La mayor tristeza es no sentir tristeza
Me Pedisteis cuando era joven que tenía que estudiar y estudié… renuncié a una juventud como la mayoría de mi generación, por que no había medios y el temprano trabajo para ayudar en casa era aquello que mis padres necesitaban para que no pasáramos hambre, y aún así, la pasé… pero me pedisteis que estudiara y estudié…
Me pedisteis que fuera responsable y asumí como mías todas vuestras normas… aprendí lo que era necesario, educado, preciso… tal vez no estuve conforme del todo, pero me pedisteis que fuera responsable, y lo fui
Me pedisteis que trabajase y trabajé… tuve que tragarme mi orgullo algunas veces, tuve que asumir funciones que no me competían, tuve que regalar horas, esfuerzo e ideas, tuve que conformarme con lo que vuestras normas decían mientras aquellos para quienes trabajaban se enriquecían con mi esfuerzo y con el de mis compañeros… me pedisteis que trabajase y trabajé
Me obligasteis a ser cliente de un banco pues no había más opción para vivir ya que todo había de estar controlado. El banco me pidió dinero por ser su cliente, el banco me cobra dinero por manejar el mío y no tengo opción de negociar con él, pues tiene el poder… me obligasteis para controlar mi dinero y accedí
Me exigís pagar mis impuestos, mis tasas, mis contribuciones a las que no tengo opción de replica y las pago puntualmente… invertís mi dinero y lo gastáis sin que me deis ninguna explicación y sin que pidáis opinión, y tal es el caso que ya hasta os lo embolsáis en vuestros propios bolsillos de forma fraudulenta desde la posición de poder que ostentáis… pero me exigisteis pagar y pagué
Me prometisteis seguridad y justicia, y confié en vosotros cuando me robaron, me insultaron, me violaron, me maltrataron… acudí a vosotros en busca de ayuda y amparo y me dais largas, posponéis fechas, exigís pruebas y me dejáis en completa indefensión cuando acudo a vosotros en busca de seguridad y justicia
Me buscáis cada cierto tiempo cuando necesitáis mi voto e intentáis convencerme de que sí, esta vez, sí… ya no habrá mentira y falsedad y que haréis todo aquello a lo que os comprometéis… y pedís mi voto, mi apoyo, mi esfuerzo, mi trabajo… y yo, lo doy
Una y otra vez, yo he cumplido mi parte del trato, y una y otra vez vosotros no lo habéis hecho, y lo que es peor, no os importa el no haberlo hecho y casi os sentís orgullosos de vuestra ineptitud pues en realidad sólo os importa vuestro beneficio… No, no me culpéis ahora de vuestra ignorancia, de vuestro enorme ego, de vuestros errores, de vuestro desmedido orgullo… al fin y al cabo, sois vosotros quienes no habéis cumplido vuestra parte del trato al que nadie os obligó a comprometeros.
¿Qué diría Alonso Quijano si tuviese que escribir en Facebook???
martes, 31 de enero de 2012
viernes, 27 de enero de 2012
Comparaciones
Lo pequeño que puede llegar a ser un corazón y la cantidad de cosas que caben dentro!!!
Hoy he recibido un correo que creo que merece la pena ser compartido en público… podría haber hecho un “renvío” pero al final, esas cosas se pierden, así que permitidme que lo comparta con todo aquél que lo desee
Ignoro su autor, pero creo que los ejemplos son suficientemente gráficos como para tener que comentar nada más si queremos comparar con la actitud de algunas personas.
También he de agradecer a MM que me haya descubierto esta voz
Hoy he recibido un correo que creo que merece la pena ser compartido en público… podría haber hecho un “renvío” pero al final, esas cosas se pierden, así que permitidme que lo comparta con todo aquél que lo desee
Ignoro su autor, pero creo que los ejemplos son suficientemente gráficos como para tener que comentar nada más si queremos comparar con la actitud de algunas personas.
Si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
- Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.
- Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
- Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea un éxtasis.
- Duerme la siesta.
- Estírate antes de levantarte.
- Corre, salta y juega todos los días.
- Mejora tu atención y deja que la gente te toque y acaricie.
- Evita morder, un simple gruñido sería suficiente.
- En días de sol, acuéstate de espaldas en el pasto.
- Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate a la sombra de un árbol.
- Cuando estés feliz, baila...
- Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.
- Sé leal.
- Nunca pretendas ser algo que no eres.
- Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres.
- Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estas ahí..
¡DISFRUTA CADA MOMENTO DE CADA DÍA!
RECUÉRDALO SIEMPRE, COMO DECÍA MI ABUELA:
"EL PERRO TIENE MÁS AMIGOS QUE LA GENTE, PORQUE MUEVE MÁS LA COLA QUE LA LENGUA".
También he de agradecer a MM que me haya descubierto esta voz
domingo, 22 de enero de 2012
Olores
Más difícil que aprender, es enseñar
Cuando hace unos pocos días tuve que visitar el centro de Madrid, cogí el metro para llegar hasta la emblemática Puerta del Sol, donde, curiosamente, lo que más me llamó la atención cuando llegué allí, fue un olor inusual para el lugar, pero agradablemente conocido… un olor a chocolate!!!
Y es que Madrid, como casi todas las grandes ciudades, tiene su olor peculiar a humo y contaminación, a espacios cerrados, a gentío, incluso algunas veces, hasta olor a prisa… olor a perfume que deja una mujer al pasear por la calle Serrano, olor a pescado que rezuma el mercado de Maravillas, o a fritanga cuando pasamos cerca de algún bar de Atocha a determinada hora… olor a tapas y cerveza en las terrazas de verano… olor a limpio cuando llueve con insistencia desde el norte y olor intenso a verdín cuando en primavera se corta el césped de los parques… olor a agua estancada en que sale de algunas alcantarillas del centro o de café que seduce al pasar por la puerta de “La Mejicana”… olor a pan recién hecho, cada día menos abundante y más deseado de las escasas tahonas que aún quedan y a bollos y a dulces pasteles… olor a asados que en los medios días, seducen a intranquilos estómagos con prisas que habrán de conformarse en la mayoría de las veces, con un menú del día… olor a ropa usada y conocida que aún guarda un cierto tufillo de la naftalina que la protegió… olor a papel y tinta que sudan las librerías que luchan por mantener sus puestos en las calles en días señalados… olor a rencuentro en las estaciones de trenes, de autobuses o los aeropuertos, y a despedidas unos cuantos metros más allá… y más, muchos más… agradables unos… otros, no tanto…
Sí, el olor del campo es magnífico pero la ciudad también tiene sus propios aromas y cuantas veces las prisas no nos dejan empaparnos de ellos…
Cuando hace unos pocos días tuve que visitar el centro de Madrid, cogí el metro para llegar hasta la emblemática Puerta del Sol, donde, curiosamente, lo que más me llamó la atención cuando llegué allí, fue un olor inusual para el lugar, pero agradablemente conocido… un olor a chocolate!!!
Y es que Madrid, como casi todas las grandes ciudades, tiene su olor peculiar a humo y contaminación, a espacios cerrados, a gentío, incluso algunas veces, hasta olor a prisa… olor a perfume que deja una mujer al pasear por la calle Serrano, olor a pescado que rezuma el mercado de Maravillas, o a fritanga cuando pasamos cerca de algún bar de Atocha a determinada hora… olor a tapas y cerveza en las terrazas de verano… olor a limpio cuando llueve con insistencia desde el norte y olor intenso a verdín cuando en primavera se corta el césped de los parques… olor a agua estancada en que sale de algunas alcantarillas del centro o de café que seduce al pasar por la puerta de “La Mejicana”… olor a pan recién hecho, cada día menos abundante y más deseado de las escasas tahonas que aún quedan y a bollos y a dulces pasteles… olor a asados que en los medios días, seducen a intranquilos estómagos con prisas que habrán de conformarse en la mayoría de las veces, con un menú del día… olor a ropa usada y conocida que aún guarda un cierto tufillo de la naftalina que la protegió… olor a papel y tinta que sudan las librerías que luchan por mantener sus puestos en las calles en días señalados… olor a rencuentro en las estaciones de trenes, de autobuses o los aeropuertos, y a despedidas unos cuantos metros más allá… y más, muchos más… agradables unos… otros, no tanto…
Sí, el olor del campo es magnífico pero la ciudad también tiene sus propios aromas y cuantas veces las prisas no nos dejan empaparnos de ellos…
sábado, 14 de enero de 2012
Injusticia
El mundo no se detendrá aunque tú lo hagas
Tal vez siempre he sido algo conformista… tal vez siempre he tenido fe en que las cosas podrían mejorar pero que de alguna manera funcionaban bien… tal vez siempre he querido presumir de donde estaba y eso incluyen a mi ciudad, mi región, mi país…
Hoy, sin embargo, me encuentro algo triste por que tengo la sensación de que todo lo que está pasando con la justicia en España, no es aquello en lo que yo confiaba, en lo que yo creía y lo que yo podría defender…
Ahora, en España, los mayores corruptos son precisamente aquellos que deberían poner las normas no sólo para que la corrupción fuese eliminada, si no también para que los corruptos fuesen castigados… Cualquier estamento público puede verse salpicado por esta lacra de codicia que no conoce valores, ideologías o banderas que no sean las suyas propias… y lo triste, es que estoy convencido de que cómo ocurre con los icebergs, sólo vemos una parte pequeña de todo lo que hay.
Así pues, la justicia se nos está quedando obsoleta, incompleta, defectuosa… y ahora que todos hemos conocido la sentencia al juicio que durante años la mayoría hemos seguido por los medios, del caso “Marta”, tengo la sensación que además, a la justicia se la puede tomar el pelo de forma sencilla y fácil
Mi propio hijo lleva años (5 para ser exactos) pleiteando por un dinero que entregó para la compra de una vivienda que jamás le entregaron… confió en la justicia y presentó todo aquello que le pidieron… Ahora no veo tan claro que pueda recuperar sus más de 40.000 euros ni mucho menos su casa…
He leído varias veces noticias de detenciones de personas que tienen decenas de reincidencias o causas pendientes… procesos que se dilatan con recursos, otros pleitos o querellas… O esos casos donde el delito no es cuantitativo de delito y queda en una simple falta, una multa que no se paga por insolvencia y aquí no ha pasado nada… hoy, en España podemos sustraer bienes por unos 300 euros durante varias veces al día, que sólo será una falta… y si no fuese así, si es una empresa que incumple las leyes y las normas, la mayoría de las veces sale mucho más rentable pagar una pequeña multa y asumir la culpa que evitar aquello que a la larga le reportará pingues beneficios…
Hoy, vamos arrastrando nuestros derechos por el suelo y asumimos nuestra vulnerabilidad, aprendemos a vivir con el miedo y la indefensión y ya no denunciamos salvo caso extremos…
No, no es la vida ni la ley que yo quería… Es la ley quie´n ha perdido el sentido común, quién se siente prisionera de sus propios reglamentos y de las personas que han de impartirla… Hoy, tengo la sensación que la ley protege más al delincuente que al débil, más al poderoso que tiene abogados, que al justo, más a quien se burla de ella a quien la respeta… Nunca he creido en la ley del Talión, pero también la fe y las creencias pueden cambiar de bando…
Es posible que la sentencia del caso “Marta” sea justa realmente, pero durante años (años), los inculpados han dicho que el cuerpo de esta chiquilla estaba en el rio, luego en un vertedero… cientos de horas de trabajo perdidas, cientos de miles de euros de gastos, y lo que es peor, una familia que no puede velar a su hija… y ahora quedan
Imagino que todos tendremos una idea formada de la justicia… supongo que a pesar de que no seamos unos juristas expertos, todos tenemos una cierta idea de lo que está bien y lo que está mal… Desafortunadamente hoy creo que tenemos una justica lenta, torpe y carente de la más elemental norma de sentido común… una justicia injusta que deja indefensos a la mayoría y eso no es lo que debería ser
Tal vez siempre he sido algo conformista… tal vez siempre he tenido fe en que las cosas podrían mejorar pero que de alguna manera funcionaban bien… tal vez siempre he querido presumir de donde estaba y eso incluyen a mi ciudad, mi región, mi país…
Hoy, sin embargo, me encuentro algo triste por que tengo la sensación de que todo lo que está pasando con la justicia en España, no es aquello en lo que yo confiaba, en lo que yo creía y lo que yo podría defender…
Ahora, en España, los mayores corruptos son precisamente aquellos que deberían poner las normas no sólo para que la corrupción fuese eliminada, si no también para que los corruptos fuesen castigados… Cualquier estamento público puede verse salpicado por esta lacra de codicia que no conoce valores, ideologías o banderas que no sean las suyas propias… y lo triste, es que estoy convencido de que cómo ocurre con los icebergs, sólo vemos una parte pequeña de todo lo que hay.
Así pues, la justicia se nos está quedando obsoleta, incompleta, defectuosa… y ahora que todos hemos conocido la sentencia al juicio que durante años la mayoría hemos seguido por los medios, del caso “Marta”, tengo la sensación que además, a la justicia se la puede tomar el pelo de forma sencilla y fácil
Mi propio hijo lleva años (5 para ser exactos) pleiteando por un dinero que entregó para la compra de una vivienda que jamás le entregaron… confió en la justicia y presentó todo aquello que le pidieron… Ahora no veo tan claro que pueda recuperar sus más de 40.000 euros ni mucho menos su casa…
He leído varias veces noticias de detenciones de personas que tienen decenas de reincidencias o causas pendientes… procesos que se dilatan con recursos, otros pleitos o querellas… O esos casos donde el delito no es cuantitativo de delito y queda en una simple falta, una multa que no se paga por insolvencia y aquí no ha pasado nada… hoy, en España podemos sustraer bienes por unos 300 euros durante varias veces al día, que sólo será una falta… y si no fuese así, si es una empresa que incumple las leyes y las normas, la mayoría de las veces sale mucho más rentable pagar una pequeña multa y asumir la culpa que evitar aquello que a la larga le reportará pingues beneficios…
Hoy, vamos arrastrando nuestros derechos por el suelo y asumimos nuestra vulnerabilidad, aprendemos a vivir con el miedo y la indefensión y ya no denunciamos salvo caso extremos…
No, no es la vida ni la ley que yo quería… Es la ley quie´n ha perdido el sentido común, quién se siente prisionera de sus propios reglamentos y de las personas que han de impartirla… Hoy, tengo la sensación que la ley protege más al delincuente que al débil, más al poderoso que tiene abogados, que al justo, más a quien se burla de ella a quien la respeta… Nunca he creido en la ley del Talión, pero también la fe y las creencias pueden cambiar de bando…
Es posible que la sentencia del caso “Marta” sea justa realmente, pero durante años (años), los inculpados han dicho que el cuerpo de esta chiquilla estaba en el rio, luego en un vertedero… cientos de horas de trabajo perdidas, cientos de miles de euros de gastos, y lo que es peor, una familia que no puede velar a su hija… y ahora quedan
Imagino que todos tendremos una idea formada de la justicia… supongo que a pesar de que no seamos unos juristas expertos, todos tenemos una cierta idea de lo que está bien y lo que está mal… Desafortunadamente hoy creo que tenemos una justica lenta, torpe y carente de la más elemental norma de sentido común… una justicia injusta que deja indefensos a la mayoría y eso no es lo que debería ser
jueves, 12 de enero de 2012
Marabunto
Algunas personas pueden marcarte para siempre… otras, simplemente te aman siempre
Supongo que la mayoría de nosotros ponemos nombres a las cosas, a las personas y a los animales, en función de lo que esperan y también en función de sus propios gustos. Antiguamente era más que frecuente poner a los hijos el nombre del santo del día y de esta manera había algunos nombres que hoy nos parecen horribles y otros simplemente divertidos… Después vinieron los nombres importados, exóticos o de artistas donde la originalidad buscada se desvanecía en cuanto había mayor contacto con el entorno y entonces nos dábamos cuenta de que nuestros vástagos tenían el mismo nombre que otros cientos de alrededor…
Y así, nos entretuvimos en poner nombres a las casas, donde “Villa Maravilla” era un simple ejemplo de lo que pretendía ser y que tal vez nunca tuvo…
Hoy es Sam el protagonista de esta historia… ese pequeño podenco de la foto superior… Sé que el nombre de Sam salió de una serie de TV que uno de mis hijos veía, le gustaba y lo escogió…
No obstante, Sam ha resultado ser un perro revoltoso e inquieto, donde todo lo que queda a su alcance es probado por su mandíbula, donde el descanso de la tarde se hace complicado por que no deja de buscar caricias, donde a cada movimiento salta como un resorte dispuesto a ir donde sea, y cada vez que llego a casa, me impide con sus exagerados aspavientos el poder quitarme el abrigo hasta que no ha quedado satisfecho de recibir mimos…
Sí, ahora estoy empezando a cambiarle el nombre… “Marabunto” creo que le sienta mucho mejor ya que él solo, sin ayuda de nadie, sirve para enredar, molestar, incordiar, esconder, revolver, ensuciar, lamer, jugar, saltar… como si de una auténtica marabunta se tratase…
Pero como casi la mayoría de los perros, su cariño compensa todas las trastadas que nos pueda hacer y la felicidad que nos aporta es muy superior al precio que se pueda pagar por ella…
Supongo que la mayoría de nosotros ponemos nombres a las cosas, a las personas y a los animales, en función de lo que esperan y también en función de sus propios gustos. Antiguamente era más que frecuente poner a los hijos el nombre del santo del día y de esta manera había algunos nombres que hoy nos parecen horribles y otros simplemente divertidos… Después vinieron los nombres importados, exóticos o de artistas donde la originalidad buscada se desvanecía en cuanto había mayor contacto con el entorno y entonces nos dábamos cuenta de que nuestros vástagos tenían el mismo nombre que otros cientos de alrededor…
Y así, nos entretuvimos en poner nombres a las casas, donde “Villa Maravilla” era un simple ejemplo de lo que pretendía ser y que tal vez nunca tuvo…
Hoy es Sam el protagonista de esta historia… ese pequeño podenco de la foto superior… Sé que el nombre de Sam salió de una serie de TV que uno de mis hijos veía, le gustaba y lo escogió…
No obstante, Sam ha resultado ser un perro revoltoso e inquieto, donde todo lo que queda a su alcance es probado por su mandíbula, donde el descanso de la tarde se hace complicado por que no deja de buscar caricias, donde a cada movimiento salta como un resorte dispuesto a ir donde sea, y cada vez que llego a casa, me impide con sus exagerados aspavientos el poder quitarme el abrigo hasta que no ha quedado satisfecho de recibir mimos…
Sí, ahora estoy empezando a cambiarle el nombre… “Marabunto” creo que le sienta mucho mejor ya que él solo, sin ayuda de nadie, sirve para enredar, molestar, incordiar, esconder, revolver, ensuciar, lamer, jugar, saltar… como si de una auténtica marabunta se tratase…
Pero como casi la mayoría de los perros, su cariño compensa todas las trastadas que nos pueda hacer y la felicidad que nos aporta es muy superior al precio que se pueda pagar por ella…
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