Un león domesticado, aún conserva las fauces y las garras.
Llevaba días viéndolo pero ayer también lo comentaron en las noticias. Mucha gente se “cuela” sin pagar en los transportes públicos. También, y eso suele estar a la vista de todos, mucha gente tira al suelo papeles, colillas y desperdicios varios… y somos testigos mudos de eso, lo que tal vez nos convierta en cómplices, pero es algo tan habitual que ya no se le dé ninguna importancia, a pesar de que es algo que todos sabemos que no se debería hacer…
¿Qué ocurriría si en nuestras calles, en lugar de existir la actual arboleda, hubiesen plantado árboles frutales??? ¿y si los parques se sustituyesen por huertos??? Quiero suponer que muchos de nosotros tomaríamos las frutas y las hortalizas que estuvieran ahí, a nuestra disposición… Pero… ¿Cuándo??? En el momento de que estuviesen en su punto??? Posiblemente no, ya que entonces podríamos arriesgarnos a que otro se las llevase antes que nosotros y entonces es muy posible que las recolectásemos cuando aún les queda un poco de tiempo para madurar… pero también es posible, en ese caso, que alguien se nos adelante… y así sucesivamente hasta que la realidad nos devolviese a que sería casi imposible conseguir algún producto de esos… y sin embargo, ¿Cuántos de nosotros estaría dispuesto a cuidar esas plantaciones para que dieran fruto??? Pues sinceramente, todos tenemos tanto que hacer, que no creo que nadie, de forma voluntaria, se hiciese cargo de su cuidado, máxime sabiendo que muy posiblemente serán otros los que se lleven los frutos…
Sí, supongo que el ser humano es un ser social, pero eso no le convierte en un ejemplo de sociedad, donde las desigualdades se muestran, no sólo entre puntos geográficos lejanos, si no que en pocos metros y más en estos tiempos de crisis, se pueden encontrar situaciones totalmente opuestas y no siempre nos comportamos para el bien social, si no que la mayoría de las veces, lo hacemos a título personal y es que a mí no me molesta que la gente se cuele en el metro por que no es mi problema (¿?) o que tire la basura al suelo por que no es mi problema (¿?)… aunque estas actitudes tan comunes pueden ir ascendiendo en una escala que pronto degeneraría en gamberrismo y en delitos… el límite sólo lo hemos puesto nosotros y aunque hay cosas tan habituales como tirar la colilla de un cigarrillo al suelo, no deja de ser una costumbre insana y socialmente reprochable, pero que a fuerza de verlo y hacerlo, es tan común que a nadie le asombra…
Hay otras sociedades donde todo eso no pasa… tal vez no sirva de ejemplo, pero me sorprende como sociedades de insectos (hormigas, abejas, etc.) saben desde el primer momento lo que han de hacer… y lo hacen… cada cual tiene su cometido y cumple lo mejor que sabe y puede con él… ningún ser de esa sociedad pretende ser lo que no es, y todos son iguales e importantes dentro de su sociedad… Tal vez nosotros, por que somos los dueños del planeta, hemos ido tomando atribuciones que nadie nos ha dado… ¿o acaso una hormiga es más disciplinada que una persona??? No… supongo que será por que las hormigas ni fuman ni viajan en transporte público.
sábado, 24 de septiembre de 2011
sábado, 10 de septiembre de 2011
Hambre
Tal vez lo que denominamos defectos, no sean si no aquellas actitudes que a los demás no les gustan.
Desconozco su nombre, como casi la mayoría de las personas, pero sé que no le interesa en absoluto el problema del calentamiento global, ni tampoco se ha preocupado de reciclar nada. No le importa nada ni la globalización ni el estado de las bolsas del mundo. Ignora los problemas de la crisis energética y nunca le ha prestado atención a la economía. Desconoce que el mundo está envuelto de acciones terroristas, y no ha escuchado nunca hablar de ideas políticas o religiosas que le reclamen como adepto.
Él, con sus 4 años de vida, sólo está pendiente de su madre. No comprende que agoniza a sus pies, ignorada por todos en algún perdido lugar de Somalia… nunca comprenderá los problemas a los que los demás nos enfrentamos… él, sólo morirá de hambre muy pronto
Desconozco su nombre, como casi la mayoría de las personas, pero sé que no le interesa en absoluto el problema del calentamiento global, ni tampoco se ha preocupado de reciclar nada. No le importa nada ni la globalización ni el estado de las bolsas del mundo. Ignora los problemas de la crisis energética y nunca le ha prestado atención a la economía. Desconoce que el mundo está envuelto de acciones terroristas, y no ha escuchado nunca hablar de ideas políticas o religiosas que le reclamen como adepto.
Él, con sus 4 años de vida, sólo está pendiente de su madre. No comprende que agoniza a sus pies, ignorada por todos en algún perdido lugar de Somalia… nunca comprenderá los problemas a los que los demás nos enfrentamos… él, sólo morirá de hambre muy pronto
martes, 6 de septiembre de 2011
Memoria
Ni todas las buenas historias tienen final feliz, ni todos los finales felices corresponden a buenas historias.
Maldita memoria la mía
pues pensé que ella me amaba
y ni siquiera me quería
ni cuando a solas, era mía
ni cuando sus besos me daba
Maldita memoria la mía
pues sin saberlo yo compraba
sus palabras y sus risas
sus pausas y sus prisas
y las miradas que me daba
Maldita memoria la mía
pues quemé todas sus cartas
y tiré todos sus regalos
me desprendí de los halagos
y quise borrar sus promesas
Maldita memoria la mía
traidora, aliada del enemigo
que mis recuerdos rebosas
de aquellas hermosas cosas
que ya no están conmigo
Maldita memoria la mía
que nunca me dejas olvidar
un pasado que no ha de volver
la eternidad que ya no ha de ser
una mujer que no quiero recordar
Maldita memoria la mía
deja memoria que olvide
deja que la paz encuentre
pues es similar a la muerte
cuando el corazón se divide
Maldita memoria la mía
por que me llenas de melancolía
si yo nunca la tuve y menos ahora
mi corazón más la añora
a pesar de que nunca fue mía
Maldita memoria la mía
en aquellos momentos locos
que me aprisiona entre recuerdos
y otros que hubo también cuerdos
aunque en el amor, estos son pocos
Maldita memoria la mía
que me susurra en todo momento
su nombre en la distancia
y yo aún le encontraba la gracia
de estar esperando el reencuentro
Maldita memoria la mía
que es quien de verdad me aprisiona
entre dolores y sufrimientos
y de escape en vanos intentos
pues ella ya me abandona
Maldita memoria la mía
que no me deja olvidarla
Maldita memoria la mía
pues pensé que ella me amaba
y ni siquiera me quería
ni cuando a solas, era mía
ni cuando sus besos me daba
Maldita memoria la mía
pues sin saberlo yo compraba
sus palabras y sus risas
sus pausas y sus prisas
y las miradas que me daba
Maldita memoria la mía
pues quemé todas sus cartas
y tiré todos sus regalos
me desprendí de los halagos
y quise borrar sus promesas
Maldita memoria la mía
traidora, aliada del enemigo
que mis recuerdos rebosas
de aquellas hermosas cosas
que ya no están conmigo
Maldita memoria la mía
que nunca me dejas olvidar
un pasado que no ha de volver
la eternidad que ya no ha de ser
una mujer que no quiero recordar
Maldita memoria la mía
deja memoria que olvide
deja que la paz encuentre
pues es similar a la muerte
cuando el corazón se divide
Maldita memoria la mía
por que me llenas de melancolía
si yo nunca la tuve y menos ahora
mi corazón más la añora
a pesar de que nunca fue mía
Maldita memoria la mía
en aquellos momentos locos
que me aprisiona entre recuerdos
y otros que hubo también cuerdos
aunque en el amor, estos son pocos
Maldita memoria la mía
que me susurra en todo momento
su nombre en la distancia
y yo aún le encontraba la gracia
de estar esperando el reencuentro
Maldita memoria la mía
que es quien de verdad me aprisiona
entre dolores y sufrimientos
y de escape en vanos intentos
pues ella ya me abandona
Maldita memoria la mía
que no me deja olvidarla
viernes, 2 de septiembre de 2011
Rutina
Las críticas de mis enemigos me hacen fuerte, las de mis amigos, me hacen grande
Ya se acaba agosto y la vida en la ciudad vuelve a la rutina acostumbrada. Prisas y aglomeraciones comienzan a ser habituales y las pieles oscurecidas por el sol, por las mañanas se esconden bajo prendas de ligero abrigo. Las caras de sueño se confunden con la de la resignación de volver al trabajo o al alivio de comenzar uno, mientras aquellos comercios e industrias que habían permanecido cerrados, también se dedican a prepararse para comenzar un nuevo curso que todos deseamos que sea bueno.
Al entrar en el metro, había algo más de gente de lo que era normal meses atrás. Al poco un aviso de megafonía informa de que hay un problema técnico que está ocasionando retrasos. Opto por sentarme hasta que llegue el tren y mientras la gente continúa llegando y llenando el andén. Al poco decido por acercarme a la parte del andén donde el tren se detiene ante el temor de que no pueda acceder a él. La gente continúa llenando el andén de forma inusual y poco a poco se llena, pero no dejan de llegar viajeros… me siento empujado una y otra vez y comienzo a hacer esfuerzos para mantenerme en mi sitio, pero cada a cada minuto hay más gente y más presión… el andén está abarrotado de viajeros, pero aún continúan llegando más… a lo lejos, dentro del túnel, las luces indican que el tren se aproxima y la gente comienza a agolparse en el borde del andén… la presión es mucha, la gente empuja, siento que estoy justo en el límite y el tren se acerca… la gente sigue llegando y el andén está a rebosar… el tren se acerca, la gente empuja… caigo a las vías… grito… el grito me despierta de mi asiento y me doy cuenta de que el andén se está llenando…
Ha sido sólo un sueño, pero afortunadamente, no ha pasado nada… pero el andén se sigue llenando de gente… Al poco decido por acercarme a la parte del andén donde el tren se detiene ante el temor de que no pueda acceder a él. La gente continúa llenando el andén…
Ya se acaba agosto y la vida en la ciudad vuelve a la rutina acostumbrada. Prisas y aglomeraciones comienzan a ser habituales y las pieles oscurecidas por el sol, por las mañanas se esconden bajo prendas de ligero abrigo. Las caras de sueño se confunden con la de la resignación de volver al trabajo o al alivio de comenzar uno, mientras aquellos comercios e industrias que habían permanecido cerrados, también se dedican a prepararse para comenzar un nuevo curso que todos deseamos que sea bueno.
Al entrar en el metro, había algo más de gente de lo que era normal meses atrás. Al poco un aviso de megafonía informa de que hay un problema técnico que está ocasionando retrasos. Opto por sentarme hasta que llegue el tren y mientras la gente continúa llegando y llenando el andén. Al poco decido por acercarme a la parte del andén donde el tren se detiene ante el temor de que no pueda acceder a él. La gente continúa llenando el andén de forma inusual y poco a poco se llena, pero no dejan de llegar viajeros… me siento empujado una y otra vez y comienzo a hacer esfuerzos para mantenerme en mi sitio, pero cada a cada minuto hay más gente y más presión… el andén está abarrotado de viajeros, pero aún continúan llegando más… a lo lejos, dentro del túnel, las luces indican que el tren se aproxima y la gente comienza a agolparse en el borde del andén… la presión es mucha, la gente empuja, siento que estoy justo en el límite y el tren se acerca… la gente sigue llegando y el andén está a rebosar… el tren se acerca, la gente empuja… caigo a las vías… grito… el grito me despierta de mi asiento y me doy cuenta de que el andén se está llenando…
Ha sido sólo un sueño, pero afortunadamente, no ha pasado nada… pero el andén se sigue llenando de gente… Al poco decido por acercarme a la parte del andén donde el tren se detiene ante el temor de que no pueda acceder a él. La gente continúa llenando el andén…
martes, 16 de agosto de 2011
Impuestos
Todos podemos enseñar. Todos debemos aprender.
Desde hace unos días, la sociedad está un tanto revuelta con la visita del Papa a España. Está claro que hay gente que está a favor y gente que está en contra, pero hace poco he visto un cartel que rezaba “Con mis impuestos, no”. Está claro que estas personas no desean sufragar (y tienen todo el derecho a expresarlo) la visita del Papa, por más que los estamentos oficiales nos digan que el coste de dicha visita se asume por la iglesia.
En cualquier caso, esa frase: “Con mis impuestos, no” creo que en lugar de usarla como queja para un acto concreto, debería ser usada con mucha más frecuencia, al menos desde mi punto de vista, y así, yo me atrevo a decir que “Con mis impuestos, no quiero que se paguen:”
• Construcción de aeropuertos que no tienen aviones o de líneas de ferrocarril sin viajeros
• Subvenciones a la industria del cine y la música que siempre recaen en los mismos productores, directores y artistas (que en la mayoría, no pasan necesidades)
• Subvenciones a sindicatos, organizaciones empresariales y otros entes variopintos que asienten en silencio todo lo que está pasando
• Coches oficiales sin ningún control de uso
• Reformas inútiles de despachos y centros oficiales cuyo coste es desproporcionado para la función a que son destinados
• …y así hasta un largo etcétera
Claro que si fuese más allá, podría pedir que el aborto no se hiciese con mis impuestos (soy hombre, no lo necesito), que no se apoyen otras lenguas distintas a la mía, que la medicina sólo sea para quienes trabajamos y pagamos, y así otro largo etcétera...
Y es que me parece muy bien (y lo digo sinceramente) que la gente proteste de que sus impuestos vayan a cosas que realmente no desean y que, desde mi punto de vista y en muchas ocasiones, tienen un alto coste para el beneficio que aportan a los ciudadanos, que suele ser poco…
Pero sí es cierto que me preocupa, y mucho, que en el fondo de esa frase a la que tantos se pueden apuntar alegremente, haya en realidad, un rechazo hacia quienes profesan una creencia concreta.... ¿Se diría esto mismo de una hipotética visita del Dalai Lama, de algún lider religioso islamisa, judío, ortodoxo, protestante...???
Hoy en día, donde a todos se nos llena la boca de gritar que somos democráticos, es cuando tengo la sensación de que curiosamente somos más intolerantes con todos aquellos que son distintos de nuestra raza, de nuestro sexo, de nuestras ideas (políticas, sociales o religiosas) e incluso de nuestra procedencia geográfica… y es que, por si alguien lo ha olvidado, la historia nos ha enseñado que lo que comienzan siendo críticas a las convicciones ajenas pueden terminan en crueles guerras cuyas consecuencias son, siempre, trágicas… y de las que parece que nunca aprendemos.
Desde hace unos días, la sociedad está un tanto revuelta con la visita del Papa a España. Está claro que hay gente que está a favor y gente que está en contra, pero hace poco he visto un cartel que rezaba “Con mis impuestos, no”. Está claro que estas personas no desean sufragar (y tienen todo el derecho a expresarlo) la visita del Papa, por más que los estamentos oficiales nos digan que el coste de dicha visita se asume por la iglesia.
En cualquier caso, esa frase: “Con mis impuestos, no” creo que en lugar de usarla como queja para un acto concreto, debería ser usada con mucha más frecuencia, al menos desde mi punto de vista, y así, yo me atrevo a decir que “Con mis impuestos, no quiero que se paguen:”
• Construcción de aeropuertos que no tienen aviones o de líneas de ferrocarril sin viajeros
• Subvenciones a la industria del cine y la música que siempre recaen en los mismos productores, directores y artistas (que en la mayoría, no pasan necesidades)
• Subvenciones a sindicatos, organizaciones empresariales y otros entes variopintos que asienten en silencio todo lo que está pasando
• Coches oficiales sin ningún control de uso
• Reformas inútiles de despachos y centros oficiales cuyo coste es desproporcionado para la función a que son destinados
• …y así hasta un largo etcétera
Claro que si fuese más allá, podría pedir que el aborto no se hiciese con mis impuestos (soy hombre, no lo necesito), que no se apoyen otras lenguas distintas a la mía, que la medicina sólo sea para quienes trabajamos y pagamos, y así otro largo etcétera...
Y es que me parece muy bien (y lo digo sinceramente) que la gente proteste de que sus impuestos vayan a cosas que realmente no desean y que, desde mi punto de vista y en muchas ocasiones, tienen un alto coste para el beneficio que aportan a los ciudadanos, que suele ser poco…
Pero sí es cierto que me preocupa, y mucho, que en el fondo de esa frase a la que tantos se pueden apuntar alegremente, haya en realidad, un rechazo hacia quienes profesan una creencia concreta.... ¿Se diría esto mismo de una hipotética visita del Dalai Lama, de algún lider religioso islamisa, judío, ortodoxo, protestante...???
Hoy en día, donde a todos se nos llena la boca de gritar que somos democráticos, es cuando tengo la sensación de que curiosamente somos más intolerantes con todos aquellos que son distintos de nuestra raza, de nuestro sexo, de nuestras ideas (políticas, sociales o religiosas) e incluso de nuestra procedencia geográfica… y es que, por si alguien lo ha olvidado, la historia nos ha enseñado que lo que comienzan siendo críticas a las convicciones ajenas pueden terminan en crueles guerras cuyas consecuencias son, siempre, trágicas… y de las que parece que nunca aprendemos.
sábado, 13 de agosto de 2011
Bondad
Para que una flor pueda ofrecer todo su colorido y belleza, las raíces de la planta han de estar bien enterradas.
Es curioso como la naturaleza tiene, algunas veces, la opción de marcar a algunos animales con características defensivas tanto para ellos como para su posible predador. Así, hay insectos y anfibios cuyo color, algunas veces demasiado llamativo, avisa de que son altamente venenosos, y así ellos están tranquilos y los cazadores seguros… Otros, simplemente son capaces de avisar de su peligro y esos colores son, precisamente, lo que le sirve para avisar a su presa de su peligro, aunque no siempre funcione.
Pero para el resto de los animales, el peligro es algo que está oculto y algunas veces la posible presa se revuelve contra su cazador. O el caso más cercano de los humanos, donde somos capaces de lo mejor y lo peor…
Y es que aunque no nos guste reconocerlo, la mayoría de nosotros tenemos la opción de ser “buenos” o de ser “malos” y como cada uno puede entender la bondad o la maldad de formas distintas, pues cada uno obra en consecuencia de forma distinta… y no, no me vale con que pensemos que nuestros hijos, nuestra pareja, nuestros padres o la mayoría de las personas que conocemos, no pueden ser malvados… ¿por qué no??? Es cómo si pensásemos que una persona que sabe escribir, nunca escribiría algo lúgubre, cruel o morboso… tiene la capacidad de hacerlo y la voluntad o no de hacerlo, depende de cada uno.
Pero la naturaleza tiene sus excepciones y hoy he conocido a una persona cuya cualidad de maldad es nula… Ya había coincidido con él algunos días mientras los canes corretean por el parque, pero hoy ha sido distinto ya que hemos estado hablando de todo un poco… con sus más de 70 años cumplidos, mantiene un optimismo desbordante, una sonrisa llena de paz y palabras amables para las personas, los animales, las plantas y todo aquello que encontraba en su camino… todo cuando decía lo decía con honestidad, sinceridad pero cuidando las palabras para que no hiciesen ningún mal… Hoy, he tenido la oportunidad de poder hablar con una persona de la que desconozco que habrá llorado mucho, pero que estoy convencido que no ha hecho llorar a nadie… una persona que podría ser la representación de la bondad …
Hoy, me llevo una sonrisa y una grata ración de paz… y además, llegaron las lluvias y rompieron la monotonía del estío… lástima por las perseidas, pero ni la luna ni la ciudad me hubiesen dejado verlas…
Es curioso como la naturaleza tiene, algunas veces, la opción de marcar a algunos animales con características defensivas tanto para ellos como para su posible predador. Así, hay insectos y anfibios cuyo color, algunas veces demasiado llamativo, avisa de que son altamente venenosos, y así ellos están tranquilos y los cazadores seguros… Otros, simplemente son capaces de avisar de su peligro y esos colores son, precisamente, lo que le sirve para avisar a su presa de su peligro, aunque no siempre funcione.
Pero para el resto de los animales, el peligro es algo que está oculto y algunas veces la posible presa se revuelve contra su cazador. O el caso más cercano de los humanos, donde somos capaces de lo mejor y lo peor…
Y es que aunque no nos guste reconocerlo, la mayoría de nosotros tenemos la opción de ser “buenos” o de ser “malos” y como cada uno puede entender la bondad o la maldad de formas distintas, pues cada uno obra en consecuencia de forma distinta… y no, no me vale con que pensemos que nuestros hijos, nuestra pareja, nuestros padres o la mayoría de las personas que conocemos, no pueden ser malvados… ¿por qué no??? Es cómo si pensásemos que una persona que sabe escribir, nunca escribiría algo lúgubre, cruel o morboso… tiene la capacidad de hacerlo y la voluntad o no de hacerlo, depende de cada uno.
Pero la naturaleza tiene sus excepciones y hoy he conocido a una persona cuya cualidad de maldad es nula… Ya había coincidido con él algunos días mientras los canes corretean por el parque, pero hoy ha sido distinto ya que hemos estado hablando de todo un poco… con sus más de 70 años cumplidos, mantiene un optimismo desbordante, una sonrisa llena de paz y palabras amables para las personas, los animales, las plantas y todo aquello que encontraba en su camino… todo cuando decía lo decía con honestidad, sinceridad pero cuidando las palabras para que no hiciesen ningún mal… Hoy, he tenido la oportunidad de poder hablar con una persona de la que desconozco que habrá llorado mucho, pero que estoy convencido que no ha hecho llorar a nadie… una persona que podría ser la representación de la bondad …
Hoy, me llevo una sonrisa y una grata ración de paz… y además, llegaron las lluvias y rompieron la monotonía del estío… lástima por las perseidas, pero ni la luna ni la ciudad me hubiesen dejado verlas…
domingo, 7 de agosto de 2011
Cajas
No importa mirar, si no ver… no importa oír, si no escuchar… no importa vivir, si no sentir…
Supongo que nos resultaría curioso que alguien nos dijese que se ha comprado un televisor, y al preguntarle como es, nos dijese, es negro y mide 1,20 x 75 x 12. También, cuando alguien se compra un teléfono móvil no nos dice “sólo” que es amarillo, tiene teclado, pesa 45 gramos y se puede hablar con la gente… y así podríamos decir ordenadores, casas, coches, etc… y es que realmente, lo que nos importa del televisor es si posee tecnología de tal o cual, si tiene conexión a esto o a aquello, si lleva el 3D y el sensurround en cuadrafónico… y cualquier cosa que no dicen, nos interesa sobre todo, las “tripas”…
Pero cuando hablamos de personas, las cosas cambian un poco y cuando alguien que conocemos nos dice que ha conocido una persona y le preguntamos cómo es, no podemos dejar de hacer una descripción… alta, baja, gorda, delgada, pelo oscuro o claro, largo o corto... si pudiésemos, seguro que le pedimos hasta una foto si pudiésemos… y si acaso le preguntamos cómo es como persona, lo más que vamos a obtener es un “excelente persona” que en realidad, no dice nada salvo que a nuestro conocido, le parece así.
Y es que las personas no tenemos un conglomerado de artilugios electrónicos a los que podamos hacer referencia y por tanto, a cada persona hay que descubrirla y aceptarla poco a poco y aceptar ese conjunto de virtudes y defectos que la configuran. Pero tal vez, sólo tal vez, el ser humano es, por lo general, lo suficientemente orgulloso para minimizar sus defectos y aumentar sus virtudes, o lo suficientemente modesto para engrandecer sus defectos y no ser consciente de sus virtudes, aunque lo que creo es que el ser humano… o tal vez, sólo tal vez, el ser humano es lo suficientemente inconsciente para no darse cuenta de sus defectos y lo suficientemente cretino para pensar que todo lo que tiene son virtudes… aunque luego, diga otra cosa… y así de esta simple manera, sólo sabemos lo que es por fuera… cómo si fuese una caja, nos queda la duda de lo que habrá dentro hasta que no miremos por nosotros mismos.
Y sigue el calor… hay que joderse que verano.
Supongo que nos resultaría curioso que alguien nos dijese que se ha comprado un televisor, y al preguntarle como es, nos dijese, es negro y mide 1,20 x 75 x 12. También, cuando alguien se compra un teléfono móvil no nos dice “sólo” que es amarillo, tiene teclado, pesa 45 gramos y se puede hablar con la gente… y así podríamos decir ordenadores, casas, coches, etc… y es que realmente, lo que nos importa del televisor es si posee tecnología de tal o cual, si tiene conexión a esto o a aquello, si lleva el 3D y el sensurround en cuadrafónico… y cualquier cosa que no dicen, nos interesa sobre todo, las “tripas”…
Pero cuando hablamos de personas, las cosas cambian un poco y cuando alguien que conocemos nos dice que ha conocido una persona y le preguntamos cómo es, no podemos dejar de hacer una descripción… alta, baja, gorda, delgada, pelo oscuro o claro, largo o corto... si pudiésemos, seguro que le pedimos hasta una foto si pudiésemos… y si acaso le preguntamos cómo es como persona, lo más que vamos a obtener es un “excelente persona” que en realidad, no dice nada salvo que a nuestro conocido, le parece así.
Y es que las personas no tenemos un conglomerado de artilugios electrónicos a los que podamos hacer referencia y por tanto, a cada persona hay que descubrirla y aceptarla poco a poco y aceptar ese conjunto de virtudes y defectos que la configuran. Pero tal vez, sólo tal vez, el ser humano es, por lo general, lo suficientemente orgulloso para minimizar sus defectos y aumentar sus virtudes, o lo suficientemente modesto para engrandecer sus defectos y no ser consciente de sus virtudes, aunque lo que creo es que el ser humano… o tal vez, sólo tal vez, el ser humano es lo suficientemente inconsciente para no darse cuenta de sus defectos y lo suficientemente cretino para pensar que todo lo que tiene son virtudes… aunque luego, diga otra cosa… y así de esta simple manera, sólo sabemos lo que es por fuera… cómo si fuese una caja, nos queda la duda de lo que habrá dentro hasta que no miremos por nosotros mismos.
Y sigue el calor… hay que joderse que verano.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Liberación
La naturaleza del río mantiene las orillas separadas. La tenacidad del hombre le puso puentes.
La mirada es capaz de enfocar sólo a esa persona y poco a poco todo lo demás va quedando detrás, difuso , lejano… Las manos se apresuran con una pasmosa calma a tocar su piel, a sujetarla como temerosas de que se vaya mientras ella se acerca más y más… su olor se entremezcla con su aliento y es entonces cuando los labios se acarician sin prisa pero con pasión en un beso… en ese momento el miedo se desvanece pues las defensas del alma caen y se desarman pues no son necesarias y es ahí cuando el alma encuentra su plena libertad
La mirada es capaz de enfocar sólo a esa persona y poco a poco todo lo demás va quedando detrás, difuso , lejano… Las manos se apresuran con una pasmosa calma a tocar su piel, a sujetarla como temerosas de que se vaya mientras ella se acerca más y más… su olor se entremezcla con su aliento y es entonces cuando los labios se acarician sin prisa pero con pasión en un beso… en ese momento el miedo se desvanece pues las defensas del alma caen y se desarman pues no son necesarias y es ahí cuando el alma encuentra su plena libertad
domingo, 31 de julio de 2011
Anochece
Aunque siembres, nada te garantiza la cosecha… y existe quien la recoge sin sembrar nada
La noche llega con su acostumbrada calma y el día nos despide con su conjunto de anaranjados que tiñen de una extraña belleza repetitiva el momento de la despedida de un día que, algunas veces fue complicado y otras, maravilloso.
La ciudad sigue con su ritmo, casi impasible, y parece que es ajena a ese mágico momento.
Sólo hay que buscar un sitio y sentarse para contemplarlo… tomar la mano de quien tienes al lado y guardar silencio para poder disfrutar del espectáculo en toda su plenitud…
Los recuerdos se difuminan, el dolor se alivia, la soledad se calma y la vida nos abraza…
Un beso, suave y dulce, sabe dar la bienvenida a la noche cuando el día se va…
A quienes se fueron, a quienes se van, a quienes vuelven, a quienes volverán, a los que siempre han estado… no dejéis escapar la magia de la vida, pues muchas veces no hacen falta grandes cosas para ser feliz
La noche llega con su acostumbrada calma y el día nos despide con su conjunto de anaranjados que tiñen de una extraña belleza repetitiva el momento de la despedida de un día que, algunas veces fue complicado y otras, maravilloso.
La ciudad sigue con su ritmo, casi impasible, y parece que es ajena a ese mágico momento.
Sólo hay que buscar un sitio y sentarse para contemplarlo… tomar la mano de quien tienes al lado y guardar silencio para poder disfrutar del espectáculo en toda su plenitud…
Los recuerdos se difuminan, el dolor se alivia, la soledad se calma y la vida nos abraza…
Un beso, suave y dulce, sabe dar la bienvenida a la noche cuando el día se va…
A quienes se fueron, a quienes se van, a quienes vuelven, a quienes volverán, a los que siempre han estado… no dejéis escapar la magia de la vida, pues muchas veces no hacen falta grandes cosas para ser feliz
miércoles, 27 de julio de 2011
Futuro
Aunque te empeñes en retrasar el reloj, jamás recuperarás el tiempo
El futuro es un conjunto de hojas en blanco que debemos escribir todos los días. El inconveniente, es que no sabemos de cuantas hojas disponemos, y lo triste es que la mayoría de las veces, no escribimos lo que desearíamos.
El futuro es un conjunto de hojas en blanco que debemos escribir todos los días. El inconveniente, es que no sabemos de cuantas hojas disponemos, y lo triste es que la mayoría de las veces, no escribimos lo que desearíamos.
lunes, 25 de julio de 2011
Cumpleaños
Casi siempre, la heroicidad necesita de testigos.
Anselmo cumple hoy 87 años y desde que él recuerda, es la primera vez que lo celebrará solo, aunque eso no le preocupa en absoluto.
Se ha sentado pronto en el pequeño jardín de la casa, a la sombra de los dos limoneros que en floración inundan de azahar todo lo que allí se asienta, y mientras el sol se filtra entre las hojas tupidas ya, el frescor que desprende el césped refresca la mañana y el estío parece hacer un alto en su rigor para que Anselmo pueda descansar
Se sentó a leer un libro cuyas letras nada le decía, mientras saboreaba su café cuyo sabor se disfrazaba bajo un buen chorro de coñac. En la otra mano, un humeante cigarrillo volvía a acompañar sus silencios a pesar de que ese hábito ya lo había dejado tiempo atrás.
Entre las letras del libro de Daniel Defoe que siempre se le había antojado como un cierto paralelismo en su vida, los recuerdos comenzaron a aflorar y la eterna pregunta que se había hecho durante años, le llegó de nuevo a cabeza… ¿soy feliz???
Anselmo trabajó duro toda su vida cuidando su huerto y vendiendo lo que en él se producía. Había conseguido con eso mantener a su familia, construir su casa y vivir con cierta holgura. A pesar de eso las cosas no siempre habían sido fáciles y la vida, como la de la mayoría, había pasado entre pocas grandezas y muchas miserias…
El miedo había estado siempre presente en su vida… y de forma directa o indirecta, había tenido que pelear con él… miedo cuando cerró la fábrica recién casado y tuvo que ponerse a trabajar en la huerta, miedo cuando tres años de sequia habían conseguido que su familia pasase hambre por que el negocio no daba para más… pero sobre todo, miedo cuando su mujer enfermó hace años y fue consumiéndose hasta morir a los pocos meses… miedo cuando su hijo y su nieto fallecieron en un accidente hace ya mucho tiempo… miedo incluso cuando su perro “Sultán” se arrastraba lentamente hasta él cuando llegaba a casa y se mostraba cariñoso y zalamero hasta que también, hace tres meses, falleció de puro viejo siendo tan fiel como siempre lo fue.
Así que hoy Anselmo cambió el tiempo de la pregunta y a su cabeza vino el pasado… ¿He sido feliz??? No lo sabía… Toda la vida trabajando, esforzándose por su familia, por su trabajo, por su negocio… toda la vida angustiado por el dinero, por el bienestar de su hijo cuando él estaba vivo, por su mujer, delicada de salud pese a la fortaleza de carácter y cuerpo… por sus padres, por su hermana… No, Anselmo supo que no había sido feliz…
Ahora, los médicos le habían dicho que debía cuidarse… debía hacer ejercicio, debía hacer dieta sin grasa, sin sal, sin alcohol, sin tabaco… si, Anselmo también había tenido miedo por su propia salud, por su muerte…
Pero no hace mucho, se dio cuenta de que el miedo había sido su gran compañero de vida y que ese miedo había conseguido manipularle, mirando siempre un futuro incierto en lugar de un presente cierto. Así que a medida que todos aquellos que él quería se fueron yendo, él dejó de tener miedo por ellos y en esa soledad, llegó a tener sólo miedo por su vida, pero para qué vivir??? Así que optó por disfrutar de lo que le quedase con esos pequeños placeres a los que había tenido que renunciar…
Hoy, cuando Anselmo cumple 87 años, se hace de nuevo la pregunta de si él es feliz y sonriendo al sol entre los pequeños huecos que la floresta de los limoneros le permiten, sonríe y sabe que una vez que ya no tiene miedo, ahora es feliz, justo cuando su vida se acerca al final… Le hubiese gustado perder el miedo hace ya muchos años, pero tal vez no hubiese podido querer de igual forma.
Echo de menos la lluvia
Anselmo cumple hoy 87 años y desde que él recuerda, es la primera vez que lo celebrará solo, aunque eso no le preocupa en absoluto.
Se ha sentado pronto en el pequeño jardín de la casa, a la sombra de los dos limoneros que en floración inundan de azahar todo lo que allí se asienta, y mientras el sol se filtra entre las hojas tupidas ya, el frescor que desprende el césped refresca la mañana y el estío parece hacer un alto en su rigor para que Anselmo pueda descansar
Se sentó a leer un libro cuyas letras nada le decía, mientras saboreaba su café cuyo sabor se disfrazaba bajo un buen chorro de coñac. En la otra mano, un humeante cigarrillo volvía a acompañar sus silencios a pesar de que ese hábito ya lo había dejado tiempo atrás.
Entre las letras del libro de Daniel Defoe que siempre se le había antojado como un cierto paralelismo en su vida, los recuerdos comenzaron a aflorar y la eterna pregunta que se había hecho durante años, le llegó de nuevo a cabeza… ¿soy feliz???
Anselmo trabajó duro toda su vida cuidando su huerto y vendiendo lo que en él se producía. Había conseguido con eso mantener a su familia, construir su casa y vivir con cierta holgura. A pesar de eso las cosas no siempre habían sido fáciles y la vida, como la de la mayoría, había pasado entre pocas grandezas y muchas miserias…
El miedo había estado siempre presente en su vida… y de forma directa o indirecta, había tenido que pelear con él… miedo cuando cerró la fábrica recién casado y tuvo que ponerse a trabajar en la huerta, miedo cuando tres años de sequia habían conseguido que su familia pasase hambre por que el negocio no daba para más… pero sobre todo, miedo cuando su mujer enfermó hace años y fue consumiéndose hasta morir a los pocos meses… miedo cuando su hijo y su nieto fallecieron en un accidente hace ya mucho tiempo… miedo incluso cuando su perro “Sultán” se arrastraba lentamente hasta él cuando llegaba a casa y se mostraba cariñoso y zalamero hasta que también, hace tres meses, falleció de puro viejo siendo tan fiel como siempre lo fue.
Así que hoy Anselmo cambió el tiempo de la pregunta y a su cabeza vino el pasado… ¿He sido feliz??? No lo sabía… Toda la vida trabajando, esforzándose por su familia, por su trabajo, por su negocio… toda la vida angustiado por el dinero, por el bienestar de su hijo cuando él estaba vivo, por su mujer, delicada de salud pese a la fortaleza de carácter y cuerpo… por sus padres, por su hermana… No, Anselmo supo que no había sido feliz…
Ahora, los médicos le habían dicho que debía cuidarse… debía hacer ejercicio, debía hacer dieta sin grasa, sin sal, sin alcohol, sin tabaco… si, Anselmo también había tenido miedo por su propia salud, por su muerte…
Pero no hace mucho, se dio cuenta de que el miedo había sido su gran compañero de vida y que ese miedo había conseguido manipularle, mirando siempre un futuro incierto en lugar de un presente cierto. Así que a medida que todos aquellos que él quería se fueron yendo, él dejó de tener miedo por ellos y en esa soledad, llegó a tener sólo miedo por su vida, pero para qué vivir??? Así que optó por disfrutar de lo que le quedase con esos pequeños placeres a los que había tenido que renunciar…
Hoy, cuando Anselmo cumple 87 años, se hace de nuevo la pregunta de si él es feliz y sonriendo al sol entre los pequeños huecos que la floresta de los limoneros le permiten, sonríe y sabe que una vez que ya no tiene miedo, ahora es feliz, justo cuando su vida se acerca al final… Le hubiese gustado perder el miedo hace ya muchos años, pero tal vez no hubiese podido querer de igual forma.
Echo de menos la lluvia
martes, 12 de julio de 2011
Plumilla
Puedo ser la causa de tu amor o de tu odio, pero no me culpes de tus sentimientos, puesto que tuyos son.
Eugenio falleció ya hace varios años, pero María aún conservaba y cuidaba la casa como cuando él estaba…
Eugenio era un perfeccionista y como pasante de notarías que siempre había sido, se había esmerado en ser un pequeño artista de la letra. Jamás uso bolígrafo ni pluma estilográfica y siempre recurrió al plumín y tinta china. Pese a ello, jamás tuvo una mancha o una errata y su escritura, amén de precisa, siempre se rodeaba de una belleza que todos admiraban y envidiaban, e inclusive, para quienes debían trabajar con él, se hacía hasta empalagosa
Eugenio siguió escribiendo cuando se jubiló, y a pesar de que las máquinas de escribir ya se usaban con cierta regularidad, él jamás accedió a usarlas y todos sus textos se fueron acumulando en su pequeño escritorio, entre tinteros, plumillas y papel secante.
Poemas inacabados se fueron acumulando en sus cajones a la espera de la musa que nunca llegó y María, fiel compañera durante más de 70 años, observaba día a día cómo el papel iba reflejando las curvas de la tinta que formaban elegantes palabras, las cuales, a ella, muchas no le decían nada.
Un día Eugenio dejó de escribir y casi al tiempo, dejó de vivir… desde entonces María había seguía con su rutina: limpiando la casa, ordenando el escritorio, procurando que la tinta no hiciese grumos ni que las plumillas se oxidasen, ordenando los montones de papel en blanco que pronto comenzarían a amarillear y procurando tener a punto los pliegos de papel secante.
En los cajones, tal y cómo lo había dejado Eugenio, continuaban las palabras con frases inconclusas que ya, difícilmente serían leídas por nadie… y en el corazón de María, el mismo miedo que Eugenio le había infligido durante toda su vida y que aún le obligaba a realizar aquello que siempre le habían ordenado…
Eugenio falleció ya hace varios años, pero María aún conservaba y cuidaba la casa como cuando él estaba…
Eugenio era un perfeccionista y como pasante de notarías que siempre había sido, se había esmerado en ser un pequeño artista de la letra. Jamás uso bolígrafo ni pluma estilográfica y siempre recurrió al plumín y tinta china. Pese a ello, jamás tuvo una mancha o una errata y su escritura, amén de precisa, siempre se rodeaba de una belleza que todos admiraban y envidiaban, e inclusive, para quienes debían trabajar con él, se hacía hasta empalagosa
Eugenio siguió escribiendo cuando se jubiló, y a pesar de que las máquinas de escribir ya se usaban con cierta regularidad, él jamás accedió a usarlas y todos sus textos se fueron acumulando en su pequeño escritorio, entre tinteros, plumillas y papel secante.
Poemas inacabados se fueron acumulando en sus cajones a la espera de la musa que nunca llegó y María, fiel compañera durante más de 70 años, observaba día a día cómo el papel iba reflejando las curvas de la tinta que formaban elegantes palabras, las cuales, a ella, muchas no le decían nada.
Un día Eugenio dejó de escribir y casi al tiempo, dejó de vivir… desde entonces María había seguía con su rutina: limpiando la casa, ordenando el escritorio, procurando que la tinta no hiciese grumos ni que las plumillas se oxidasen, ordenando los montones de papel en blanco que pronto comenzarían a amarillear y procurando tener a punto los pliegos de papel secante.
En los cajones, tal y cómo lo había dejado Eugenio, continuaban las palabras con frases inconclusas que ya, difícilmente serían leídas por nadie… y en el corazón de María, el mismo miedo que Eugenio le había infligido durante toda su vida y que aún le obligaba a realizar aquello que siempre le habían ordenado…
miércoles, 6 de julio de 2011
Cita
Algunas caricias consiguen erizar los cabellos… Algunas caricias consiguen hacer latir un corazón…
Aún era pronto pero ambos ya estaban preparados… la cita era muy inesperada y se había convenido de forma improvisada, casi precipitada pero a los dos les había agradado la forma en que, en esta ocasión, el destino les había tratado…
Durante horas estuvieron preparándose, acicalándose, perfumándose… con la tranquilidad que los dos tenías, con la seguridad que habían conseguido adquirir en ya casi medio siglo de existencia, todos sus movimientos eran firmes y seguros, pero a medida que la hora se acercaba, sus corazones palpitaban de forma apresurada y su estómago les apretaba las entrañas…
Ambos, por separado y con algunos minutos de diferencia, llegaron en taxi al restaurante de Fidel, amigo de ambos y artífice de este encuentro… Primero llegó él y le preguntó si ella ya había llegado. Fidel viéndolo tembloroso, le dijo que aún no, pero no se lo iba a comer, que se tranquilizase… le acompañó a la mesa y volvió a su trabajo…
Al poco llegó ella y la pregunta se repitió. En esta ocasión la respuesta fue afirmativa y no hubo mucho más que decir… Fidel, sonriente y satisfecho la acompañaba a la mesa… sin decir nada, la ayudó a acomodarse, y una vez sentados, tomó las manos de ambos y se las unió.
Los dos sintieron que el corazón se les disparaba y una sonrisa se reflejó en sus labios al mismo tiempo… Ella, tal vez un poco más lanzada extendió una mano y Fidel se la hizo llegar al rostro de él… lo recorrió con calma, con nervios, con ternura… durante un prologando instante, su mano recorrió y escudriñó sus facciones… luego fue el turno de él que hizo lo propio…
El silencio se había producido pero las sonrisas perduraban… Fidel les dijo que por que no salían a disfrutar del día de sol. Los dos asintieron… cogieron sus bastones blancos y se encaminaron por la calle, tomados de la mano y con el sol besándoles la piel…
Aún era pronto pero ambos ya estaban preparados… la cita era muy inesperada y se había convenido de forma improvisada, casi precipitada pero a los dos les había agradado la forma en que, en esta ocasión, el destino les había tratado…
Durante horas estuvieron preparándose, acicalándose, perfumándose… con la tranquilidad que los dos tenías, con la seguridad que habían conseguido adquirir en ya casi medio siglo de existencia, todos sus movimientos eran firmes y seguros, pero a medida que la hora se acercaba, sus corazones palpitaban de forma apresurada y su estómago les apretaba las entrañas…
Ambos, por separado y con algunos minutos de diferencia, llegaron en taxi al restaurante de Fidel, amigo de ambos y artífice de este encuentro… Primero llegó él y le preguntó si ella ya había llegado. Fidel viéndolo tembloroso, le dijo que aún no, pero no se lo iba a comer, que se tranquilizase… le acompañó a la mesa y volvió a su trabajo…
Al poco llegó ella y la pregunta se repitió. En esta ocasión la respuesta fue afirmativa y no hubo mucho más que decir… Fidel, sonriente y satisfecho la acompañaba a la mesa… sin decir nada, la ayudó a acomodarse, y una vez sentados, tomó las manos de ambos y se las unió.
Los dos sintieron que el corazón se les disparaba y una sonrisa se reflejó en sus labios al mismo tiempo… Ella, tal vez un poco más lanzada extendió una mano y Fidel se la hizo llegar al rostro de él… lo recorrió con calma, con nervios, con ternura… durante un prologando instante, su mano recorrió y escudriñó sus facciones… luego fue el turno de él que hizo lo propio…
El silencio se había producido pero las sonrisas perduraban… Fidel les dijo que por que no salían a disfrutar del día de sol. Los dos asintieron… cogieron sus bastones blancos y se encaminaron por la calle, tomados de la mano y con el sol besándoles la piel…
sábado, 2 de julio de 2011
Ancianidad
La distancia que nos separa es la misma, pero mientras lo que para uno es cuesta abajo, para el otro es cuesta arriba
A esas horas, el metro siempre va escaso de pasajeros y los asientos, enfrentados unos a otros, son igual de codiciados, pero para nada disputado
Frente a mí, una mujer gruesa dormita apoyada en la barra… a su derecha, un anciano meditabundo y a la derecha de este un asiento vacío… las caras de los pasajeros reflejan el cansancio del día y el calor de la calle…
El tren, igual de cansino, se detiene algo más de tiempo en las estaciones pero muy pocas puertas se abren… poco a poco, los asientos vacíos van dejando de estarlos… a mi izquierda aún dos huecos por cubrir
Las puertas se abren y un pequeño de grupo de gente entra… Ella, joven y escultural, luce una ceñida minifalda que muestra sin recato alguno sus largas piernas… Se sienta a mi lado
Frente a mí, la mujer gruesa apenas ha hecho ningún gesto y continúa con sus ojos cerrados y la cabeza apoyada en la barra, pero el anciano de su derecha, ha reaccionado y se ha incorporado en su asiento… sus ojos miran con descaro las piernas y su boca muestra una mueca de satisfacción…
El tren sigue perezoso su camino, con un escaso movimiento de viajeros…
La chica de la minifalda que se sentó a mi lado, parece inmersa en su propio mundo, manejando con soltura el móvil al que también está unida por los cascos auditivos, pero al llegar a una estación se incorporó con soltura y salió sin dudarlo…
Frente a mí, la mujer gruesa dormita y junto a ella, el anciano mantiene su sonrisa y su mirada, perdida ahora en el vacío.
En la siguiente estación, la mujer gruesa se espabiló y comenzó a prepararse para salir. Justo al levantarse, el anciano, que de alguna forma estaba apoyado en ella, se derrumbó cayendo al suelo de forma estrepitosa
Tras varias horas de detención, se levantó el cadáver… un infarto dijeron los médicos… el anciano permanecía con la mirada perdida en el vacío y la sonrisa en la boca…
Ignoro como fue su vida, pero seguro que murió feliz.
A esas horas, el metro siempre va escaso de pasajeros y los asientos, enfrentados unos a otros, son igual de codiciados, pero para nada disputado
Frente a mí, una mujer gruesa dormita apoyada en la barra… a su derecha, un anciano meditabundo y a la derecha de este un asiento vacío… las caras de los pasajeros reflejan el cansancio del día y el calor de la calle…
El tren, igual de cansino, se detiene algo más de tiempo en las estaciones pero muy pocas puertas se abren… poco a poco, los asientos vacíos van dejando de estarlos… a mi izquierda aún dos huecos por cubrir
Las puertas se abren y un pequeño de grupo de gente entra… Ella, joven y escultural, luce una ceñida minifalda que muestra sin recato alguno sus largas piernas… Se sienta a mi lado
Frente a mí, la mujer gruesa apenas ha hecho ningún gesto y continúa con sus ojos cerrados y la cabeza apoyada en la barra, pero el anciano de su derecha, ha reaccionado y se ha incorporado en su asiento… sus ojos miran con descaro las piernas y su boca muestra una mueca de satisfacción…
El tren sigue perezoso su camino, con un escaso movimiento de viajeros…
La chica de la minifalda que se sentó a mi lado, parece inmersa en su propio mundo, manejando con soltura el móvil al que también está unida por los cascos auditivos, pero al llegar a una estación se incorporó con soltura y salió sin dudarlo…
Frente a mí, la mujer gruesa dormita y junto a ella, el anciano mantiene su sonrisa y su mirada, perdida ahora en el vacío.
En la siguiente estación, la mujer gruesa se espabiló y comenzó a prepararse para salir. Justo al levantarse, el anciano, que de alguna forma estaba apoyado en ella, se derrumbó cayendo al suelo de forma estrepitosa
Tras varias horas de detención, se levantó el cadáver… un infarto dijeron los médicos… el anciano permanecía con la mirada perdida en el vacío y la sonrisa en la boca…
Ignoro como fue su vida, pero seguro que murió feliz.
martes, 28 de junio de 2011
Río
Solemos buscar fortuna. Solemos encontrar adversidad
Como arroyo… naciendo entre rocas y altura, el agua busca caudal, inseguro e incierto
Recorre campo y arena y regatea con todo cuanto se opone a su camino
Como arroyo… nervioso e inquieto
Avanza sin preocuparse de nada, sin conocer prisas ni reposos… avanza
Y descubre la noche, el día, la sombra, el frescor, el calor… y avanza
Y llega a la planicie y poco a poco forja y fuerza el cauce que ya existía…
Cómo río… lame las orillas del cauce, moldeándolo… avanza
Y la orilla moldea y dirige su curso… y la orilla une cauce y agua y forman el río…
Y los dos son uno… como río… uno solo…
No es río el cauce seco, ni es río el agua que brota medra por el páramo y que no sabe dónde ir
Cómo río… el agua acaricia la orilla, la lame, la moldea…
Cómo río… la orilla obliga al agua, lo guía, lo contiene, lo controla…
Ninguno pierde su identidad… el agua, el cauce… pero ahora juntos, como río
Cómo río… tú y yo… agua y orilla… luchando ambos por seguir siendo lo que somos
Perdidos por ser nosotros… como río… agua y orilla…
Luchando por no dejar de ser… como río
Hasta que ambos, al unísono sucumben en la desembocadura del mar… y ambos mueren, como río
Como arroyo… naciendo entre rocas y altura, el agua busca caudal, inseguro e incierto
Recorre campo y arena y regatea con todo cuanto se opone a su camino
Como arroyo… nervioso e inquieto
Avanza sin preocuparse de nada, sin conocer prisas ni reposos… avanza
Y descubre la noche, el día, la sombra, el frescor, el calor… y avanza
Y llega a la planicie y poco a poco forja y fuerza el cauce que ya existía…
Cómo río… lame las orillas del cauce, moldeándolo… avanza
Y la orilla moldea y dirige su curso… y la orilla une cauce y agua y forman el río…
Y los dos son uno… como río… uno solo…
No es río el cauce seco, ni es río el agua que brota medra por el páramo y que no sabe dónde ir
Cómo río… el agua acaricia la orilla, la lame, la moldea…
Cómo río… la orilla obliga al agua, lo guía, lo contiene, lo controla…
Ninguno pierde su identidad… el agua, el cauce… pero ahora juntos, como río
Cómo río… tú y yo… agua y orilla… luchando ambos por seguir siendo lo que somos
Perdidos por ser nosotros… como río… agua y orilla…
Luchando por no dejar de ser… como río
Hasta que ambos, al unísono sucumben en la desembocadura del mar… y ambos mueren, como río
miércoles, 22 de junio de 2011
Biodiversidad
Quien piensa sin aprender, sólo pierde el tiempo
Fue en 1859 cuando un grupo de aburridos cazadores llevaron unos cuantos conejos a Australia para seguir practicando su caza en los días en que el trabajo se lo permitía. El conejo, libre de depredadores naturales, se reprodujo como un conejo y se ha convertido en una auténtica plaga en aquel continente
Unos cuantos años más tarde, tras la segunda guerra mundial (creo recordar que poco antes de 1950), el mundo hambriento confío en el DDT para que sus cosechas no fuesen devoradas por insectos de cualquier índole y la agricultura dio un importante paso adelante con el deterioro de la población animal que hasta entonces había dependido de esos productos, ahora exclusivos para el ser humano
En otoño del 2005, un grupo de supuestos ecologistas puso en libertad a más de 30.000 visones de unas granjas gallegas que se dedicaban a su cría para el uso de su piel. Esta suelta indiscriminada ocasionó que el visón, un animal muy voraz, acabase con parte de la fauna autóctona produciendo una alteración muy importante de los ecosistemas
Tal vez el hombre sea el escultor del mundo tal y como lo conocemos, pero… es que no podernos estarnos quietecitos!!!
Fue en 1859 cuando un grupo de aburridos cazadores llevaron unos cuantos conejos a Australia para seguir practicando su caza en los días en que el trabajo se lo permitía. El conejo, libre de depredadores naturales, se reprodujo como un conejo y se ha convertido en una auténtica plaga en aquel continente
Unos cuantos años más tarde, tras la segunda guerra mundial (creo recordar que poco antes de 1950), el mundo hambriento confío en el DDT para que sus cosechas no fuesen devoradas por insectos de cualquier índole y la agricultura dio un importante paso adelante con el deterioro de la población animal que hasta entonces había dependido de esos productos, ahora exclusivos para el ser humano
En otoño del 2005, un grupo de supuestos ecologistas puso en libertad a más de 30.000 visones de unas granjas gallegas que se dedicaban a su cría para el uso de su piel. Esta suelta indiscriminada ocasionó que el visón, un animal muy voraz, acabase con parte de la fauna autóctona produciendo una alteración muy importante de los ecosistemas
Tal vez el hombre sea el escultor del mundo tal y como lo conocemos, pero… es que no podernos estarnos quietecitos!!!
domingo, 19 de junio de 2011
Silencios
Para que la lluvia caiga del cielo, antes el agua subió allí
No hace tanto que un día intenté descubrir lo que es el silencio… Está claro que todos tenemos una noción básica de que el silencio es la ausencia de sonidos, lo opuesto a los ruidos
Soy urbanita, vivo en Madrid y como una gran ciudad es prácticamente imposible encontrar esos momentos de silencio que algunas veces nos empeñamos en buscar… es por ello que aquel día decidí dejar la ciudad para encontrarme con el silencio
Me fui a la sierra norte, a no más de 60 Km., dejando atrás, lentamente, el ruido del tráfico, de las obras, de las fábricas, de trenes, miles de pasos y cientos de voces, de teléfonos, de tertulias en el café, de risas en el parque…
Poco a poco la sensación de silencio se fue apoderando de mí mientras me alejaba entre senderos custodiados por lavandas, jaras, romeros y hierbabuena y ortigas… no demasiado lejos, pequeños sotobosques marcaban una precisa separación entre la abundante arboleda y la tenue vegetación de un terreno barbecho que otrora fue cultivo y huerta…
Hasta mí llegaron trinos de pájaros, cantos de cigarras y cuando todos ellos callaban, el ulular del viento creaba un improvisado ballet con las hojas y las ramas, y más allá, algún pequeño riachuelo cuyas aguas, muy posiblemente escasas, no dejaban de ser bravas para golpear lo que encontrasen repicando un ritmo repetitivo pero agradable…
Pese a todo, aún no había encontrado el silencio, así pues me dirigí a la cima de una pequeña colina cubierta de roca donde la vegetación era casi nula. A medida que el ascenso se iba produciendo, el viento era más fuerte y su silbido llenaba mis oídos a tal punto de que me fue imposible gritar para hacer sentir en una extraña comunión de igualdad con él…
No, tampoco encontré el silencio en las montañas no muy lejos de la ciudad, así pues decidí ir al mar y fue el rumor constante de las olas quienes me dieron una dulce bienvenida que se fue serenando a medida que el viento amainaba pero aún así, entre los peñascos que forman los acantilados, cientos de gaviotas y otras aves marinas coreaban sin cesar en pos de su sustento… Esperé a la noche cuando las aves descansasen y de nuevo el viento, acariciando la superficie del mar, enarbolaba la batuta de una extraña sinfonía que llenaba de sonidos casi hipnóticos, todo mi ser…No, tampoco en el mar estaba el silencio…
Así pues, decidí volver a la ciudad para intentar aislarme de todo y entré en la casa cerrando tras de mí todas las puertas y ventanas y aún así, aún llegaba hasta mí un murmullo de esta ciudad que palpita constantemente como si estuviese viva… aislé la habitación, cerré los huecos y quise permanecer quieto para tener la sensación de silencio… y fue entonces cuando comencé a escuchar mi corazón que palpitaba, marcaba un ritmo que hasta entonces yo desconocía… mi corazón ya no palpitaba si no que simplemente susurraba tu nombre
No hace tanto que un día intenté descubrir lo que es el silencio… Está claro que todos tenemos una noción básica de que el silencio es la ausencia de sonidos, lo opuesto a los ruidos
Soy urbanita, vivo en Madrid y como una gran ciudad es prácticamente imposible encontrar esos momentos de silencio que algunas veces nos empeñamos en buscar… es por ello que aquel día decidí dejar la ciudad para encontrarme con el silencio
Me fui a la sierra norte, a no más de 60 Km., dejando atrás, lentamente, el ruido del tráfico, de las obras, de las fábricas, de trenes, miles de pasos y cientos de voces, de teléfonos, de tertulias en el café, de risas en el parque…
Poco a poco la sensación de silencio se fue apoderando de mí mientras me alejaba entre senderos custodiados por lavandas, jaras, romeros y hierbabuena y ortigas… no demasiado lejos, pequeños sotobosques marcaban una precisa separación entre la abundante arboleda y la tenue vegetación de un terreno barbecho que otrora fue cultivo y huerta…
Hasta mí llegaron trinos de pájaros, cantos de cigarras y cuando todos ellos callaban, el ulular del viento creaba un improvisado ballet con las hojas y las ramas, y más allá, algún pequeño riachuelo cuyas aguas, muy posiblemente escasas, no dejaban de ser bravas para golpear lo que encontrasen repicando un ritmo repetitivo pero agradable…
Pese a todo, aún no había encontrado el silencio, así pues me dirigí a la cima de una pequeña colina cubierta de roca donde la vegetación era casi nula. A medida que el ascenso se iba produciendo, el viento era más fuerte y su silbido llenaba mis oídos a tal punto de que me fue imposible gritar para hacer sentir en una extraña comunión de igualdad con él…
No, tampoco encontré el silencio en las montañas no muy lejos de la ciudad, así pues decidí ir al mar y fue el rumor constante de las olas quienes me dieron una dulce bienvenida que se fue serenando a medida que el viento amainaba pero aún así, entre los peñascos que forman los acantilados, cientos de gaviotas y otras aves marinas coreaban sin cesar en pos de su sustento… Esperé a la noche cuando las aves descansasen y de nuevo el viento, acariciando la superficie del mar, enarbolaba la batuta de una extraña sinfonía que llenaba de sonidos casi hipnóticos, todo mi ser…No, tampoco en el mar estaba el silencio…
Así pues, decidí volver a la ciudad para intentar aislarme de todo y entré en la casa cerrando tras de mí todas las puertas y ventanas y aún así, aún llegaba hasta mí un murmullo de esta ciudad que palpita constantemente como si estuviese viva… aislé la habitación, cerré los huecos y quise permanecer quieto para tener la sensación de silencio… y fue entonces cuando comencé a escuchar mi corazón que palpitaba, marcaba un ritmo que hasta entonces yo desconocía… mi corazón ya no palpitaba si no que simplemente susurraba tu nombre
jueves, 16 de junio de 2011
Indignación
Para avanzar con seguridad, algunas veces es conveniente mirar atrás
Hace apenas un mes, un movimiento casi espontáneo irrumpió en nuestra sociedad haciendo que muchos de nosotros nos solidarizásemos con él. Esto es lo que se conoce como el movimiento 15-M o “los indignados”
Sus reivindicaciones, posiblemente algo inconclusas aún, son algo que todos sentimos y que comentamos en esos corrillos del café de la mañana o la partida de cartas de la tarde
Ahora, cuando los indignados han dado paso a ciertos niveles de violencia, ni quiero ni puedo pensar que sean aquellos que en su día promulgaron sus ideas, nos hicieron plantearnos muchas cosas y nos animaron a quitarnos una mordaza que el tiempo y la costumbre nos había colocado… pero no son ellos quienes increpan, zarandean o agreden… ni quiero ni puedo pensar que así sea, y en este juego de indignación no todo vale
Creo que ya comenté en alguna ocasión que lo que hace grande a un pueblo es su justicia. Aunque nos cueste reconocerlo, hay países cuyo sistema judicial han derrocado incluso al propio presidente elegido de forma democrática, pero eso no le da el derecho de abusar de su poder más allá de donde las leyes dictan, mientras que en otros lugares, la corrupción campa a sus anchas por cualquier rincón
Quisiera poner de ejemplo una pequeña historia de dos médicos que se llaman, por ejemplo, Jose Luis y Mariano y que tenían a una sola paciente que se llama, por ejemplo, España… cada uno de ellos intentaba dictaminar y aconsejar lo que era mejor para España, asesorándose con cientos, tal vez miles de ayudantes entre enfermeros, auxiliares, celadores… Pero hasta entonces, España sólo cogía algún que otro catarro, unos cuantos esguinces, un par de indigestiones y algunos dolores de cabeza… Hoy, España está muy enferma y los médicos, ni Mariano ni Jose Luis, saben qué hacer con ella. Ninguno de los dos saben cómo curar su enfermedad, venga de donde venga y sea cual sea la causa… unos y otros buscan la solución dentro de su ineptitud y el tiempo pasa… y España agoniza… Es muy fácil ser bueno cuando no hay problemas y es muy fácil culpar a otro de lo que pasa, pero es que nuestros políticos están para resolver los problemas, para encontrar soluciones y sobre todo, para hacer la voluntad de quienes les han votado
Y es que cuando no había problemas, nos dedicábamos a jugar al parchís, con eso de que cuento 4, te como una y me llevo 20… y así, se ha consentido que la corrupción ondee en muchos lugares, que la justicia se muestre inútil y desbordada, que funcionarios hayan abusado de sus puestos, que organizaciones sindicales y de cualquier otro ámbito se hayan acomodado viviendo de subvenciones….
España se encuentra cada vez más enferma y sus “médicos” han demostrado con creces su ineptitud para sanarla pese a que nos prometieron por activa y por pasiva su curación… no pueden pasarse la vida culpando a otros, o esperando que todo se arregle de forma automática… Por eso nació el grupo de los indignados, para recordarnos que la política es un servicio hacia la sociedad, y no al contrario, donde la justicia no funciona, donde la corrupción es fuente de provecho para muchos, donde el amiguismo y el enchufismo sigue estando a la orden del día, donde el poder judicial no se ha desligado del legislativo, donde los poderosos son cada vez más fuertes a costa de abusos que quedan una y otra vez impunes entre demoras de juzgados, apelaciones y demás recovecos legales que hacen que al final, la justicia se diluya entre la nada, pues hoy hay en la calle asesinos y ladrones que todos conocemos pues la prensa se encarga de recordárnoslos constantemente…
Parece que muchos se han olvidado de que “el dinero público” nace realmente de nuestros impuestos que hemos de pagar por obligación y parece que todos desean… España ya no puede pagar más facturas a médicos incompetentes que no saben enfrentarse a los problemas de verdad y que en su delirio aún piensan que nada ha cambiado…
Ni quiero ni puedo pensar que el grupo de los denominados “indignados” se conviertan en grupos violentos que al final intenten poner soluciones por una vía de autoritarismo y exclusión… Por ello, quiero reiterar aquí y ahora mi apoyo a ese movimiento del 15-M que es una pequeña esperanza para muchos de nosotros que nos sentimos desamparados por muchos de nuestros gobernantes y por muchos de esos estamentos sociales que se supone ha de apoyarnos, ayudarnos y protegernos… No hay lugar a la violencia, pero eso no quita que la indignación continúe.
Hace apenas un mes, un movimiento casi espontáneo irrumpió en nuestra sociedad haciendo que muchos de nosotros nos solidarizásemos con él. Esto es lo que se conoce como el movimiento 15-M o “los indignados”
Sus reivindicaciones, posiblemente algo inconclusas aún, son algo que todos sentimos y que comentamos en esos corrillos del café de la mañana o la partida de cartas de la tarde
Ahora, cuando los indignados han dado paso a ciertos niveles de violencia, ni quiero ni puedo pensar que sean aquellos que en su día promulgaron sus ideas, nos hicieron plantearnos muchas cosas y nos animaron a quitarnos una mordaza que el tiempo y la costumbre nos había colocado… pero no son ellos quienes increpan, zarandean o agreden… ni quiero ni puedo pensar que así sea, y en este juego de indignación no todo vale
Creo que ya comenté en alguna ocasión que lo que hace grande a un pueblo es su justicia. Aunque nos cueste reconocerlo, hay países cuyo sistema judicial han derrocado incluso al propio presidente elegido de forma democrática, pero eso no le da el derecho de abusar de su poder más allá de donde las leyes dictan, mientras que en otros lugares, la corrupción campa a sus anchas por cualquier rincón
Quisiera poner de ejemplo una pequeña historia de dos médicos que se llaman, por ejemplo, Jose Luis y Mariano y que tenían a una sola paciente que se llama, por ejemplo, España… cada uno de ellos intentaba dictaminar y aconsejar lo que era mejor para España, asesorándose con cientos, tal vez miles de ayudantes entre enfermeros, auxiliares, celadores… Pero hasta entonces, España sólo cogía algún que otro catarro, unos cuantos esguinces, un par de indigestiones y algunos dolores de cabeza… Hoy, España está muy enferma y los médicos, ni Mariano ni Jose Luis, saben qué hacer con ella. Ninguno de los dos saben cómo curar su enfermedad, venga de donde venga y sea cual sea la causa… unos y otros buscan la solución dentro de su ineptitud y el tiempo pasa… y España agoniza… Es muy fácil ser bueno cuando no hay problemas y es muy fácil culpar a otro de lo que pasa, pero es que nuestros políticos están para resolver los problemas, para encontrar soluciones y sobre todo, para hacer la voluntad de quienes les han votado
Y es que cuando no había problemas, nos dedicábamos a jugar al parchís, con eso de que cuento 4, te como una y me llevo 20… y así, se ha consentido que la corrupción ondee en muchos lugares, que la justicia se muestre inútil y desbordada, que funcionarios hayan abusado de sus puestos, que organizaciones sindicales y de cualquier otro ámbito se hayan acomodado viviendo de subvenciones….
España se encuentra cada vez más enferma y sus “médicos” han demostrado con creces su ineptitud para sanarla pese a que nos prometieron por activa y por pasiva su curación… no pueden pasarse la vida culpando a otros, o esperando que todo se arregle de forma automática… Por eso nació el grupo de los indignados, para recordarnos que la política es un servicio hacia la sociedad, y no al contrario, donde la justicia no funciona, donde la corrupción es fuente de provecho para muchos, donde el amiguismo y el enchufismo sigue estando a la orden del día, donde el poder judicial no se ha desligado del legislativo, donde los poderosos son cada vez más fuertes a costa de abusos que quedan una y otra vez impunes entre demoras de juzgados, apelaciones y demás recovecos legales que hacen que al final, la justicia se diluya entre la nada, pues hoy hay en la calle asesinos y ladrones que todos conocemos pues la prensa se encarga de recordárnoslos constantemente…
Parece que muchos se han olvidado de que “el dinero público” nace realmente de nuestros impuestos que hemos de pagar por obligación y parece que todos desean… España ya no puede pagar más facturas a médicos incompetentes que no saben enfrentarse a los problemas de verdad y que en su delirio aún piensan que nada ha cambiado…
Ni quiero ni puedo pensar que el grupo de los denominados “indignados” se conviertan en grupos violentos que al final intenten poner soluciones por una vía de autoritarismo y exclusión… Por ello, quiero reiterar aquí y ahora mi apoyo a ese movimiento del 15-M que es una pequeña esperanza para muchos de nosotros que nos sentimos desamparados por muchos de nuestros gobernantes y por muchos de esos estamentos sociales que se supone ha de apoyarnos, ayudarnos y protegernos… No hay lugar a la violencia, pero eso no quita que la indignación continúe.
martes, 14 de junio de 2011
Aprendizaje
La vida no se detiene pues acompaña al tiempo… lo que no se vive, simplemente se pierde en la nada
No os alegréis aún de mi derrota, pues mientras tenga un hálito de voluntad, volveré de nuevo al combate, pues sólo ha de ser la muerte la que ponga fin a mi existencia, y con ella, a todo lo que siento, a todo lo que me ata a la vida y a quienes forman parte de ella
No os vanagloriéis de mi agonía en tanto en cuanto la muerte no me lleve, pues ella será la única que vencerá en esta contienda y, de momento, no tiene prisa ni agobio y si, como noble contrincante, un respeto que parece extinto
No penséis que me retiro cuando exhausto busco aire que me sustente para otro paso, ni cuando los ojos se cierran contra la voluntad de desear en vela dando paso al sueño, síntoma evidente de debilidad humana y física, pero en absoluto reflejo del espíritu humano que nos conducido hasta este mismo momento
No creáis ni por un momento que lo que yo siento habrá de ser comprendido o explicado, pues aquellos que crean que explicar un beso es sencillo, posiblemente será por que no han besado jamás
No pregonéis que la carroña se adueñó de mi cuerpo ni que este se pudre bajo el sol, no al menos mientras aún mi pensamiento permanezca ágil y mi corazón palpitante, y sobre todo, mientras mi alma se emocione con todo lo que percibe y de lo que muchos niegan la existencia
No queráis encerrarme en el olvido, ni desterrarme en la indiferencia… mis recuerdos seguirán vivos y palpitantes pues están adheridos a múltiples corazones y con ellos continuaré compartiendo mágicas y vivas sensaciones
No os sintáis seguros de haber detenido mi marcha… sólo estoy aprendiendo a dejar que la prisa no me acompañe… sólo estoy aprendiendo a escuchar las miradas… sólo estoy aprendiendo a comprender las caricias… sólo estoy aprendiendo a llenarme de aromas… sólo estoy aprendiendo a comprender a quien me habla… sólo estoy aprendiendo a conocer a mis hijos… sólo estoy aprendiendo a vivir por fin, y eso me hace feliz
No os alegréis aún de mi derrota, pues mientras tenga un hálito de voluntad, volveré de nuevo al combate, pues sólo ha de ser la muerte la que ponga fin a mi existencia, y con ella, a todo lo que siento, a todo lo que me ata a la vida y a quienes forman parte de ella
No os vanagloriéis de mi agonía en tanto en cuanto la muerte no me lleve, pues ella será la única que vencerá en esta contienda y, de momento, no tiene prisa ni agobio y si, como noble contrincante, un respeto que parece extinto
No penséis que me retiro cuando exhausto busco aire que me sustente para otro paso, ni cuando los ojos se cierran contra la voluntad de desear en vela dando paso al sueño, síntoma evidente de debilidad humana y física, pero en absoluto reflejo del espíritu humano que nos conducido hasta este mismo momento
No creáis ni por un momento que lo que yo siento habrá de ser comprendido o explicado, pues aquellos que crean que explicar un beso es sencillo, posiblemente será por que no han besado jamás
No pregonéis que la carroña se adueñó de mi cuerpo ni que este se pudre bajo el sol, no al menos mientras aún mi pensamiento permanezca ágil y mi corazón palpitante, y sobre todo, mientras mi alma se emocione con todo lo que percibe y de lo que muchos niegan la existencia
No queráis encerrarme en el olvido, ni desterrarme en la indiferencia… mis recuerdos seguirán vivos y palpitantes pues están adheridos a múltiples corazones y con ellos continuaré compartiendo mágicas y vivas sensaciones
No os sintáis seguros de haber detenido mi marcha… sólo estoy aprendiendo a dejar que la prisa no me acompañe… sólo estoy aprendiendo a escuchar las miradas… sólo estoy aprendiendo a comprender las caricias… sólo estoy aprendiendo a llenarme de aromas… sólo estoy aprendiendo a comprender a quien me habla… sólo estoy aprendiendo a conocer a mis hijos… sólo estoy aprendiendo a vivir por fin, y eso me hace feliz
miércoles, 8 de junio de 2011
Quijote
A veces la objetividad es tan personal que raramente deja de ser subjetiva.Todos sabemos que las cosas son dependiendo del cristal con el que se miran y ni todo lo blanco es blanco ni todo lo negro es negro
Hoy en día, cuando recurrimos a la justicia para muchas más cosas de las necesarias, incluso entorpeciendo procesos importantes, nos creemos cargados de razón en todo cuanto hacemos… Es posible que así sea, pero lo cierto es que algunas veces, la justicia no es tan justa como debería…
Pero esto no es ninguna novedad y posiblemente, el español medio, continúa siendo un fiel reflejo de aquel noble aunque algo soñador hidalgo que Cervantes describió en su “Quijote”. Soñador en pos de un mundo mejor, donde la justicia fuese más causa de respeto que de castigo y cuyas andanzas de casi todos son conocidas…
Así pues, ¿Quién condenaría hoy a tal valeroso hidalgo a prisión por luchar contra infernales ejércitos de caballería que luego no resultaron si no inofensivos rebaños de borregos??? ¿quién llevaría hoy a los tribunales a quien defiende a los ciudadanos de los bandazos y temidos aspavientos de terribles gigantes que supieron transformarse en molinos??? ¿quién pagaría la factura hoy, de aquellos pellejos de vino perforados una y mil veces por la espada que defendía a quien la llevaba de una horda de malandrines??? O quien se arriesgaría a dar el gobierno de una ínsula a su único amigo, camarada y compañero, aconsejándolo para que siga lo que dicta su sentido común para el buen orden y gobierno de aquellas tierras??? Incluso si me apuran, quien podrá compensar a aquel barbero que recorría los pueblos en pos de su sustento y a quien este noble hidalgo, amparado por la buena intención de su escaso séquito, se hizo con la bacía a título de yelmo…
Estoy convencido de que cualquiera de estas acciones realizadas por el hidalgo de la triste figura, estarían tipificadas en el código penal y no exentas de castigos, multas o cualesquiera otra sanción. Pero también es cierto que ahora que conocemos, al menos parte de su historia, en realidad podríamos decir que es culpable???
Más bien, muchos pensarán que sólo se trata de un pobre loco, de un demente que cabalga tras una absurda utopía y al que cómo hizo el cura y otros de sus convecinos, tan sólo hay que seguirle la corriente…
Pero eso no arregla los daños y molestias causados a quienes los sufrieron… la locura no atenúa las sorpresas y los sustos (más que cualquier otra cosa) que quienes se enfrentaron al famoso caballero sufrieron… mas… ¿es de justicia condenarlo???
Tal vez tan sólo fue enloquecido en pos de un mundo mejor, en pos de su Dulcinea, en pos de ese amor… o tal vez fuese, precisamente eso… por que posiblemente la mayoría de las ocasiones el amar es locura, pero la mayoría de las veces, el amor es injusto…
jueves, 2 de junio de 2011
Flechazo
El pensar es un don del ser humano. Aun así, algunos prefieren delegarlo en otros.Nunca había creído en “los flechazos”, en “el amor a primera vista” ni en esas cosas que hacen que dos personas sepan que la otra es justo que lo necesitan, lo que anhelan, lo que buscan, lo que les hará inmensamente feliz… pero sucedió.
Sucedió mientras iba en el metro a trabajar… Ella se cruzó conmigo… íbamos en direcciones opuestas y apenas fueron unos segundos… su cabello rubio contrastaba con sus ojos verdes de intensa mirada y su sonrisa aderezada con un suave tinte de pintalabios rojizo que hacía destacar sus dientes blancos… era como un haz de luz en mitad de un oscuro túnel…
Y sin embargo, no pudo ser… no tenía tiempo… Qué triste tener que ir a trabajar y no poder “perder” el tiempo en intentar hablar con una persona desconocida… No sé qué es lo que podría haber pasado pero estamos educados para no mantener más contacto del estrictamente necesario y sólo en lugares destinados para ello… no se puede hablar con la gente que está cerca de ti por que es de mala educación y mucho menos querer invitar a un desconocido a tomar un café por que es posible que termines siendo denunciado por acoso...
Se me hace curioso que nos preparamos en la vida… desde niños horas y horas estudiando… colegio, instituto, universidad, doctorado, masters, idiomas, prácticas diversas, cursillos de todo tipo… nos preparamos durante años para intentar llegar a ser lo que sólo unos pocos logran: felices de trabajar donde trabajan… Muchos nos quedamos en el camino y nos hemos de conformar con tener un trabajo… Pero no se nos ocurre pensar que aquello que tal vez nos haga felices pasa junto a nuestro lado y por que hemos sido educados de esa manera, hemos de permanecer en silencio…
Imaginaos por un momento lo que ocurriría si alguien, casi sin aviso previo os detiene y os dice que cree que eres una persona maravillosa y que le gustaría conocerte más… imposible, verdad??? No por que no seáis maravillosos, si no por que no se debe hacer así… por lo tanto, cuando queremos sentirnos halagados por desconocidos, hemos de acudir a lugares concretos, como discotecas o bares donde la relación social está más permitida…
Ahora se me hace un tanto curioso y hasta triste si me permite la expresión, el que por vergüenza o por haber sido educados así, podamos perder ocasiones de conocer a gente maravillosa. Yo soy (sería por que jamás me ha pasado) el primero que si un chico se me acerca en el metro y me dice que parezco una persona interesante, pensaría que está algo perturbado… o simplemente que es un gay y que se ha equivocado… y si fuese mujer, pesaría que está algo perturbada o que es una fresca… pero hasta hoy no se me ha ocurrido que antes de pensar en eso, habría que dar un voto de confianza y saber mirar (siempre habría que hacerlo) al fondo de los ojos de la otra persona…
Sí… nos educan y educamos para trabajar, para subsistir, para vivir en una sociedad que muchas veces es cruel e injusta, pero nadie nos ha educado ni tampoco educamos para tentar a la diosa fortuna e intentar conseguir la felicidad que otras personas nos puede proporcionar, en los sitios más insospechados
jueves, 26 de mayo de 2011
Alcohol
Los amigos y los amantes no se pierden… sólo se van.Las últimas semanas habían sido muy complicadas… difíciles… crueles incluso… el alcohol había sido un compañero y un alivio al mismo tiempo… Una cerveza, un vaso de vino, un cuba libre, un whisky… poco a poco la intensidad había ido subiendo y yo no había sido consciente de que me estaba empezando a dominar.
Anoche encontré uno de esos lugares extraños y escondidos que sirven de refugio más que de escondite, para esas personas que cómo yo, desearían perderse en otro lugar y con otras historias que no fuesen tan complicadas ni tan amargas.
Un bar con escasa luz, donde los rincones oscurecidos ocultaban los rostros y los cuerpos de las pocas parejas que allí reposaban apurando su bebida… donde la barra era larga y la clientela escasa por no decir prácticamente nula… donde el camarero no era curioso ni entrometido y dejaba a cada cual con su bebida y sus penares, pues todos buscábamos allí algo que algunas veces sólo se encuentra en el fondo de un vaso lleno de algún licor… Un poco más allá, casi escondido a la vista de todos, un perro grande dormitaba perezoso sin alterarse por nada… Un lugar triste para un hombre triste
Me fijé en un hombre que estaba bebiendo casi enfrente de donde yo estaba… no se le distinguía muy bien por la escasez de luz, pero llevaba corbata, como yo… me hizo gracia que nos pasamos el día protestando por que llevamos corbata y cuando podemos ir a algún lugar sin ella, no nos la apeamos… sonreí y levanté mi vaso a modo de saludo a aquel hombre que me devolvió el gesto de forma instantánea…
Sin proponérmelo, me fijé más en él… supongo que él hacía lo mismo conmigo… le miraba la barba que a esas horas del día ya raspaba y el pelo algo alborotado y no muy bien peinado… la ropa arrugada aunque no sucia, y una cara decrépita y pálida que era propia de alguien que no ponía mucho interés en sí mismo y unos ojos vidriosos que reflejaban que había bebido más de lo necesario y que había dormido menos de lo que necesita… Estaba claro que bebía por que era un auténtico perdedor, una persona que por no enfrentarse a su vida se ocultaba en ese oscuro tugurio perdido en la ciudad, a salvo de responsabilidades y exento de decisiones… alguien que tal vez, a pesar de que estaba ahí vivo, en realidad ya no tenía mucha vida…
Y yo??? No, nada que ver conmigo… mi sitio no era aquel, mis problemas podía solucionarlos yo solo aunque las últimas semanas hubieran sido complicadas… me apuré el vaso y decidí salir de allí…
Al darme la vuelta y dirigirme a la salida, mi reflejo en el espejo que tenía enfrente se fue diluyendo en la oscuridad… el perro, perezoso se levantó presto y el camarero siguió mis pasos para cerrar el local…
En la calle había comenzado a llover…
lunes, 23 de mayo de 2011
Cambiando
La auténtica fuerza de un pueblo, reside en su justicia.Se acabaron las elecciones en España y ahora los políticos se felicitan por el triunfo o se critican por el fracaso… No creo, sinceramente que haya muchos que asuman que es ahora cuando comienza el reto y que tienen 4 años por delante para demostrar que han sido dignos de la confianza depositada en ellos y que están para servir y no para ser servidos…
Pero es ahora cuando nuestros representantes dejarán de visitar los mercados y las calles, dejarán de saludar y de dar la mano, y de estar “junto” al ciudadano y también será ahora cuando su voz se escuchará, casi exclusivamente, por medio de comunicados y portavoces autorizados ya que ellos, que buscaban cercanía, están muy ocupados…
Es justo ahora cuando el que hasta ayer mismo era enemigo, se convierte en necesario aliado para poder conquistar o mantener el poder o tal vez quien fue servil compañero e imprescindible apoyo, deja de ser útil por que ya no hay cabida para más…
Y fuera, en la calle, el pueblo confía en que algo cambie, en que algo mejore, en que alguna promesa sea cumplida, pues con esa esperanza se han elegido a sus representantes…
Creo que la mayoría conoce el movimiento del 15-M… la “Spanish revolution”, el grupo de los “indignados” o cualquier otro nombre que queramos darle… Este grupo de anónimos ciudadanos ha comenzado un camino complicado, muy duro y cuyo final es impredecible… Su fortaleza y su voluntad deberían mantenerse en claros enfoques de reivindicaciones concretas...
La prensa, los llamados medios de comunicación, serán importantes para mantener vivo su espíritu y no dejar que la noticia se enfríe como se enfriaron las de catástrofes naturales, guerras a antiguos aliados, o cualquier otro evento informativo que rápidamente es eclipsado en un intento de mantener viva la curiosidad del lector, haciéndole partícipe de un consumismo de necesaria información que, como otras muchas cosas, solo revierte en un beneficio económico para unos cuantos…
No nos olvidemos que pese a que hemos delegado nuestro poder en nuestros representantes, aun hay gente que lucha por sus intereses, que son similares a muchos de los nuestros… que hay gente que persigue sus sueños, que son similares a muchos de los nuestros… que hay gente que se esfuerza por que haya un cambio a mejor, como deseamos muchos de nosotros… y no nos olvidemos que, esos jóvenes que hoy se disuelven lentamente entre telediarios cargados de noticias políticas y electorales, son quienes el día de mañana dirigirán España, y no hablo de política, si no de que serán quienes nos fabriquen desde el pan hasta los coches, quienes nos curen en los hospitales o nos cuiden en casa, quienes nos llevarán en autobús o quienes nos traerán la compra a casa… ellos son ese futuro que necesitamos y que como pueblo y como personas, nos es imprescindible… y que si mi vida fue mejor que la de mis padres, espero, confío y deseo que la de mis hijos sea mejor que la mía y no al revés… sería muy triste que así fuese…
Por ello, por que creo que las cosas pueden cambiarse, por que creo que pueden mejorarse, por que creo que hay que avanzar, todo mi apoyo a la revolución del 15-M que se ha mostrado pacífica, ordenada, voluntariosa y respaldada por muchos… también por mí, aunque haya alguna discrepancia en algunas de sus ideas.
domingo, 15 de mayo de 2011
División
La mayoría de las veces, lo más importante es una insignificante llave... la que abre la caja de tus tesoros.Un célebre general romano llamado Julio Cesar, fue el que dijo, con bastante acierto, aquella célebre frase de “divide y vencerás”… que cada cual saque sus conclusiones
No voy a hablar de política aunque estemos en plena campaña, pero sí de divisiones, de vencedores y de vencidos… y es que quiero imaginarme cuantos problemas se han causado por hacer un comentario inadecuado en un momento inoportuno
Tal vez el ser humano no sea tan fuerte cómo pensamos… tal vez nosotros mismos no tengamos tanta confianza en nosotros como intentamos aparentar y un simple comentario puede hacer que nuestras creencias se tambaleen…
Podemos tener mucha confianza en nuestra pareja, pero es suficiente que alguien nos diga que la vigilemos más, para que comencemos a desconfiar de ella… Podemos tener mucha confianza en nuestro trabajo, pero es suficiente que alguien nos diga que nuestro compañero cobra más que nosotros para comenzar a sentirnos incómodos… Podemos tener mucha confianza en nuestros amigos, pero es suficiente que alguien nos diga que no son de fiar para que los miremos con otros ojos.
Incluso el refranero español, tan rico en sabiduría popular, nos obsequia con un aviso que no deberíamos olvidar: “piensa mal y acertarás” y es que parecería que la confianza en el ser humano que tenemos más cerca, no debería entregarse sin antes un certificado notarial que nos garantice que no habrá equívocos…
Y a pesar de todo, a pesar de que como en la parábola de la cizaña, esta crece junto al trigo, parece que contra todo pronóstico, aún confiamos en las personas… y tropezamos una vez, y otra y otra más… y varias más si ha de ser menester… parece que no terminamos de aprender…
Pero en realidad, lo que ocurre es que si desconfiamos de una persona es por que nunca hemos llegado a confiar en ella… y así, nuestra pareja, nuestros compañeros, nuestros amigos, son quienes en callada paciencia están a nuestro lado, nos apoyan con su actos, con sus silencios y algunas veces, hasta con unas pocas palabras que sólo nacen del corazón… y no hay que preguntar más…
Y es que hay pocas cosas con tanta fuerza como un “te quiero” cuando es sincero.
jueves, 12 de mayo de 2011
Justicia... ???
El tomar una decisión de entre las opciones disponibles, no siempre disipa la dudaQué juez devolverá mi tranquilidad y mi dinero tras haber sido estafado por la malicia de otros?
Qué tribunal será el encargado de devolverme la movilidad cuando aquel conductor alcohólico me arrolló???
Qué justicia será la encargada de asegurarme la tranquilidad y mi dignidad cuando he sido obligado y humillado???
Qué ley me asegura mi futuro cuando los políticos, los empresarios, los sindicatos me mienten con amplio descaro???
Qué dios será el encargado de devolverme la salud viciada con una grave enfermedad???
Qué extraña deidad habrá de ser responsable de que no sea correspondido en el amor???
Qué poderosa fuerza se jacta de arrancarme del corazón la vida de quienes más quiero???
Qué incognito destino me obligó a nacer en tierra de miseria???
Qué mal hice para haber nacido deforme de mente o de cuerpo???
Qué extraño fenómeno ha de mover el mundo arrancando vidas???
¿Cuántas preguntas de este tipo podemos hacernos??? Y es que se puede plantear de muchas maneras, pero la pregunta siempre es la misma… ¿por qué a mí??? ¿por qué yo??? Tal vez por que las viejas Moiras siguen siendo caprichosas en exceso...
sábado, 7 de mayo de 2011
Partida
La mayoría de las cosas imposibles, no lo son por que no se puedan hacer, si no por que no sabemos hacerlas… Sabía que en las últimas semanas las cosas con ella no habían ido del todo bien y que o poníamos fin a nuestras discusiones o pondríamos fin a nuestra convivencia… no pudo ser y ahora ella se había marchado
Al llegar a casa, apenas parecía que había ocurrido nada distinto, pero todo había cambiado… su ropa, sus libros, su música, sus perfumes… todo había desaparecido y la casa parecía estar demasiado incompleta… y sin ella, demasiado vacia.
De pronto me di cuenta de que faltaba… sabía que habíamos tenido diferencias pero no hasta el punto de hacerme tanto daño… no estaba…
Lo busqué en toda la casa… primero en el salón ya que siempre había estado allí… los cajones medio vacios y ahora desordenados… no estaba… Fui recorriendo la casa en su busca… no podía habérselo llevado… el armario de la habitación, ahora lleno de huecos, revelaba que allí no lo había dejado… tampoco en la cocina que se encontraba algo revuelta pero limpia… no estaba en el baño cuyo espacio había crecido cuando ella desalojó sus cosas… no estaba en ningún lado… ¿cómo podría haber hecho aquello??? ¿cómo podría haber llegado a odiarme tanto???
Derrumbado ante los acontecimientos, cogí el teléfono y tembloroso marqué el número de su móvil… Ella me respondió con un frío y distante “dime”. No hice ninguna concesión así que formulé la pregunta sin ningún rodeo… “dónde has puesto el mando de la tele???”
miércoles, 4 de mayo de 2011
Elecciones
La voluntad es una fuerza cuyo límite no conocemos.Ya están en ciernes, de nuevo, unas elecciones… Esto es lo que tiene la democracia, que de vez en cuando nos piden nuestra opinión para poder dirigir el país…
Pero… ¿a quién votar??? Eso es un misterio que cada cual habrá de resolver a su manera. Hay quien vota “como siempre”, sin cuestionarse absolutamente nada… un voto cautivo y seguro que no cuestiona si las cosas están bien o mal… incluso, aquellos que presumen de no votar por convicción, tan sólo se limitan a seguir esa rutina, esa tradición… supongo que es mucho más sencillo que tener que leer programas, hacerse preguntas, buscar soluciones y encontrar alternativas…
Y es que tampoco hay mucho donde escoger… y por mucho que se intente esgrimir lo contrario, no hay mucha diferencia de unos partidos a otros…
Ahora que comienzan las elecciones, todos nos dirán las grandes cosas que piensan hacer cuando estén en el poder… ¿y por qué no las han hecho cuando han estado??? Eso es uno de los grandes misterios de la política… Se puede prometer tantas y tantas cosas de una manera tan sencilla… La realidad y el tiempo ya se irán encargando de ir dejando atrás aquellas promesas… y hacer aquello que más convenga… ¿a quién??? Otro misterio de la política… y aunque los casos de corrupción con los que nos sorprenden los medios de comunicación son tan numerosos como escandalosos, no dejan de ser solamente, como el iceberg, una pequeña parte de todo lo que hay… y es que por desgracia la corrupción afecta a todos los partidos, todas las creencias, todos los colores… y como hay presunción de inocencia, pues aquí no pasa nada…
Algunas veces sueño con tener el poder (en este caso tiempo y dinero) suficiente como para llevar a los políticos al juzgado… por mentirosos!!! Y es que, señores, que fácil es jugar con la voluntad de las personas desde el poder… en época de elecciones, nos prometen todo aquello que deseamos oír, y se comprometen a realizarlo con unos proyectos de ensueño… Luego, todo se va demorando y los problemas van creciendo.
Pero curiosamente, estamos embutidos en unas tramas de orden moral que rebasan casi toda lógica. Así, quienes hoy prometen defender unas ideas, mañana se convierten en “tránsfugas” y se llevan nuestros votos donde más les conviene… Así, quienes hoy prometen defender unos ideales, mañana los sacrifican por llegar a un acuerdo con el partido en el poder y conseguir poder a cambio de favores... Así, quienes hoy prometen luchar por la justicia, mañana proclamarán la ilegalidad de aquellas leyes, decretos o normas que les impida conseguir sus propios objetivos…
Cuántos escándalos de todo tipo hemos podido conocer??? Y es que una vez tomada posición de preferencia, no es grato bajar escalones y desprenderse de coches oficiales, de vuelos en primera, de privilegios y subvenciones de todo tipo y todo ello, sin necesidad de dar ningún tipo de explicaciones a nadie… por que si yo tuviese fuese una empresa y mis directores no me reportaran información de lo que están haciendo… ¿no los despediría??? y si además, lo que están haciendo no es lo que dijeron que harían… ¿no les despediría??? y si además de eso, si mis directores me robasen… ¿no les denunciaría y les pondría en manos de la justicia??? Pues aunque nadie lo crea, yo soy accionista de mi país, soy propietario de esta empresa que se llama España y en la que los directores (a cualquier nivel, de cualquier color, en cualquier puesto) parecen hacer lo que les da la gana sin que nadie se lo reproche…
Voy a tener que crear mi propio partido político
martes, 3 de mayo de 2011
Soledad
Ha sido necesaria toda la energía del Universo, para la creación de un grano de arenaSoledad era su nombre y su destino. Una mujer nacida y criada en uno de esos pueblos del interior de España que a duras penas aparece en algún mapa. Soledad nació en aquella época en que las noticias llegaban a su pueblo totalmente caducadas y tal vez por ello, o por que la necesidad era imperiosa, desde bien niña ya se acostumbró a un duro trabajo.
Fue en mayo de 1936, siendo demasiado joven con los planteamientos de hoy, cuando se casó con Jacinto, y pocos meses después, Jacinto murió por una bala de un fusil que empuñaba alguien que tal vez le conociese. Soledad nunca entendió muy bien en que bando estaba Jacinto ni mucho menos el porqué de aquella guerra que a ella sólo le reportó, como a la mayoría de los españoles, más miseria si cabía.
En 1937 Soledad tuvo a su único hijo que falleció de tuberculosis tres años más tarde. Soledad entonces comenzó a hacer honor a su nombre. Soledad tuvo que trabajar muy duro en el campo para poder salir adelante. Nunca supo lo que eran las ayudas ni conoció los planes de desarrollo, ni tan siquiera se preocupó de saber dónde caía el mar. Ella sólo tuvo esa oportunidad que confiere la vida para trabajar y compartir con los vecinos los pequeños devaneos de un pueblo que agonizaba día a día. El pequeño huerto y los animales que mantenía en el corral eran todo cuando poseía y todo cuanto necesitaba para poder vivir con esa dignidad que raya en la pobreza
No hace mucho, Soledad visitó la capital… a sus 93 años, salía de su pueblo dejando la casa donde nació y vivió, cerrada para no volver jamás… aunque eso ella no lo sabía. El alzhéimer había revuelto de tal manera sus recuerdos que estos se habían entremezclado con su propio presente y el sentido de la palabra de su nombre recibía la más cruda de las acepciones. Al fin, sin ayuda ni compañía, Soledad quedo recluida en un pequeño cuarto con una ventana que daba un jardín, Soledad no lograba comprender que hacía allí, y se preocupaba por su ganado que había cuidado con todo el esmero y sacrificio durante toda su vida. Pero pronto los recuerdos desaparecían y su presente se descolgaba desde una mirada perdida al vacío, como intentando desentrañar que es lo que había más allá del muro del jardín, y en silencio, sin inmutarse apenas, tragar la papilla que una auxiliar le colocaba en la boca…
Soledad siempre estuvo sola… y ahora, más que nunca aunque posiblemente, ella no lo sepa.
jueves, 28 de abril de 2011
Alquiler
Todo es factible de cambio, pero casi nada cambia por sí mismoLas casualidades, esas que algunas veces hasta nos sorprenden y nos hacen dudar de la pura lógica, se han concatenado en estos dos últimos días para ceñirse en diálogos y reflexiones en torno a los llamados “vientres de alquiler”
Como tantas y tantas cosas que afectan a la conducta humana, hay detractores y defensores de esa práctica y yo, intentado definirme en uno de los dos bandos, me he quedado con muchas dudas y por lo tanto, aún no sabría pronunciarme en este aspecto
Partiendo de que la madre de alquiler sólo “alquila” su cuerpo (es decir, que generalmente el óvulo es de otra mujer, por lo que ella no será la “madre”… o sí???) me ha surgido la duda moral del hecho
Si yo “alquilo” una mujer para usar su cuerpo, durante, pongamos un día, todos pensarán que ella es una puta y por lo tanto todos se creerán en el derecho de poder juzgar y condenar nuestros (el de ella y el mío) actos…
Pero si yo “alquilo” una mujer para usar su cuerpo, durante, pongamos nueve meses, todos pensarán que ella es una madre de alquiler y tal vez el juicio sea distinto
Quede claro que en ambos caso, he dicho “alquilar” una mujer para usar su cuerpo. Hay otras opciones de alquilar a una persona y el trabajo es la más conocida. Todos alquilamos (o vendemos) parte de nuestro tiempo, de nuestra vida, cuando trabajamos…
Así pues, me centro en la frase “alquilar el cuerpo de una mujer” y con ese alquiler yo consigo mis propósitos… puedo usar su cuerpo para mi disfrute sexual, puedo usar su cuerpo (aunque sean sus oídos) para aliviar mi soledad, o puedo usar su cuerpo para que crezca en él mi descendencia…
Esto, claro está, siempre que medie dinero de por medio… si no, puede ser algo voluntario, deseado, altruista o incluso accidental… pero cuando hay dinero, cuando hay “negocio”, ¿todo estos alquileres serian prostitución, o sólo cuando nos centramos a algo tan sencillo como el sexo???
miércoles, 27 de abril de 2011
Seguridad
La gloria del campeón dura exactamente, hasta la próxima competición.La seguridad, el saberse a salvo, el instinto de protección, es una extraña cualidad que confiere al ser humano, posiblemente, distintos estados de ánimo, y así, mientras el miedo recorre las entrañas de los niños, este desaparece en el abrazo de sus padres, la angustia desaparece del que tiene deudas al saber que consiguió un empleo aunque aún no tenga el dinero… en ambos casos, la sensación de seguridad, se sentirse a salvo, evita que los temores de cualquier índole se apropien de la voluntad del individuo…
Así que es posible que, sin ser realmente conscientes, busquemos una cierta seguridad en todo lo que hacemos, y así, cuando en la vida apostamos por algo importante, muchos de nosotros sólo lo hagamos si pensamos que estamos seguros de lo que hacemos.
Hay cosas que no tienen mucha importancia y así, en una partida de dominó (por ejemplo) no importa si estamos seguros o no de ganar… Pero no creo que nadie se atreva a pilotar un avión o conducir un coche si no está seguro de que no tendrá problemas… No creo que ningún cirujano comience una operación si no supiera que con ella intentará salvar una vida… No creo que nadie en su sano juicio cruce una carretera si no está segura de que no viene ningún vehículo… E incluso no creo que esos mal llamados mártires se inmolaran en acciones suicidas si no estuviesen seguros que con su muerte consiguen una vida mejor (y yo que pienso que están equivocados… pero eso es otra cosa)
Es posible que nos guste que los amigos sean fieles y duraderos y por ello, vamos abriendo nuestra alma poco a poco hasta estar seguros de que son amigos y es que todos sabemos que los amigos se cuentan con los dedos de una mano a pesar de que tengamos cientos de “amigos” en el facebook… y es muy posible que el compartir nuestra vida con una pareja requiera mucha serenidad y mucha seguridad y por ello intentamos conocer a esa persona y aún así, podemos estar equivocados…
Tal vez la familia sea más importante en nuestras primeras etapas de la vida y buscamos ese abrazo protector siempre que nos es posible… y a medida que crecemos nos sentimos más seguros e independientes… y luego, cuando a nuestro alrededor comienzan a llegar las nuevas generaciones, somos nosotros quienes nos volvemos protectores y de forma directa o indirecta, intentamos dar esa seguridad
Creo que la seguridad en la vida es lo que nos impulsa o nos frena para hacer algo… cuando nos sentimos seguros, protegidos, no nos importa asomarnos al fondo del abismo, estando convencidos de que nada nos va a ocurrir… tal vez en algunas ocasiones, se les haya tachado de héroes o de locos aquellos que perecieron persiguiendo sus sueños y sus realidades… pero tal vez sólo sea ese espíritu protector el que hace que un padre dé la vida por sus hijos…
O también es posible que nos creemos inmunes y tan seguros que es como si estuviésemos protegidos por un halo de inmortalidad en un momento y pensemos que los accidentes o las desgracias sólo les ocurren a los demás, y nunca a nosotros…
Bueno, es sólo una reflexión de la que no estoy muy seguro.
miércoles, 20 de abril de 2011
Olores
Una pequeña semilla es capaz de hacer germinar el más alto de los árboles.Quiero pensar que las ciudades tienen un olor característico, un olor que, como cualquier otra peculiaridad, las distingue a unas de otras… No huele igual una ciudad costera que una de interior y tampoco una del norte que una del sur…
A pesar de que muchos de nosotros no solemos dar excesiva importancia al olfato, este nos mantiene sobre aviso constantemente sobre lo que nos podemos encontrar, y sinceramente, para mí resulta un placer añadido el pasear por algunos barrios del viejo Madrid donde las puertas de las clásicas tiendas del barrio desprenden con sus movimientos sus propios efluvios… Así, sin percatarnos, el aire se inunda de olor a fritanga cuando pasamos por un bar, o de jabón cuando es la droguería, o de ese olor de asepsia cuando cruzamos ante la farmacia, o el dulzor de la pastelería, o el grato olor del pan recién hecho que a falta de tahonas, nos regalan algunos hornos, o el de vapor en la tintorería, o el inconfundible olor de perfumes en la perfumería, o el inevitable olor a mar en la pescadería, o ese olor a frescura en la tienda de flores, o el papel en la librería…
Pero la ciudad tiene otros muchos olores que marcan su característica… los humos de los coches que se mezclan con el aire de la sierra y llenan todos sus huecos, el olor a multitud en el metro o en las calles, el olor a agua cuando pasamos cerca de alguna fuente, o ese otro menos agradable a orines o basura que rezuma desde un rincón escondido…
La ciudad se viste de fiestas o no, pero casi siempre huele de la misma forma… Al igual que una persona, su identidad queda unida a su aroma de forma inamovible y al igual que una persona, puede intentar esconder o camuflar su propio olor con algún otro que sea circunstancial…
Este es el caso de mi ciudad, donde a su aroma característico se le unen los propios de la pascua… No se trata de creer o no, si no de tradiciones arraigadas en nuestra cultura que muchos siguen con devoción y pasión… y así, por la ciudad, también se desperdiga el olor de mantillas y capirotes, el olor de velas encendidas y sudor de procesionarios, el olor del aliento que canta devoto y del que canta feliz en una celebración… y el olor de torrijas, de rosquillas, de chocolate, de churros… y el aroma de la lluvia, de la tormenta, del polen dulzón que se pierde en los regatos del agua buscando el desagüe o el del verdín del césped recién cortado que el fresco se encarga de ensalzar…
Después llegará el tiempo en que las flores inunden de sus fragancias en vano intento de ocultar el resto… sólo en los jardines lo conseguirán… o cuando la canícula arranque el polvo de la tierra y la tormenta consiga ese “olor a tierra mojada”… cuando las noches de verano el aire se llene de sequedad y los jardines de la ciudad se conviertan en deseados vergeles… eso, ya llegará a su momento
martes, 19 de abril de 2011
Recuerdos
La amistad une, la necesidad ata.Cuantas veces en la vida hemos comprado algo y luego, por que no se ajusta a lo que esperábamos, nos hemos visto obligados a cambiarlo.
Y así volvemos bajo el brazo con aquello que algunas veces estaba defectuoso, y otras, simplemente por que hemos cambiado de idea…
Una vez devuelto, parece que, de repente, todo vuelve a estar en un cierto equilibrio y hasta algunas veces, una grata sensación de alivio al habernos quitado un problema de encima, se apodera de nosotros.
El trueque de tiempo/dinero por productos/servicios, ha sido disuelto en nuestra existencia y se acaban las obligaciones… un traje que no nos sentaba bien, un televisor que salió defectuoso, una mesa que no nos cabe en la casa… todo vuelve a la situación anterior para nuestro descanso
Pero hay cosas que no se pueden devolver por más que lo intentemos… por mucho que sepamos que eso ya no lo deseamos o no nos conviene, por mucho que intentemos dar marcha atrás, los sentimientos siempre estarán presentes en nuestra vida… y así, la amistad, el amor, el odio, la envidia… podrían estar presentes en nuestras vidas cuando ya no deseamos que estén… cuando buscamos sosiego y nuestro interior es todo un torbellino de sensaciones que no deseamos que se produzcan… quien, en ese momento, no ha deseado devolver aquello que le produce la desazón no deseada???
Pero incluso más allá, hay algunas veces que no podemos desprendernos de recuerdos que deseásemos devolver… cualquier incidente o accidente que debería ser borrado de nuestra memoria, se empeña en permanecer vivo y palpitante… recuerdos que se adhieren en el alma como el tatuaje en la piel y que duelen cada vez que afloran… y afloran sin avisar y con demasiada frecuencia…
No es fácil devolver o simplemente desprender de esas sensaciones que antaño buscábamos pensando que serían gratas y terminaron siendo dolorosas… así, tal vez debamos aprender a resignarnos y estar con ellas en permanente compañía, pero lo que no es necesario es darle mayor protagonismo que el necesario y mucho menos, exclusividad absoluta.
Y sin embargo, hay muchas veces que estos ingratos recuerdos no nos dejan percibir sensaciones que irán arrinconándolos en el desván del olvido y no somos capaces de disfrutar de un café, de una mano amiga, de una sonrisa, de una mirada, del aire fresco o caliente, de la luz del sol y las sombras de las calles, del charol y del terciopelo, del agua y las veredas… Lo más probable es que no nos olvidemos de nuestros dolores, pero al menos tendremos algo para aliviarnos
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