
“Y la hormiga pasó el invierno cómodamente, mientras la cigarra se atería de frío y moría de hambre en el exterior” (Fábulas de La Fontaine, “la cigarra y la hormiga”)
Evidentemente somos responsables de nuestros propios actos.
La ministra de Igualdad, nos ha prometido una nueva ley del aborto. No entro en la polémica moral o ética de si está bien o si está mal, pero sí que me hago una reflexión.
La mayoría de nosotros, podemos pensar que “allá cada cual con su conciencia” y que aquél que aborte, será responsable de ello, pero… veamos, veamos… que no todo es tan sencillo…
Las leyes deben proteger y ser ecuánimes… la nueva ley del aborto, no es importante, para mi comentario, si no un punto de partida y un claro ejemplo del “allá cada cual con su conciencia”. Me pregunto si pensásemos eso el día que se vayan configurando leyes que se adapten a las demandas sociales… que pasará si se aprueba el consumo de las drogas??? Pues que allá cada cual con su conciencia… es decir, que se drogue el que quiera… o qué pasará el día que alguien caiga al suelo justo cuando nosotros pasamos??? Pues que podemos ayudarle o no… allá cada cual… Se han cambiado tantas leyes intentado mejorar que el vasto espectro de las mismas, que en la mayoría de las ocasiones, se recurre a la conciencia de cada uno, pues para que, por ejemplo, sustraer una cantidad de dinero menor de una cifra, no se considera delito, si no falta, por lo que podemos dedicarnos a robar todos los días algo menos de esa cantidad, y posiblemente, nunca terminaríamos en prisión, ya que no hemos cometido delito alguno… Allá cada cual con su conciencia… Se culpabiliza y condena a una determina compañía aérea por un reciente accidente, y se han producido denuncias contra el fabricante del avión… pero (al menos de momento) desconozco que nadie haya denunciado a un fabricante de coches por un accidente, cuando estos últimos son mucho más numerosos… allá cada cual con su conciencia…
Comienzo mi descanso… me dedicaré a ver una mega-super-sesión de “Star Trek” con el visionado de las películas (al menos mientras pueda y aguante) con una ración industrial de palomitas y docena y media de helados “mágnum” … leeré algo…. (no tengo muchos libros... que curioso… no tengo muchos libros… ) pensaré poco… cotillearé blogs ajenos… dormiré lo que pueda… patearé mi ciudad en las mañanas… e intentaré disfrutar de un tiempo que sólo empuja a los demás…





