado se esforzaron por facilitarnos la vida, aunque no lo consiguiesen… cuantos héroes han quedado relegados en los libros de historia y sus gestas enterradas por otras nuevas, aunque sean de ficción… hoy es fácil encontrar a personas que no sabrían confirmar si algunos personajes han sido reales o son de ficción… Hoy en día, es mucho más popular Frodo que Rescenvinto y sin ningún género de dudas la vida de aquel es mucho más conocida que la de este último

Sí, he cambiado… tal vez he crecido y ahora doy importancia a las cosas pequeñas cuando he descubierto que el mundo no puede ser conquistado, si no sólo disfrutado… tal vez he madurado y he descubierto que las palabras sin los hechos, no conducen a nada y que todo cuanto me rodea es todo cuanto siempre he tenido…

Me estoy haciendo conformista??? Es posible que muchos lo vean así, pero yo siempre pensaré que estoy cambiando, que sigo cambiando cada día, aunque día a día sea incapaz de percibir ese cambio en mi imagen reflejada en el espejo…


lunes, 16 de noviembre de 2009

Continúo...

Cuanto tiempo sin poder atender esta bitácora… y qué pocas cosas que hay que contar…

La vida, esa extraña sensación que nos invade desde que asomamos al mundo hasta que nos vamos de él, se muestra, la mayoría de las veces, tan parsimoniosa y ajena a nuestros deseos, que difícilmente estos se cruzan con la línea de la realidad… Tal vez por eso, hemos de aprovechar la intensidad de estar en el momento adecuado, en el lugar preciso y con la gente apropiada… Nuestro trabajo, nuestra familia, nuestros amigos, nuestros amores, e incluso nuestra fortuna… Supongo que a la mayoría de nosotros nos gustaría disponer de más de lo que nos agrada y de menos de lo que sentimos como obligación.

La distribución del tiempo es así… tan relativa como opuesta entre personas… cuando deseamos estar en un sitio, realizando alguna cosa concreta o cerca de una persona determinada, no siempre se puede y entonces la vida, al ritmo de ese tiempo que no sabe lo que es retroceder, se encarga de darnos, no alternativas, si no más bien, esas otras opciones obligadas de las que es casi imposible escabullirse…

Mas, sigo vivo… y no, no sigo vivo por que respire, si no que sigo vivo por me palpita el corazón… Todo este tiempo, complicado, difícil, escaso siempre y casi siempre dedicado a los demás, no ha sido baldío… no es baldío… pero sigue siendo un tiempo que no es el mío

No puedo si no dar las gracias a todos aquellos que están a mi lado, que me acompañan, que me ayudan, me apoyan, me consuelan y que sabiendo que su situación tampoco es sencilla, siempre me regalan una sonrisa…

Por muy complicado que sea el camino, la mayoría de las veces alguien se nos adelantó y nos lo puso más fácil… tal vez tendiendo un puente.


domingo, 4 de octubre de 2009

Cronos

Hasta el más dulce de los azúcares, mejora con una pizca de sal

Hace un par de días, comentaba con una buena amiga que las musas de los artistas, suelen ser más fecundas cuando la nostalgia está presente. Tal vez sea así y por ello, cuando somos felices, solemos dejar un poco de lado ese canto de añoranza de los tiempos donde las sonrisas eran protagonistas y que solemos almacenar con sumo cuidado en las estanterías de nuestra memoria.

El viejo dios Cronos sigue siendo exigente y el tiempo, mi tiempo, me es exigido como tributo por aquellos a quienes quiero y necesito… su necesidad por un lado… la mía propia por otro… una extraña mezcla donde se ve mezclado un poco de todo pero donde, ahora, me siento feliz. Compartir el tiempo no es lo más importante, si no compartir la vida por que la vida no es el tiempo que pasamos aquí, si no los momentos que disfrutamos de nuestra estancia… La vida seguirá siendo un viaje y no un destino, y por ello, cuando el acompañante de tu viaje te sonríe, te ayuda, te apoya, te quiere…, hace que el viaje merezca la pena, hace que la vida sea una vida…

El tiempo que a mí me falta me es devuelto con creces por el cariño de aquellos que me quieren y aquellos a los que quiero… así de sencilla es mi vida, y algunas veces, así de maravillosa.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Setas

Para ver, hay que mirar

Tras un largo, caluroso y seco verano, las primeras lluvias de finales de septiembre implantaron un otoño de forma brusca. En realidad, el otoño era tan deseado como necesario para que las vidas volviesen a ese orden de la rutina que las vacaciones suele romper e incluso olvidar.

En los primeros días de octubre, cuando las nubes y el sol juegan entre si y permiten que la luz penetre hasta la superficie de la tierra, los hongos y las setas, comienzan a hacer su aparición en los campos y los micólogos aficionados o muy entendidos, se lanzan a la búsqueda de exquisitos especímenes al paladar y provechosos beneficios para el bolsillo... pero no así ellos dos... ellos, sólo buscaban un día de tranquilidad, disfrutar de un largo paseo campestre y de los paisajes otoñales que el entorno les regalaba siempre... las setas era una mera excusa para abandonar sus eternos quehaceres y engañarse a sí mismos de que era lo correcto, en lugar de convencerse de que era necesario...

El día, poco a poco fue cambiando su soleado rostro y pronto las nubes tiñeron de gris plomizo todos los poros de las nubes por donde antes se colaba un juguetón y cálido sol... la lluvia comenzó a caer, fina primero pero insistente y con más fuerza a medida que el tiempo avanzaba y ellos no tuvieron más opción que intentar buscar un refugio donde protegerse del intenso aguacero que en pocos minutos, ya les había empapado hasta los huesos.

La tosca cabaña estaba bastante deteriorada y sucia, pero tenía un techo donde podrían cobijarse hasta que la tormenta amainase y pudiesen regresar... sus ropas empapadas y el fresco viento que se colaba por las rendijas, les hicieron sentirse desagradablemente incómodos con ellas y con algunos trastos viejos que allí había, encendieron un reconfortante fuego que les alivió tenuemente de esa molesta sensación. Una manta muy deteriorada, les ayudó a ahuyentar el frío y al final, entre pequeños un ligero tiritar, terminaron abrazándose... hasta ese momento, tan sólo habían sido amigos...

Qué lastima... no cogieron ninguna seta.


lunes, 14 de septiembre de 2009

Comienzos

La vida es mucho más que esperar a la muerte

Es curioso como la mayoría de los días, comienzas de forma anodina y la aventura de pasar las horas del trabajo o de ocio, por muchas expectativas que tengamos, no nos aportan, en realidad, muchas cosas novedosas y menos aún, alegrías.

Pero de vez en cuando, sin saber por qué, sin entender el cómo, hay excepciones donde desde la primera hora, todo es distinto y todo el ambiente nos nutre el alma de paz y nos convierte en seres más felices.

Encontrar en la calle gente que sonríe, personas que dan las gracias, que piden las cosas por favor, que cuidan los detalles tan simple como no entorpecer el paso, como no empujar cuando las prisas agobian, o cuando alguien nos dice que nos desea buenos días, sabiendo que es sincero y no sólo educado, hace que todo pueda comenzar con ese ambiente positivo que se impregna en nuestra vida y es capaz de anular todas esas sensaciones aburridas que solemos encontrar tan frecuentemente…

Hay días que la vida, por unas palabras, por unas sonrisas, por saber que hay alguien ahí, simplemente, merece la pena ser vivida… hay días en que el dar gracias a las personas que queremos y recordarles lo importantes que son en nuestra vida…

Hoy, algo ha pasado que no tal vez no tiene importancia… pero el día ha sido radiante…

lunes, 7 de septiembre de 2009

Ladrones

Si hasta la vida perdemos, tal vez lo único nuestro realmente sean los sueños…

Ladrones... devolvedme la cordura que en cada noche estrellada me arrancaís del mundo de los sueños para hacerme despertar... devolvedme la ilusión que guardo en cada uno de mis recuerdos para sentir la esperanza de que todo puede ser igual... devolvedme la imagen de una sonrisa que se perdió entre la cortina salada de mis lágrimas... devolvedme los ecos de suaves de las palabras cargadas de cariño que son cantadas al oído cuando la soledad medra entre mis desdichas.... devolvedme el sabor de los besos infinitos regalados al alba de cada día con el mejor de los deseos.... devolvedme el palpitar nervioso de la hora de un encuentro tras eternas e impacientes esperas... devolvedme la excitación de sentir las caricias que hacen estremecer más mi alma que mi piel... devolvedme el brillo de unos ojos que me guían como un faro cuando yo miraba perdido sin saber donde ir... ladrones... quedaos si lo deseais con mi vida, pero… devolvedme mis sueños...

domingo, 6 de septiembre de 2009

Jardin

La riqueza no consiste en poseer mucho, si no en disfrutar lo que se posee

El aroma del limonero aún desparrama su fragancia entre los rayos de sol que, a última hora de la tarde, juegan a colarse entre sus hojas frescas, y se proyectan como puntos de luz en el suelo de un suave jardín donde una pareja, en esa sombra entrevelada, descansa, habla y sueña con amapolas blancas y su inimitable aroma…

Pronto llegará el otoño…


miércoles, 26 de agosto de 2009

Tren

No solemos conseguir todo lo que queremos, pero sí queremos todo lo que conseguimos.

Llegaba con el tiempo justo a la estación de trenes… El viaje en tren, por muy modernos que estos fueran, siempre son especiales, pues siempre me traen a la memoria aquellos viajes de antaño, en la misma estación, donde la gente llegaba con maletas de cartón atadas con cuerdas y repletas más de ilusión y sueños que de de cualquier otra cosa… o cuando regresaban, con la misma maleta, prácticamente vacía y con algo de decepción y dolor… un punto de inflexión en la historia de tantas y tantas personas…

El viaje en tren, nunca ha dejado de ser mágico… horarios rígidos en la partida y no tanto en la llegada… paisajes que se mueven tras las ventanillas… horas de incomodidad en un asiento rígido… compañeros silenciosos e indiferentes… No, antes los compañeros no eran así… conversaban, compartían lo mucho o lo poco que guardaban en el equipaje… prácticamente todo… pero lo demás, casi no ha variado.

Compré el billete y recorrí los andenes buscando mi tren… la hora se acercaba y el tren, saldría, como siempre, puntual… busqué el andén… el tiempo de la partida estaba rozando ya el segundero… corrí…

El tren estaba montado y los motores provocaban un cierto temblar en toda la estructura del largo convoy… desde fuera, se podía ver a los pasajeros que se asomaban a las ventanillas como en un último intento de recordar dónde estaban… cómo si la despedida no fuese con las personas si no de mucho más….

Por fin encontré mi vagón… entré un tanto precipitadamente empujado por la prisa y comencé a mirar, al igual que el resto, por las ventanillas… todo lo que me era conocido, quedaría atrás…

Me senté en mi asiento y cerré los ojos para descansar… alguien me preguntó: “¿Dónde se dirige???”. No pude por menos que sonreír… “al mismo sitio que usted… a vivir”

sábado, 22 de agosto de 2009

Tatuaje

Nunca llueve encima de las nubes

Se habían amado con la intensidad de la juventud y con la calma de la experiencia… llevaban mucho tiempo juntos y cada vez era un auténtico descubrimiento

Sus cuerpos, cansados, sudorosos y satisfechos, yacían desnudos sobre las sábanas arrugadas que intentaban mantener el pudor de cubrir el colchón. Él se fijó una vez más en el tatuaje de ella que conocía en profundidad. Arrancaba desde su pecho izquierdo, rodeando con una suave línea el pezón que aún seguía erecto y orgulloso, aunque fuese pequeño. Subía ligeramente y bajaba entre los senos descubriendo serpenteantes giros por su estómago hasta desparecer por sus ingles, aunque sabía perfectamente que continuaba por la nalga derecha y dando extraños giros iba a terminar en una compleja espiral en el centro de su espalda.

El tatuaje era un conjunto de variopintas marcas, líneas, figuras que difícilmente podrían catalogarse de geométricas pese a la sincronía que manifestaban, otras que se asimilaban a ornamentos florales, elementos clásicos, tal vez basados en arte griego, y todo ello rematado con diminutas cabezas de animales fantásticos…

Hace tiempo le preguntó qué era todo aquel loco amasijo de figuras aparentemente colocadas sin sentido y que habían ido cogiendo forma en su piel… “mi vida” contestó ella… No insistió, pero le fascinaba pasar sus dedos por los contornos de aquel tatuaje. A él le excitaba recorrer una y otra vez la piel marcada con aquellos dibujos, símbolos y líneas que no comprendía… no era la sensación de acariciar su cuerpo, si no de acariciar “su vida” lo que le producía aquel extraño estado de euforia y excitación… a ella le gustaba sentir los dedos acariciar su piel, como si remarcara más aún esos dibujos… el placer que sentía cuando los dedos acariciaban de forma casi etérea su piel, o cuando apretaban como si quisiese que la tinta entrase más dentro aún… le satisfacía que él recorriera, sin preguntar, “su vida”

“Mañana iré al tatuador”
“Entonces… ¿hemos terminado???”
“Sí. Mi vida debe seguir, no quiero que se detenga”