domingo, 15 de mayo de 2011

División

La mayoría de las veces, lo más importante es una insignificante llave... la que abre la caja de tus tesoros.

Un célebre general romano llamado Julio Cesar, fue el que dijo, con bastante acierto, aquella célebre frase de “divide y vencerás”… que cada cual saque sus conclusiones

No voy a hablar de política aunque estemos en plena campaña, pero sí de divisiones, de vencedores y de vencidos… y es que quiero imaginarme cuantos problemas se han causado por hacer un comentario inadecuado en un momento inoportuno

Tal vez el ser humano no sea tan fuerte cómo pensamos… tal vez nosotros mismos no tengamos tanta confianza en nosotros como intentamos aparentar y un simple comentario puede hacer que nuestras creencias se tambaleen…

Podemos tener mucha confianza en nuestra pareja, pero es suficiente que alguien nos diga que la vigilemos más, para que comencemos a desconfiar de ella… Podemos tener mucha confianza en nuestro trabajo, pero es suficiente que alguien nos diga que nuestro compañero cobra más que nosotros para comenzar a sentirnos incómodos… Podemos tener mucha confianza en nuestros amigos, pero es suficiente que alguien nos diga que no son de fiar para que los miremos con otros ojos.

Incluso el refranero español, tan rico en sabiduría popular, nos obsequia con un aviso que no deberíamos olvidar: “piensa mal y acertarás” y es que parecería que la confianza en el ser humano que tenemos más cerca, no debería entregarse sin antes un certificado notarial que nos garantice que no habrá equívocos…

Y a pesar de todo, a pesar de que como en la parábola de la cizaña, esta crece junto al trigo, parece que contra todo pronóstico, aún confiamos en las personas… y tropezamos una vez, y otra y otra más… y varias más si ha de ser menester… parece que no terminamos de aprender…

Pero en realidad, lo que ocurre es que si desconfiamos de una persona es por que nunca hemos llegado a confiar en ella… y así, nuestra pareja, nuestros compañeros, nuestros amigos, son quienes en callada paciencia están a nuestro lado, nos apoyan con su actos, con sus silencios y algunas veces, hasta con unas pocas palabras que sólo nacen del corazón… y no hay que preguntar más…

Y es que hay pocas cosas con tanta fuerza como un “te quiero” cuando es sincero.

jueves, 12 de mayo de 2011

Justicia... ???

El tomar una decisión de entre las opciones disponibles, no siempre disipa la duda

Qué juez devolverá mi tranquilidad y mi dinero tras haber sido estafado por la malicia de otros?

Qué tribunal será el encargado de devolverme la movilidad cuando aquel conductor alcohólico me arrolló???

Qué justicia será la encargada de asegurarme la tranquilidad y mi dignidad cuando he sido obligado y humillado???

Qué ley me asegura mi futuro cuando los políticos, los empresarios, los sindicatos me mienten con amplio descaro???

Qué dios será el encargado de devolverme la salud viciada con una grave enfermedad???

Qué extraña deidad habrá de ser responsable de que no sea correspondido en el amor???

Qué poderosa fuerza se jacta de arrancarme del corazón la vida de quienes más quiero???

Qué incognito destino me obligó a nacer en tierra de miseria???

Qué mal hice para haber nacido deforme de mente o de cuerpo???

Qué extraño fenómeno ha de mover el mundo arrancando vidas???

¿Cuántas preguntas de este tipo podemos hacernos??? Y es que se puede plantear de muchas maneras, pero la pregunta siempre es la misma… ¿por qué a mí??? ¿por qué yo??? Tal vez por que las viejas Moiras siguen siendo caprichosas en exceso...

sábado, 7 de mayo de 2011

Partida

La mayoría de las cosas imposibles, no lo son por que no se puedan hacer, si no por que no sabemos hacerlas…

Sabía que en las últimas semanas las cosas con ella no habían ido del todo bien y que o poníamos fin a nuestras discusiones o pondríamos fin a nuestra convivencia… no pudo ser y ahora ella se había marchado

Al llegar a casa, apenas parecía que había ocurrido nada distinto, pero todo había cambiado… su ropa, sus libros, su música, sus perfumes… todo había desaparecido y la casa parecía estar demasiado incompleta… y sin ella, demasiado vacia.

De pronto me di cuenta de que faltaba… sabía que habíamos tenido diferencias pero no hasta el punto de hacerme tanto daño… no estaba…

Lo busqué en toda la casa… primero en el salón ya que siempre había estado allí… los cajones medio vacios y ahora desordenados… no estaba… Fui recorriendo la casa en su busca… no podía habérselo llevado… el armario de la habitación, ahora lleno de huecos, revelaba que allí no lo había dejado… tampoco en la cocina que se encontraba algo revuelta pero limpia… no estaba en el baño cuyo espacio había crecido cuando ella desalojó sus cosas… no estaba en ningún lado… ¿cómo podría haber hecho aquello??? ¿cómo podría haber llegado a odiarme tanto???

Derrumbado ante los acontecimientos, cogí el teléfono y tembloroso marqué el número de su móvil… Ella me respondió con un frío y distante “dime”. No hice ninguna concesión así que formulé la pregunta sin ningún rodeo… “dónde has puesto el mando de la tele???”

miércoles, 4 de mayo de 2011

Elecciones

La voluntad es una fuerza cuyo límite no conocemos.

Ya están en ciernes, de nuevo, unas elecciones… Esto es lo que tiene la democracia, que de vez en cuando nos piden nuestra opinión para poder dirigir el país…

Pero… ¿a quién votar??? Eso es un misterio que cada cual habrá de resolver a su manera. Hay quien vota “como siempre”, sin cuestionarse absolutamente nada… un voto cautivo y seguro que no cuestiona si las cosas están bien o mal… incluso, aquellos que presumen de no votar por convicción, tan sólo se limitan a seguir esa rutina, esa tradición… supongo que es mucho más sencillo que tener que leer programas, hacerse preguntas, buscar soluciones y encontrar alternativas…

Y es que tampoco hay mucho donde escoger… y por mucho que se intente esgrimir lo contrario, no hay mucha diferencia de unos partidos a otros…

Ahora que comienzan las elecciones, todos nos dirán las grandes cosas que piensan hacer cuando estén en el poder… ¿y por qué no las han hecho cuando han estado??? Eso es uno de los grandes misterios de la política… Se puede prometer tantas y tantas cosas de una manera tan sencilla… La realidad y el tiempo ya se irán encargando de ir dejando atrás aquellas promesas… y hacer aquello que más convenga… ¿a quién??? Otro misterio de la política… y aunque los casos de corrupción con los que nos sorprenden los medios de comunicación son tan numerosos como escandalosos, no dejan de ser solamente, como el iceberg, una pequeña parte de todo lo que hay… y es que por desgracia la corrupción afecta a todos los partidos, todas las creencias, todos los colores… y como hay presunción de inocencia, pues aquí no pasa nada…

Algunas veces sueño con tener el poder (en este caso tiempo y dinero) suficiente como para llevar a los políticos al juzgado… por mentirosos!!! Y es que, señores, que fácil es jugar con la voluntad de las personas desde el poder… en época de elecciones, nos prometen todo aquello que deseamos oír, y se comprometen a realizarlo con unos proyectos de ensueño… Luego, todo se va demorando y los problemas van creciendo.

Pero curiosamente, estamos embutidos en unas tramas de orden moral que rebasan casi toda lógica. Así, quienes hoy prometen defender unas ideas, mañana se convierten en “tránsfugas” y se llevan nuestros votos donde más les conviene… Así, quienes hoy prometen defender unos ideales, mañana los sacrifican por llegar a un acuerdo con el partido en el poder y conseguir poder a cambio de favores... Así, quienes hoy prometen luchar por la justicia, mañana proclamarán la ilegalidad de aquellas leyes, decretos o normas que les impida conseguir sus propios objetivos…

Cuántos escándalos de todo tipo hemos podido conocer??? Y es que una vez tomada posición de preferencia, no es grato bajar escalones y desprenderse de coches oficiales, de vuelos en primera, de privilegios y subvenciones de todo tipo y todo ello, sin necesidad de dar ningún tipo de explicaciones a nadie… por que si yo tuviese fuese una empresa y mis directores no me reportaran información de lo que están haciendo… ¿no los despediría??? y si además, lo que están haciendo no es lo que dijeron que harían… ¿no les despediría??? y si además de eso, si mis directores me robasen… ¿no les denunciaría y les pondría en manos de la justicia??? Pues aunque nadie lo crea, yo soy accionista de mi país, soy propietario de esta empresa que se llama España y en la que los directores (a cualquier nivel, de cualquier color, en cualquier puesto) parecen hacer lo que les da la gana sin que nadie se lo reproche…

Voy a tener que crear mi propio partido político

martes, 3 de mayo de 2011

Soledad

Ha sido necesaria toda la energía del Universo, para la creación de un grano de arena

Soledad era su nombre y su destino. Una mujer nacida y criada en uno de esos pueblos del interior de España que a duras penas aparece en algún mapa. Soledad nació en aquella época en que las noticias llegaban a su pueblo totalmente caducadas y tal vez por ello, o por que la necesidad era imperiosa, desde bien niña ya se acostumbró a un duro trabajo.

Fue en mayo de 1936, siendo demasiado joven con los planteamientos de hoy, cuando se casó con Jacinto, y pocos meses después, Jacinto murió por una bala de un fusil que empuñaba alguien que tal vez le conociese. Soledad nunca entendió muy bien en que bando estaba Jacinto ni mucho menos el porqué de aquella guerra que a ella sólo le reportó, como a la mayoría de los españoles, más miseria si cabía.

En 1937 Soledad tuvo a su único hijo que falleció de tuberculosis tres años más tarde. Soledad entonces comenzó a hacer honor a su nombre. Soledad tuvo que trabajar muy duro en el campo para poder salir adelante. Nunca supo lo que eran las ayudas ni conoció los planes de desarrollo, ni tan siquiera se preocupó de saber dónde caía el mar. Ella sólo tuvo esa oportunidad que confiere la vida para trabajar y compartir con los vecinos los pequeños devaneos de un pueblo que agonizaba día a día. El pequeño huerto y los animales que mantenía en el corral eran todo cuando poseía y todo cuanto necesitaba para poder vivir con esa dignidad que raya en la pobreza

No hace mucho, Soledad visitó la capital… a sus 93 años, salía de su pueblo dejando la casa donde nació y vivió, cerrada para no volver jamás… aunque eso ella no lo sabía. El alzhéimer había revuelto de tal manera sus recuerdos que estos se habían entremezclado con su propio presente y el sentido de la palabra de su nombre recibía la más cruda de las acepciones. Al fin, sin ayuda ni compañía, Soledad quedo recluida en un pequeño cuarto con una ventana que daba un jardín, Soledad no lograba comprender que hacía allí, y se preocupaba por su ganado que había cuidado con todo el esmero y sacrificio durante toda su vida. Pero pronto los recuerdos desaparecían y su presente se descolgaba desde una mirada perdida al vacío, como intentando desentrañar que es lo que había más allá del muro del jardín, y en silencio, sin inmutarse apenas, tragar la papilla que una auxiliar le colocaba en la boca…

Soledad siempre estuvo sola… y ahora, más que nunca aunque posiblemente, ella no lo sepa.

jueves, 28 de abril de 2011

Alquiler

Todo es factible de cambio, pero casi nada cambia por sí mismo

Las casualidades, esas que algunas veces hasta nos sorprenden y nos hacen dudar de la pura lógica, se han concatenado en estos dos últimos días para ceñirse en diálogos y reflexiones en torno a los llamados “vientres de alquiler”

Como tantas y tantas cosas que afectan a la conducta humana, hay detractores y defensores de esa práctica y yo, intentado definirme en uno de los dos bandos, me he quedado con muchas dudas y por lo tanto, aún no sabría pronunciarme en este aspecto

Partiendo de que la madre de alquiler sólo “alquila” su cuerpo (es decir, que generalmente el óvulo es de otra mujer, por lo que ella no será la “madre”… o sí???) me ha surgido la duda moral del hecho

Si yo “alquilo” una mujer para usar su cuerpo, durante, pongamos un día, todos pensarán que ella es una puta y por lo tanto todos se creerán en el derecho de poder juzgar y condenar nuestros (el de ella y el mío) actos…

Pero si yo “alquilo” una mujer para usar su cuerpo, durante, pongamos nueve meses, todos pensarán que ella es una madre de alquiler y tal vez el juicio sea distinto

Quede claro que en ambos caso, he dicho “alquilar” una mujer para usar su cuerpo. Hay otras opciones de alquilar a una persona y el trabajo es la más conocida. Todos alquilamos (o vendemos) parte de nuestro tiempo, de nuestra vida, cuando trabajamos…

Así pues, me centro en la frase “alquilar el cuerpo de una mujer” y con ese alquiler yo consigo mis propósitos… puedo usar su cuerpo para mi disfrute sexual, puedo usar su cuerpo (aunque sean sus oídos) para aliviar mi soledad, o puedo usar su cuerpo para que crezca en él mi descendencia…

Esto, claro está, siempre que medie dinero de por medio… si no, puede ser algo voluntario, deseado, altruista o incluso accidental… pero cuando hay dinero, cuando hay “negocio”, ¿todo estos alquileres serian prostitución, o sólo cuando nos centramos a algo tan sencillo como el sexo???


miércoles, 27 de abril de 2011

Seguridad

La gloria del campeón dura exactamente, hasta la próxima competición.

La seguridad, el saberse a salvo, el instinto de protección, es una extraña cualidad que confiere al ser humano, posiblemente, distintos estados de ánimo, y así, mientras el miedo recorre las entrañas de los niños, este desaparece en el abrazo de sus padres, la angustia desaparece del que tiene deudas al saber que consiguió un empleo aunque aún no tenga el dinero… en ambos casos, la sensación de seguridad, se sentirse a salvo, evita que los temores de cualquier índole se apropien de la voluntad del individuo…

Así que es posible que, sin ser realmente conscientes, busquemos una cierta seguridad en todo lo que hacemos, y así, cuando en la vida apostamos por algo importante, muchos de nosotros sólo lo hagamos si pensamos que estamos seguros de lo que hacemos.

Hay cosas que no tienen mucha importancia y así, en una partida de dominó (por ejemplo) no importa si estamos seguros o no de ganar… Pero no creo que nadie se atreva a pilotar un avión o conducir un coche si no está seguro de que no tendrá problemas… No creo que ningún cirujano comience una operación si no supiera que con ella intentará salvar una vida… No creo que nadie en su sano juicio cruce una carretera si no está segura de que no viene ningún vehículo… E incluso no creo que esos mal llamados mártires se inmolaran en acciones suicidas si no estuviesen seguros que con su muerte consiguen una vida mejor (y yo que pienso que están equivocados… pero eso es otra cosa)

Es posible que nos guste que los amigos sean fieles y duraderos y por ello, vamos abriendo nuestra alma poco a poco hasta estar seguros de que son amigos y es que todos sabemos que los amigos se cuentan con los dedos de una mano a pesar de que tengamos cientos de “amigos” en el facebook… y es muy posible que el compartir nuestra vida con una pareja requiera mucha serenidad y mucha seguridad y por ello intentamos conocer a esa persona y aún así, podemos estar equivocados…

Tal vez la familia sea más importante en nuestras primeras etapas de la vida y buscamos ese abrazo protector siempre que nos es posible… y a medida que crecemos nos sentimos más seguros e independientes… y luego, cuando a nuestro alrededor comienzan a llegar las nuevas generaciones, somos nosotros quienes nos volvemos protectores y de forma directa o indirecta, intentamos dar esa seguridad

Creo que la seguridad en la vida es lo que nos impulsa o nos frena para hacer algo… cuando nos sentimos seguros, protegidos, no nos importa asomarnos al fondo del abismo, estando convencidos de que nada nos va a ocurrir… tal vez en algunas ocasiones, se les haya tachado de héroes o de locos aquellos que perecieron persiguiendo sus sueños y sus realidades… pero tal vez sólo sea ese espíritu protector el que hace que un padre dé la vida por sus hijos…

O también es posible que nos creemos inmunes y tan seguros que es como si estuviésemos protegidos por un halo de inmortalidad en un momento y pensemos que los accidentes o las desgracias sólo les ocurren a los demás, y nunca a nosotros…

Bueno, es sólo una reflexión de la que no estoy muy seguro.

miércoles, 20 de abril de 2011

Olores

Una pequeña semilla es capaz de hacer germinar el más alto de los árboles.

Quiero pensar que las ciudades tienen un olor característico, un olor que, como cualquier otra peculiaridad, las distingue a unas de otras… No huele igual una ciudad costera que una de interior y tampoco una del norte que una del sur…

A pesar de que muchos de nosotros no solemos dar excesiva importancia al olfato, este nos mantiene sobre aviso constantemente sobre lo que nos podemos encontrar, y sinceramente, para mí resulta un placer añadido el pasear por algunos barrios del viejo Madrid donde las puertas de las clásicas tiendas del barrio desprenden con sus movimientos sus propios efluvios… Así, sin percatarnos, el aire se inunda de olor a fritanga cuando pasamos por un bar, o de jabón cuando es la droguería, o de ese olor de asepsia cuando cruzamos ante la farmacia, o el dulzor de la pastelería, o el grato olor del pan recién hecho que a falta de tahonas, nos regalan algunos hornos, o el de vapor en la tintorería, o el inconfundible olor de perfumes en la perfumería, o el inevitable olor a mar en la pescadería, o ese olor a frescura en la tienda de flores, o el papel en la librería…

Pero la ciudad tiene otros muchos olores que marcan su característica… los humos de los coches que se mezclan con el aire de la sierra y llenan todos sus huecos, el olor a multitud en el metro o en las calles, el olor a agua cuando pasamos cerca de alguna fuente, o ese otro menos agradable a orines o basura que rezuma desde un rincón escondido…

La ciudad se viste de fiestas o no, pero casi siempre huele de la misma forma… Al igual que una persona, su identidad queda unida a su aroma de forma inamovible y al igual que una persona, puede intentar esconder o camuflar su propio olor con algún otro que sea circunstancial…

Este es el caso de mi ciudad, donde a su aroma característico se le unen los propios de la pascua… No se trata de creer o no, si no de tradiciones arraigadas en nuestra cultura que muchos siguen con devoción y pasión… y así, por la ciudad, también se desperdiga el olor de mantillas y capirotes, el olor de velas encendidas y sudor de procesionarios, el olor del aliento que canta devoto y del que canta feliz en una celebración… y el olor de torrijas, de rosquillas, de chocolate, de churros… y el aroma de la lluvia, de la tormenta, del polen dulzón que se pierde en los regatos del agua buscando el desagüe o el del verdín del césped recién cortado que el fresco se encarga de ensalzar…

Después llegará el tiempo en que las flores inunden de sus fragancias en vano intento de ocultar el resto… sólo en los jardines lo conseguirán… o cuando la canícula arranque el polvo de la tierra y la tormenta consiga ese “olor a tierra mojada”… cuando las noches de verano el aire se llene de sequedad y los jardines de la ciudad se conviertan en deseados vergeles… eso, ya llegará a su momento


martes, 19 de abril de 2011

Recuerdos

La amistad une, la necesidad ata.

Cuantas veces en la vida hemos comprado algo y luego, por que no se ajusta a lo que esperábamos, nos hemos visto obligados a cambiarlo.

Y así volvemos bajo el brazo con aquello que algunas veces estaba defectuoso, y otras, simplemente por que hemos cambiado de idea…

Una vez devuelto, parece que, de repente, todo vuelve a estar en un cierto equilibrio y hasta algunas veces, una grata sensación de alivio al habernos quitado un problema de encima, se apodera de nosotros.

El trueque de tiempo/dinero por productos/servicios, ha sido disuelto en nuestra existencia y se acaban las obligaciones… un traje que no nos sentaba bien, un televisor que salió defectuoso, una mesa que no nos cabe en la casa… todo vuelve a la situación anterior para nuestro descanso

Pero hay cosas que no se pueden devolver por más que lo intentemos… por mucho que sepamos que eso ya no lo deseamos o no nos conviene, por mucho que intentemos dar marcha atrás, los sentimientos siempre estarán presentes en nuestra vida… y así, la amistad, el amor, el odio, la envidia… podrían estar presentes en nuestras vidas cuando ya no deseamos que estén… cuando buscamos sosiego y nuestro interior es todo un torbellino de sensaciones que no deseamos que se produzcan… quien, en ese momento, no ha deseado devolver aquello que le produce la desazón no deseada???

Pero incluso más allá, hay algunas veces que no podemos desprendernos de recuerdos que deseásemos devolver… cualquier incidente o accidente que debería ser borrado de nuestra memoria, se empeña en permanecer vivo y palpitante… recuerdos que se adhieren en el alma como el tatuaje en la piel y que duelen cada vez que afloran… y afloran sin avisar y con demasiada frecuencia…

No es fácil devolver o simplemente desprender de esas sensaciones que antaño buscábamos pensando que serían gratas y terminaron siendo dolorosas… así, tal vez debamos aprender a resignarnos y estar con ellas en permanente compañía, pero lo que no es necesario es darle mayor protagonismo que el necesario y mucho menos, exclusividad absoluta.

Y sin embargo, hay muchas veces que estos ingratos recuerdos no nos dejan percibir sensaciones que irán arrinconándolos en el desván del olvido y no somos capaces de disfrutar de un café, de una mano amiga, de una sonrisa, de una mirada, del aire fresco o caliente, de la luz del sol y las sombras de las calles, del charol y del terciopelo, del agua y las veredas… Lo más probable es que no nos olvidemos de nuestros dolores, pero al menos tendremos algo para aliviarnos

miércoles, 13 de abril de 2011

Contaminación

Lo más fácil en una guerra, es comenzarla

Hace pocos días, tuve la posibilidad de pasear por un amplio y concurrido parque de Madrid… lo cierto es que desde una cierta distancia, daba satisfacción poder contemplar las praderas verdes, cuajadas de pequeñas flores multicolores y los niños, juguetones siempre, arrancando los “dientes de león” para hacer volar sus semillas con la fuerza de sus soplos…

Pero al ir acercándonos pude advertir que entre el césped y las flores se han depositado, y no de forma casual, papeles, bolsas de plástico, colillas, y un sin fin de objetos y productos que no deberían estar allí. Esto es lo que entendemos como contaminación

Supongo que ahora que estamos todos tan preocupados por la contaminación nuclear, no prestamos demasiada importancia a ese otro tipo de contaminación que, no por simple, si no por accesible y seguramente por que tal vez de forma involuntaria somos nosotros mismos quienes la provocamos, no le prestamos ninguna atención y en muchas ocasiones parece algo arraigado en la naturaleza…

Y así, poco a poco, de forma inconsciente pero clara, vemos como nuestras calles van acumulando porquería, como nuestros parques van perdiendo lo natural, como el aire se va ensuciando, como los solares que sirven de aparcamiento se llenan de aceite sucio, y como poco a poco, todo lo que debería estar de una forma, nos la encontramos de otra… Y todo ello, de una manera tan pausada y consentida que ya forma parte de nuestro entorno… de nuestra vida

Curiosamente, esta es la contaminación a la que nos enfrentamos todos los días y a la que ya estamos tan acostumbrados que no damos ninguna importancia, nos resulta repugnante cuando alguien nos la señala con el dedo y nos hace tomar conciencia de ella… y cuando llegamos a algún lugar en el campo o en la playa donde nuestros (nuestros, insisto) deshechos se han ido amontonando, levantamos la voz en crítica expectante y pidiendo soluciones a nuestros gobernantes… y es que pensamos que los ríos sólo los contaminan las fábricas, pero cuando baja por el agua un bote vacío de refresco, o una bolsa rajada de un hipermercado, no se les puede culpar a ellos…

Pero aún así, esa contaminación es leve y puede arreglarse… hay personas que se dedican a limpiar aquello que nosotros ensuciamos y que con su trabajo procuran que todo esté como debe estar… hay personas que procuran coger menos sus vehículos para evitar echar a la atmósfera el negro humo que luego respiramos… hay personas que se molestan en aguantar una colilla de cigarrillo o un pañuelo de papel en la mano hasta encontrar una papelera…

Y sin embargo, este tipo de contaminación no debería ser preocupante, ya que es sólo cuestión de educación… de aprender ese viejo refrán que reza: “no es más limpio quien más limpia, si no quien menos ensucia”

El problema mayor es, a mi juicio, el de esa otra contaminación imperceptible y sibilina, esa que poco a poco se nos va metiendo en el cerebro y que nos impide ver las cosas desde otro punto de vista del que nos van acostumbrando… esa en que las convicciones ajenas toman posesión de las nuestras propias y en las que nos volvemos meros transmisores de las ideas de otro… No quiero decir que no podamos compartir las mismas ideas, pero sí que, desafortunadamente, nos estamos olvidando de la capacidad de crítica, de independencia, de escoger los elementos que creamos buenos y desechar los malos y a día de hoy, pienso que muchos de nosotros hemos sido contaminados por ideas que no están del todo limpias, debiendo aceptar las ideas en “lotes completos” por que eso es “políticamente correcto” de acuerdo a lo que hemos sido educados y por ello, son “nuestras ideas”

Y así puedo ver como el debate político de la corrupción, donde los partidos sólo saben contestar con un “y tú, más” se ha trasladado a las calles con la coletilla de “y vosotros, más”… o donde la religión “verdadera” obliga a la conversión forzada del resto… o donde reclamamos justicia a los jueces y luego convertimos en héroes o mártires a los reos confesos… donde la política convierte en buenos o malos a los gobernantes…

La información está desbocada, desbordada tal vez, pero no sé si es imparcial… alguien lanza en internet la información de que los eurodiputados no quieren apretarse el cinturón y todo el mundo piensa que deberían hacerlo (yo al menos así lo creo) aunque si analizásemos en profundidad ese pensamiento, tal vez no fuese tan sencillo… pero es cierto que si alguien lanza en internet que hay vida extraterrestre, cientos de miles de personas creerán a pie juntillas que eso es así, simplemente por que lo han leído, lo han escuchado, se lo han contado…

Es posible que esté equivocado pero creo que mucha gente tiene las ideas contaminadas y se aferran a los elementos externos como el alcohólico a la botella, sabedor de que sin ella le será mucho más complicado enfrentarse a su realidad… y posiblemente por que ya lo dijo Aristóteles: “El necio afirma, el sabio duda” o corroborando a Kant: “El sabio puede cambiar de opinión. El necio se aferra a la suya”… pero ahora, aludiendo a Descartes,” pienso, luego existo”… por mí mismo (o lo intento)


lunes, 11 de abril de 2011

Tecnologia

La flor cortada se marchitará de igual forma que la que no lo esté… sólo cambia el tiempo que tardará en hacerlo.

Cualquier día, a cualquier hora… nos hemos acostumbrado a sacar dinero de un cajero automático… a coger un billete de tren de una máquina… a cruzar la calle cuando el semáforo se pone verde… a hacer una transferencia desde el ordenador… cualquier día, a cualquier hora

Cualquier día, a cualquier hora… nos hemos acostumbrado a comprar en el super todo ya preparado y simplemente poniéndolo a calentar, obtenemos lo que queremos… cualquier día, a cualquier hora

Cualquier día, a cualquier hora… usamos objetos de un solo uso y nos evitamos lavar, limpiar y ordenar… buscamos sitio en casa y nos obsesionamos con reciclar… envases, papel, vidrio, pilas… donde guardar lo nuevo y así tenerlo siempre disponible… cualquier día, a cualquier hora

Cualquier día, a cualquier hora… preferimos coger nuestro vehículo para organizar mejor nuestro tiempo… cientos de vehículos con un solo ocupante recorren las calles cualquier día, a cualquier hora

Cualquier día, a cualquier hora… nos vamos a olvidar de que no estamos solos, de que es bueno relacionarse, de que es necesario el contacto humano, de que sienta bien decir “buenos días” o “me alegro de verte”, cualquier día, a cualquier hora

jueves, 7 de abril de 2011

Zapatería

Tal vez el corazón es el único lugar finito con capacidad infinita

Laura cumplió 16 años hace pocos días y Antonio, su padre, le obsequió con una estupenda fiesta donde fueron la mayoría de sus amigas, pero aún le faltaba el regalo que ella deseaba…

Cuando Laura nació, su madre falleció en el parto… Antonio tuvo que aprender a criar a su hija solo, a pesar de contar con ayuda de la familia… y enseguida supo que su hija era una persona especial… al poco le detectaron el síndrome de down pero eso no fue si no un acicate para dedicarle más tiempo y cariño

No fue un camino sencillo pero padre e hija supieron hacer frente común a todos los obstáculos que la vida y la sociedad les pusieron

Ahora, con motivo de su 16 cumpleaños, Laura iba a recibir su regalo de cumpleaños: unos zapatos.

Al llegar a la zapatería, Laura se quedó mirando en el escaparate unos zapatos de tacón de aguja de 12 cms de altura.


sábado, 2 de abril de 2011

Pánico

La mejor conquista se logra por medio del convencimiento

Hoy, una amiga me ha enviado un e-mail con un curioso asunto: “por si acaso”. En el texto se instaba a que en los próximos días se saliese a la calle con paraguas para prevenir la lluvia ácida que está llegando de la central de Fukushima, tristemente famosa ahora.

De repente me vienen a la memoria esas imágenes de las películas del medievo, donde las personas, más llenas de fe que de cultura, se lanzaban a recorrer los caminos anunciando el fin del mundo y aconsejando la redención pecaminosa que ya entonces era abundante.

Hoy en día, esos otros gurús de la información, ignoro si de forma intencionada, morbosa o tan sólo por que es lo que se lleva, nos anuncian que viene el hombre del saco, hoy convertida en radiación mortal procedente de las centrales nucleares…

Ya nadie se acuerda de los muertos del terremoto, del tsunami, de las catástrofes de Haití, de Chile, de China, o el terrible tsunami de diciembre de 2004. Tampoco hay mucha expectación en esas guerras olvidadas donde hoy, excepto Libia y Sierra Leona, parece que no le importan a nadie… Ya nadie se acuerda de todos esos conflictos menores de decenas de lugares en el mundo donde cada día mueren, son mutiladas, perseguidas, violadas, torturadas y vejadas, cientos de personas inocentes

Estos días, la morbosidad sigue estando en la mano del hombre… “que viene el coco y nos come a todos”… “que viene la radiación!!!! Moriremos todos!!!”… aunque sea por la teoría, todos podemos imaginar lo que en un lugar concurrido puede pasar si alguien, de repente, grita “fuego”…

No digo que el desastre (desastre, insisto) de Fukushima sea un tema baladí… pero no comparto que el desastre sea mayor o menor que cualquier otro a los que hemos de afrontar todos los días… a diario, mueren más personas en accidentes de coches, o por fumar, que las que mata la radiación incontrolada en un año… y sin embargo eso no es noticia… o tal vez, sólo tal vez, eso no es importante…

No me gusta la energía nuclear, pero tampoco me gusta ver mis bosques aniquilados y sustituidos por molinos que produzcan energía eólica… no me gustaría ver los pastos secos reconvertidos en inmensos espejos que produzcan energía solar y dejen yermos los campos… Todo tiene ventajas e inconvenientes

Así pues, creo que en el fondo cada cual arrima el ascua a su sardina y cada cual defiende sus intereses sin tener en cuenta el bien común… y es que como en el medievo, algunos cogen sus ideologías y las lanzan intentando convencer a todos de que el fin del mundo se acerca… y por lo tanto, hay que arrepentirse…

El fin del mundo, sucederá, justo, el día de mi muerte… ni antes ni después… al menos para mí, claro… así que aprovechando que la vida son dos días y uno lo pasamos durmiendo…. ¿voy a pasar el otro con miedo??? Ni de coña, señores… ni de coña… y es que a pesar de que el mundo tenga mucho que mejorar, hay otras muchas, muchísimas cosas (y personas) que empujan todos los días con ánimo y optimismo…

Pues eso…

viernes, 1 de abril de 2011

Amantes

El error es una forma rápida pero generalmente dolorosa de aprendizaje… siempre que somos conscientes de haberlo cometido.

Ya hace varios años, y aún recuerdo como nos conocimos. Mientras yo viajaba en el autobús, ella coincidió en el mismo trayecto con su descapotable… era imposible no fijarse en aquel flamante deportivo negro y sobre todo en aquella, aparentemente extravagante mujer que escondía sus ojos tras unas gafas oscuras y sin embargo marcaba sus labios con un embaucador color rojo intenso.

Durante gran parte del trayecto, ambos vehículos iban a la par y reconozco que me era imposible contemplar otra cosa que no fuese ella… me intrigaba

Cuando al fin me bajé del autobús, contemplé cómo ella estaba aparcando y con más ímpetu que yo, se dirigía al edificio donde yo trabajaba… Durante unos pocos minutos fui caminando tras ella y pude observar su figura… alta y bien formada… su cabello, largo y oscuro, marcaba un extraño ritmo entre el suave viento y sus pasos inquietos que eran rápidos y seguros a pesar el tacón que calzaba, que sin ser muy alto, estilizaban aún más su figura

Me dirigí a la puerta de personal y ella a recepción y allí le perdí el rastro pero me quedé con el recuerdo de su imagen y con algo del aroma de su perfume…

A los tres días, sucedió lo que jamás podría haber sospechado y es que ella me estaba esperando… bueno, no a mí, si no lo que yo representaba… un problema, una consulta, un asesoramiento… y allí se presentó Alicia

Hablaba de forma clara pero rápidamente y sus problemas sólo requerían un poco de atención por mi parte para solucionarlos, así que no sé si de forma consciente o no, delante de ella hice dos llamadas de teléfono y quedé en darle una solución al día siguiente. Le pedí el teléfono para confirmárselo y dicho sea de paso, para volver a escucharla lo que yo pensaba sería la última vez.

Al día siguiente ella se presentó nuevamente para ver cómo había ido todo y yo aún no tenía la respuesta, así que volví a llamar y la solución no se hizo esperar… todo estaba arreglado y así se lo comuniqué. Ella me invitó a tomar un café como prueba de agradecimiento, cosa a la que yo acepté encantado…

Lo cierto es que apenas recuerdo de lo que hablábamos… ella escondía sus ojos tras unas gafas de color azulado y sin embargo mantenía su sonrisa de una forma brillante y embaucadora… pero sí me acuerdo que en aquel encuentro fue ella quien me besó… y yo respondí con ganas a aquel beso.

Desde entonces, se han sucedido cientos, miles de llamadas, de mensajes, de correos, de cafés y paseos, de tardes de risas y puestas de sol, y un jueves de cada dos, encerrados en la habitación 14 del Hotel Royal. En aquel lugar fue nuestro primer encuentro y desde entonces se convirtió en nuestro santuario… las sábanas de satén rosáceo, la luz tenue al impedir al sol que entrase por las ventanas tras correr las cortinas… la ducha en la que cabíamos los dos al mismo tiempo…

Me gustaba deslizar mis manos por su piel y contemplarlas mientras se escondían bajo su translúcida lencería mientras ella me susurraba con su eterna sonrisa “te quiero”… Tal vez aquellos momentos, donde todo quedaba fuera, en la calle, era la única realidad que ambos deseábamos vivir.
Sí… varios años viviendo ese amor con una intensidad que jamás ninguno de los dos habríamos predicho… y un día, el pequeño hotel cerraba sus puertas… la habitación 14 no volvería a recibirnos y el santuario de nuestro mundo íntimo desaparecería para siempre… Seguirán las llamadas, los correos, los cafés, los paseos, las puestas de sol, algún fin de semana en lugares recónditos, pero aunque podamos visitar hoteles de lujo, siempre echaremos de menos nuestro mundo en la habitación 14 de viejo Hotel Royal

lunes, 28 de marzo de 2011

Apuestas

Si el hombre está hecho de barro, será mejor que se resguarde de la lluvia

Ignoro si ha sido la burocracia, el control de hacienda o la falta de confianza en el ser humano, pero hoy, casi todas las adquisiciones que se hacen por medios económicos, suelen quedar reflejadas en algún tipo de documento… desde el más insignificante ticket que nos entregan en una cafetería, hasta el registro de la escritura en la compra de una vivienda…

Nuestro dinero lo obtenemos de alquilar nuestro tiempo con un contrato de trabajo y con ese dinero somos capaces de adquirir todo aquello que necesitamos o nos apetece… la justicia (aunque no siempre sea justa) se encargará de que aquello a lo que nos hemos comprometido se lleve a término, según lo acordado…

Todo ese proceso de compra y venta, de alquileres de tiempo (trabajo, máquinas, viviendas) o cualquier otra encomienda que lleve aparejado ese valor medido y cuyo referente siempre será el vil metal, está tan sumamente definido que a nadie le sorprende… soy un “mileurista” y todos sabemos que lo que ganamos (que no lo que trabajamos) o me he comprado un coche de 20.000 Euros (que buen coche!!!)… me viene a la memoria una fragmento de “El principito” que más o menos reza así: “Decid que habéis visto una casa con alegres ventanas blancas cubiertas de tiestos y colocadas sobre una estilizada fachada de ladrillo rojo… y nadie sabrá de que habláis… decid que habéis visto una casa de 500.000 Euros y todos dirán “que hermosa es”” (que hablo de memoria, así que es posible que no sea literal)

El dinero es lo que tiene, que es el punto de referencia para casi todas las cosas… casi todas…

Así, hay algunas cosas, importantes y valiosas en las que el dinero no sirve y entonces apostamos por ellas… Apostamos por esa persona que deseamos que sea nuestra pareja o nuestra amiga… apostamos por esa religión que creemos nos ayudará a soportar la vida que nos ha tocado en suerte… apostamos por ese partido político que nos vende las mismas promesas una y otra vez… apostamos por ser felices al poder mirar una puesta de sol… apostamos por la eternidad al hacer el amor bajo las estrellas… apostamos por una enorme sonrisa al saludar a la gente con una canción en lugar de un frío “buenos días”…

Y es que todo eso no se compra ni se vende (vale, ya sé que hay canción para ello) pero creo que es así… No importa que las historias antes dichas acaben bien o mal… hemos apostado por ellas y si hemos sido sinceros, habremos intentado que todo saliese como deseábamos… habremos conocido el amor y la amistad, habremos encontrado consuelo en la religión y esperanza en la política… habremos encontrado la felicidad en la simpleza de las cosas… y si no hemos ganado en esta ocasión, podemos volver a intentarlo… y es que… tal vez la mayor apuesta sea la seguir sintiendo que la vida palpita, no sólo en nuestro corazón, si no también en nuestra alma…

Señoras y señores… hagan sus apuestas!!!


martes, 22 de marzo de 2011

Naipes

Mi destino está en mis manos… mi felicidad en las tuyas.

Hoy comentaba sobre la sutil diferencia entre recordar e imaginar… sutil pero importante, ya que yo puedo imaginar que vuelo, pero jamás podré recordar que volé por que estoy impedido para ello.

Luego, en esas extrañas tertulias de filosofía doméstica donde siempre aparece de forma innegable la realidad que todo lo controla, lo domina, lo doblega… y en contraste, tal vez en rebeldía inútil pero necesaria, esa otra sensación de sueños, de deseos, de esperanzas…

Así pues tal vez mi vida, no es si no un extraño castillo de naipes en frágil equilibrio donde la imaginación, los recuerdos, la realidad y los sueños son en realidad los cuatro palos de la baraja con la que se construye…

Hay veces que la construcción no es fácil… es necesario encontrar un hueco para seguir poniendo las cartas una encima de otra… tal vez sobre los sueños haya que colocar la realidad y sobre la imaginación los recuerdos… y así, cómo si fuesen capas, en cada momento algo requiere de su importancia… Pero aún así no estamos exentos de errores, de que algunos naipes caigan perdiendo el equilibrio y nos obliguen a reforzar aquella parte… enmendar los errores y cambiar sueños por realidades… quien sabe…

Pero no os preocupéis si alguna vez todo aquello cae… será en ese momento, cuando la construcción esté acabada.

jueves, 17 de marzo de 2011

Cansancio

El descanso es la antesala de la lucha

Al llegar a casa, un silencio inusual reinaba en ella y la quietud me dio a entender que no había nadie… me equivocaba; al adentrarme camino del dormitorio para cambiarme de ropa, la vi, tendida en el sofá con cara de haber estado durmiendo hasta ese momento. Nos miramos en silencio y continué…

Me senté en la cama… deseaba quitarme los zapatos que durante todo el día me habían aprisionado los pies. Ella entró despacio, en silencio con calma… se quedó expectante mirándome con sus ojos achinados y su pelo negro brillante bajo la luz de un sol que se alejaba y parecía estar descansando sobre los tejados de las casas cercanas…

Ella esperaba algo de mí, pero yo estaba tan cansado que apenas podía hacer nada… acaricié su pelo durante un momento mientras, de forma inevitable, la sonreí con conocido cariño al hacer aquel gesto, y continúe intentando despojarme de la corbata.

Ella rodeó la cama, se subió por la parte de atrás y al poco, su cuerpo desnudo se apretaba casi suplicante contra mi espalda cubierta aún por la camisa… yo sabía que es lo que quería, pero me encontraba demasiado cansado… necesita unos minutos, sólo unos minutos… mis manos la buscaron y sin poder evitar sonreir, la separé un poco y le pedí que esperase un poco…

Continué sentado… ella volvió a acercarse y comenzó a lamerme la parte posterior del cuello… las orejas… imposible aguantar más… me calcé de nuevo y bajé a la perra a la calle… es que la pobre estaba que no podía aguantar ...


martes, 15 de marzo de 2011

Ciber

No importa cuan larga sea la noche… siempre amanece

Con qué facilidad adoptamos las palabras… hoy en día, “ciber” es algo tan popular que muchos no sabríamos decir si es una abreviatura o sólo un prefijo.

Antaño, la gente salía a la calle, hablaban unos con otros, intercambiaban opiniones, criticaban… se relacionaban en definitiva

Hoy todo está cambiando tan rápidamente que la palabra “ciber” se ha introducido en nuestras vidas de forma tan profunda que creo que compite en actividad con esa otra forma de vida que algunos llaman “real” aunque la vida real lo es todo… y así tenemos cibercafé, ciberamigos, ciberrelaciones, ciberpareja, cibersexo… vamos que todavía no se ha inventado, pero siguiendo la serie, pronto serían ciber hijos, ciber trabajo, etc…

Pues con tanto ciber, también han aparecido las ciber ONG’s y mira por donde, hoy una de ellas se ha dirigido a mí para solicitar mi óvolo con el que contribuir a ayudar a Japón.

Realmente ignoro si es una buena causa o un vulgar fraude pero lo que no sabría definir es si una ciber ayuda o un ciber timo…

En cualquier caso, me entristece pensar que las desgracias humanas son usadas sin compasión ni escrúpulos para el beneficio de unos pocos. Ayer mismo comentaba con una amiga sobre la aportación de ayuda a Haiti tras el terremoto que tuvieron en el 2009 y que al pasar el tiempo, parece que se ha ido desvaneciendo en el aire pues apenas ha cambiado nada…

Fe, es lo que aún me queda para pensar que son casos aislados, que la aportación que se hace por parte del estado o particulares, llega en su mayor parte a su destino, que al final del año, muchas personas consiguen subsistir con alimentos , abrigo o medicación, que de otra forma no habrían podido sobrevivir…

Ahora Japón es la víctima y parece que es menos urgente cuando siguen siendo personas, cuando vagan sin claridad por un paisaje arrasado y destruido, donde la esperanza se diluye entre el dolor…

Tal vez los ciber timos sean menos dolorosos que los timos, pero igual de dañinos y crueles

sábado, 12 de marzo de 2011

Memoria

Tal vez el caos forma parte importante del orden

Aún llueve… no ha parado en toda la tarde y es curioso, por que hace un par de días deseaba que lo hiciese… echaba de menos poder mirar los charcos los círculos que las gotas hacen al caer en ellos y cómo los círculos concéntricos se encrespan bajo la luz de las farolas… echaba de menos el mirar el horizonte y ver la tenue luz de la ciudad en la noche difuminada por la cortina de agua… echaba de menos el crepitar del agua en el alfeizar y el cristal de la ventana… echaba de menos el agua recorriendo mi piel mientras camino hacia casa… echaba de menos cómo la noche aletarga el tráfico y cómo las calles brillan y parecen limpias engañando a los ojos, que no al corazón…

Hablamos de la naturaleza cómo si nosotros, los seres humanos, fuésemos los conductores de ella… cierto que podemos ayudar a su destrucción con mucha más facilidad que a su mantenimiento, pero algunas veces pienso que a la naturaleza, su parte biológica le es mucho menos necesaria que la parte geológica, y la naturaleza es así de simple… todo forma parte de todo y nada es ni más ni menos importante… el cambio se produce y sus consecuencias, catastróficas para nosotros, son pronto olvidadas por los que hoy miramos con ojos escépticos lo que ha ocurrido, pero el tiempo sigue haciendo su trabajo y las generaciones futuras no recordarán apenas nada aunque nosotros nos empeñemos en hacer monumentos y mantener vivos los recuerdos de estos acontecimientos… pero en realidad los recuerdos se irán diluyendo y estas celebraciones y recuerdos, es posible que con el tiempo se conviertan en fiestas cuyo origen será confuso pero que nuestros descendientes celebrarán con un puente y un viaje a la playa…

Pero mientras, hay recuerdos vivos, palpitantes, cómo si hubiese sido ayer mismo aunque ya ha pasado siete años…

En ese tiempo han pasado muchas cosas, hemos conocido a muchas personas, hemos andado muchos caminos, hemos compartido muchas risas, hemos ahogado muchas lágrimas… en ese tiempo hemos seguido viviendo manteniendo recuerdos vivos y palpites… y cómo si fuese ayer mismo, aún me siento afortunado… en este tiempo en que el recuerdo ha estado palpitante, la vida nos ha mantenido unidos, precisamente, por ese recuerdo


jueves, 10 de marzo de 2011

Simpleza

Lo simple no tiene por que no ser hermoso e importante.

Es curioso cómo un poco de azúcar es capaz de endulzar el sabor de algunos alimentos haciéndolos más agradables al gusto… o cómo un poco de sal también convierte en más sabroso algunos platos. Pequeños y simples complementos conocidos y usados por la gran mayoría y que parecen casi imprescindibles…

Qué sencillo el ciclo del agua… la mayoría lo entendemos… el mar se evapora por efecto del calor y ese vapor se desplaza en las nubes y se deposita en el suelo en forma de lluvia, nieve, rocío… y en su devenir se transforma en pequeños arroyos que configuran los grandes ríos… y en su viaje de detiene y lame orillas, riega cultivos, genera vida y termina en el mar donde el ciclo comienza otra vez… y en todo ese proceso, el agua nos calma la sed, nos refresca, nos limpia, nos divierte…

Que agradable el contacto de un ser vivo… acariciar un perro, abrazar a un amigo, besar a quien amas… ignoro cuál es el motivo pero siempre me produce una honda satisfacción esa cercanía que se contagia y me transmite vida en toda su plenitud…

Tal vez el tiempo me siga siendo escaso, el dinero esquivo y el trabajo un amo cruel… pero creo que sigo poseyendo la simpleza de las cosas hermosas e importantes… o como dijo un amigo mío: España es un país donde uno de cada cinco trabajadores está parado, y el resto, ahora, tendrá que ir más despacio (nuevo límite de velocidad)

miércoles, 2 de marzo de 2011

Cartas

La Ley es un conjunto de normas pensadas con mejor o menor fortuna por un pequeño grupo de personas, confirmada por otro pequeño grupo de personas y aceptadas por todos los demás, si bien, en la mayoría de los casos, es por miedo al castigo que es temido por la mayoría, tras haber sido aprobado por un pequeño grupo de personas, en función de lo que se le ha ocurrido a otro grupo más reducido aún…

Hoy he recibido, dentro de esos correos que con gracia y simpatía solemos intercambiar con nuestros mejores deseos, un texto que bajo la presunta firma de Pérez Reverte, incita poco más que a una revolución o alzamiento contra nuestros representantes y nuestra sociedad.

No es ningún deshonor gritar que no se está conforme con lo que tenemos… Yo mismo puedo decir aquí, por que me siento libre de decirlo y cuento con la posibilidad de hacerlo, que creo que la clase política en España deja mucho que desear, que la justicia es lenta y qué sé yo cuantas cosas más…

Lo que me ha parecido un poco hipócrita es que la firma del supuesto manifiesto no creo que haya sido escrita por quien se supone, y con eso sólo busca crear mayor creencia (No he podido resistirme a buscar en Internet dicho manifiesto y no aparece)… pero lo triste es que el autor, con sus quejas y sus reproches, ya comienza engañando a sus lectores…

Cierto que en España somos complacientes y tranquilos y que solemos adaptarnos con bastante pereza a las circunstancias, aceptando con vehemencia que uno de cada cinco trabajadores no tenga trabajo, que nos suban los impuestos aquellos que prometieron que no lo harían, o que el tan traído estado del bienestar se haya quedado en una vacuidad entre panfletos olvidados…

Pero aún así, creo que debemos mantener un mínimo de dignidad, un mínimo de ética, un mínimo de civismo y mucho, mucho afecto para quienes están a nuestro lado… puedo equivocarme, pero será mi responsabilidad… claro que también es muy popular “tirar la piedra y esconder la mano”



Vale, vale… la música, tal vez no tenga mucho que ver con esto, pero es que hoy la escuché a un artista callejero, en una genial interpretación y me ha llenado el alma… aquí la dejo…

viernes, 25 de febrero de 2011

Encuentro

Si haces una muralla para defenderte de tus enemigos, ten mucho cuidado por que tal vez tampoco tus amigos puedan llegar a ti

El encuentro fue tan casual cómo inesperado. Hacía ya varios años que no sabía de ella… había pasado, no sin dolor, el tiempo donde miraba el teléfono en busca de un mensaje, donde escudriñaba el correo en busca unas palabras, donde giraba cada esquina con la esperanza de encontrarla…

Cuando la vi tras tanto tiempo, pareció que todo siguió tal cual era en el pasado… Hablamos animadamente tras el saludo y una rápida puesta al día… hablamos de lo que fue, de lo que pudo haber sido, de lo que nunca será… Pasamos así, anclados en el pasado de nuevo, casi toda la tarde…

Al ver cómo se alejaba, me di cuenta de que había sido estupendo volver a revivir el pasado… Cuando ella desapareció en la distancia, me giré y aprecié lo maravilloso que es vivir el presente.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Oportunidad

Si la materia ni crea ni se destruye, y el dinero es materia… entonces cuando alguien es más rico, es por que otro es más pobre.

Hoy perdí un tren… carreras, prisas, la precipitación de la mañana… y perdí un tren… todo un esfuerzo baldío para nada… No sé si había pasado un minuto, y ya llegó otro. Estaba casi vacío, frente al anterior que se encontraba abarrotado de gente. Me senté, fui leyendo el periódico cómodamente y llegué cómo siempre… tal vez uno o dos minutos más tarde.

Las oportunidades, parece que siempre se pierden y no somos capaces de apreciar que algunas veces, precisamente por no haber tomado un tren, podemos tomar otro mejor… un destino que se cambia a última hora, una relación que se acaba, un trabajo que se pierde, una casa que no se puede comprar… hay cosas importantes y otras no tanto, pero tal vez cada oportunidad perdida, no es si no una oportunidad ganada…. ¿por qué no???

viernes, 18 de febrero de 2011

Neuronas

Aunque el resultado suele ser similar, no es igual caer que bajar.

Comentando el último programa de “Redes”, de Eduard Punset, enlazamos con el texto de la camiseta del encabezado, que no por graciosa, es incierta.

La opción era la de comentar el programa, que puede verse en el enlace anterior, pero resulta demasiado amplio para mis cortas entendederas, así que mejor que cada cual saque sus conclusiones (demasiado extensas cómo para describirlas brevemente en unas pocas líneas) pues por extensión, a mí sí parece increíblemente importante, la función de cada una de las células del cuerpo…

Tras la frase “ninguna de tus neuronas sabe quién eres… ni le importa”, se esconde un orden que la naturaleza ha establecido para que cada organismo funcione de la forma más eficaz posible. Cada neurona cumple su cometido lo mejor que se pueda y no se preocupa de hacer cualquier otra cosa… y ese ejemplo es generalizable a cada una de las células que componen los seres vivos… Ninguno de nosotros suele preocuparse de algo tan sencillo y necesario cómo respirar, cómo ver, cómo escuchar, cómo sentir… todas las células se han organizado sin que haya ningún líder, y ellas han configurado el ser vivo… tú o yo…

Al cerrar los ojos, “siento” a mi yo en mi cerebro… tal vez por que la consciencia de la vida esté más cerca del sentido de la vista, muy importante en la mayoría… o tal vez por que en realidad, la verdadera identidad de las personas está precisamente ahí, en el cerebro… si esto fuese así, se acabó el poner “con todo mi corazón” tras afirmaciones de sentimientos… deberíamos cambiarlo por “todo mi cerebro”.

Así pues, nuestro propio cuerpo ha sido capaz de fabricar, colocar, organizar, y hacer funcionar a cientos de miles de células, cada una de las cuales, de forma independiente al resto, asumen su misión y cumple su requisito de forma ejemplar. Gracias a esto, el ser vivo, puede sentirse vivo…

No hay nada que obligue a una célula a hacer lo que debe hacer, pero lo hace… puede enfermar, puede envejecer, puede resultar defectuosa, pero aún así, mientras le es posible, cumple su misión hasta el final, sin importarle absolutamente nada más. ¿Sería esto extrapolable a cualquier sociedad???

Imaginemos que nuestra sociedad, a los seres humanos, se nos encomienda ser cómo las células y que cada uno, ha de cumplir su cometido para que todo pueda funcionar… Vaya caos que se montaría… ¿Quién de todos… de cualquiera… aceptaría de buen grado su papel??? Seguro que diríamos aquello de “No es justo… yo quiero ser…” y entonces se formarían partidos políticos para ver quien pone orden (una vez que hayan sido elegidos en las urnas)… empresarios para poder darnos trabajos y así poder alimentarnos… sindicatos para… bueno, para algo estarán… bancos, instituciones, transportes… y así, entre todos, hacer que toda la raza humana pueda funcionar igual que si fuera un solo organismo vivo… ¿alguien pilla la diferencia???

Sólo nos queda entender el por qué tenemos esos sentimientos que, a veces por suerte y otras por desgracia, nos hacen ser humanos en lugar de bestias… ¿tampoco pillamos la diferencia???

Genial Punset y su programa Redes.

lunes, 14 de febrero de 2011

Escupido

Sí… es Cupido quien debe tener una puntería certera al lanzar las flechas de amor, pero desde luego, ya podría hacer un test la mayoría de las veces… por si acaso

Una vez más, nos sorprende el día “D”. En este caso, el de los enamorados, cómo si el resto de los mortales no tuvieran derecho a celebrar, por ejemplo, su santo, cumpleaños, o el aniversario de haber terminado al fin la carrera… Pero es ese invento de marketing que durante años se ha empeñado en marcar días para que regalemos de forma insistente e indiscriminada, bajo sospecha de que si no regalas, no amas… y es que ese sentimiento de rebeldía a entrar en el mundo de un consumo un tanto absurdo, se ha convertido en una prueba palpable de falta de amor hacia la media naranja… ya no basta con querer, ahora, además, hay que poner dinero para demostrarlo… nada de besos, citas románticas o puestas de sol… Visa a tutiplén y cómodos plazos que ya veremos cómo se pagan… pero es que el amor es tan bonito…

Pues bajo esta presión, hoy llegué a casa sin regalo, así que para salir del paso, le dije a mi pareja: “Hoy te voy a regalar una cena romántica”. La idea, no por original si no por sorprendente, me ha salvado, al menos este año, pero… ah, sorpresa….

Lo primero que he tenido que hacer es aclarar que una cena romántica no significa irse a un sitio fuera de casa, así que me he ido a una tienda de “chinos” y he comprado dos velas por 50 céntimos para crear un ambiente agradable… he quitado la tele para que se cree un tono relajado y me he dirigido directamente a la nevera para preparar la cena… Que ingenuo he sido; a estas alturas de mes, final ya una vez que nos han pasado todos los recibos, la nevera no tenía ni la clásica botella de agua fresquita…

¿Qué hacer??? Pues improvisar… así que he ido buscando que había por ahí… tres zanahorias con tallos verdes, dos cebolletas, un huevo… hmmm. Empezamos a hurgar en los armarios… un bote casi gastado de pimentón (de la Vera, que al menos eso, viste mucho)… y mi bocadillo para el día siguiente… Ya está (Eureka lo tiene patentado Arquímedes) me dije: Unas sopas de ajo… así que cogí todo el verde de las pocas verduras que teníamos… un poco de aceite, algo de sal y todo a cocer para hacer un rico caldo… aparte, seis dientes de ajo bien picados, el poco jamón del bocadillo también picado y el pimentón de la vera, todo ello rehogado en aceite…

Una vez que el caldo estaba hecho, lo he colado, y mientras cocía, le añadí el huevo que había en la nevera… al poco le añadí unas rebanadas de pan (duro, que de eso entiendo), y el sofrito de ajos, jamón y pimentón…

Que gratificante es hacer un regalo sencillo y original... Tras esta grata experiencia, ahora me falta una para ser pareja…

miércoles, 9 de febrero de 2011

Pasado

Será imposible seguir a tu sombra, mientras sea esta quien te siga a ti.

Ya hace tiempo que me di cuenta de que yo no me comería el mundo y ahora me alegro de que el mundo no me haya comido a mí.

Ya hace tiempo que me di cuenta de que yo no era excesivamente listo y ahora me alegro de que no soy excesivamente tonto.

Ya hace tiempo que me di cuenta de que no soy extremadamente feliz y ahora me alegro de que no soy extremadamente infeliz.

Ya hace tiempo que me di cuenta de que tengo una débil salud, y ahora me alegro de que aunque débil, sea salud.

Ya hace tiempo que me di cuenta de que soy un negado para hacer cualquier tipo de arte y ahora me alegro de saber apreciar el arte de los demás.

Ya hace tiempo que me di cuenta de que no soy un valiente y ahora me alegro de saber que no soy un cobarde.

Ya hace tiempo que me di cuenta de que no soy un conquistador y ahora me alegro de saber que no soy un conquistado

sábado, 5 de febrero de 2011

Metro

La curiosidad es una puerta cerrada sin llave

He perdido parte de mi vida para siempre y no es por que la haya malgastado (que de eso ya entiendo mucho), si no por que simplemente, ha desaparecido… no ha existido.

Recuerdo que iba en metro al trabajo, y todo lo demás, vida, recuerdos, sensaciones… todo lo demás, ha desaparecido de mi vida durante unos minutos… no sé si pocos o muchos.

En un fondo amarillento y rancio, recuerdo vagas sensaciones que me llegaron después… Gente que se agolpaba a mi alrededor y yo tumbado en el suelo del andén. No sabía que pasaba, que hacía allí y por qué de esa situación. Alguien me tenía los pies levantados… Luego recuerdo que estaba, igualmente, en un banco, tumbado y con los pies en alto… una chica embarazada… el personal de seguridad del metro… el servicio médico de urgencias… Todos me preguntan mi nombre, si sé dónde estoy, cómo me encuentro… No sé por qué, estoy cansado, tengo ganas de dormir… De repente me pregunto qué hago allí y soy yo quien pregunta… el fondo amarillento va desapareciendo y empiezo a ser consciente de que he sufrido un desvanecimiento…

Me llevan fuera y el aire fresco de la mañana me despeja y alivia… todo vuelve a ser normal, pero yo no me siento bien. En pocos minutos estoy en el servicio de urgencias del hospital… de nuevo urgencias… Apenas un intercambio de papeles y comienzan las pruebas… la realidad se va imponiendo… todo está bajo control y mi vida vuelve a pertenecerme… sé qué está sucediendo ahora, me guste o no.

Todo está bien… infecciones, complicaciones, el corazón que está usado, pero nada que no se solucione de una forma razonable… Sólo la duda de que en mi vida ha habido un tiempo que yo no he vivido y no sé qué ha pasado

Sea cómo fuere, quiero agradecer a todos quienes me ayudaron y asistieron, su dedicación y desinterés… y es que el ser humano, sigue siendo ejemplar la mayoría de las veces.

domingo, 30 de enero de 2011

Ecos

Puedes intentarlo!!! Puedes conseguirlo!!! Puedes mantenerlo???

Pese a la ausencia, no hay lugar para echarte de menos, pues el eco de tu “te amo” rellena todo el espacio de mi alma, arrinconando la tristeza en lo más profundo del olvido.



jueves, 20 de enero de 2011

Gripe

No todo el equilibrio supone anular fuerzas opuestas

No creo que haya mucha duda en que el cuerpo humano es un sistema extremadamente complejo al tiempo que muy sensible.

Tampoco creo que haya que discutir mucho sobre si él es capaz de organizarse y de defenderse de todos los infinitos ataques que llegan de forma constate desde muchos puntos.

El cuerpo humano, es ese conglomerado de células de múltiples tipos, las cuales, sin saber muy bien cómo, saben perfectamente que es lo que han de hacer en cada momento… Nosotros, los seres humanos, tan sólo hemos de preocuparnos de “vivir”, y el cuerpo se encarga de protegernos…

Aún así, algunas veces no sólo no nos preocupamos por el cuerpo, si no que hasta lo maltratamos en exceso, con esfuerzos a los que no debe someterse; dietas que le cargarán de trabajo o productos químicos que en lugar de mejorar las funciones de esos millares de células, ofrezcan más bien, resultados problemáticos

Pero hoy quiera hablaros del desarrollo lógico de la vida, del cuerpo, de mi cuerpo… de cómo, entre las miríadas de células que forman el envoltorio donde todo yo se refugia… De cómo un día se me olvida lavarme las manos antes de comer, o cepillarme los dientes después de hacerlo… de cómo respiro el mismo aire que decenas de personas en el metro, o el mismo aliento de la persona a quien beso… de cómo una pequeña herida es una puerta abierta para otros organismos ajenos a mi cuerpo.

No sabría decir cómo ni cuándo pasó, pero pasó… y de alguna manera, un intruso, un invasor, un conquistador… un virus, ha entrado en mi cuerpo… un virus invisible al ojo, minúsculo en proporción de mi tamaño, insignificante en comparación con mi fuerza… y sin embargo, un virus que sabe hacer muy bien lo que debe hacer: infectar.

Todo el equilibro celular de mi organismo, se ha trastocado, y la situación de anormalidad ha encendido las alarmas… “intruso, intruso” y procuro concentrarme en intentar sentir cómo mis defensas intentan luchar con el invasor… ¿dónde será la batalla??? ¿en la pierna???, ¿en el estómago???... Sea cómo fuere, no ha surtido efecto y las defensas han sido superadas… el invasor se ha situado en el pulmón, haciendo hogueras que han conseguido elevar la temperatura por encima de 40º y afianzándose con garfios que ocasionan un inmenso dolor cada vez que uno de esos indeseables visitantes, es expulsado…

Gripe, una simple gripe… un insignificante virus que no sé cuándo ni cómo llegó a mí y sin embargo, ha logrado doblegarme, vencerme durante unos largos y pesados días… No hay enemigo pequeño

sábado, 15 de enero de 2011

Sentidos

Todos los días son nuevos…

Vista, para ver tus ojos

Oído, para escuchar tu risa

Olfato, para recordar tu olor

Gusto, para saborear tus besos

Tacto, para recorrer tu piel

Sentidos???... Sentimientos???... Sensaciones





miércoles, 12 de enero de 2011

Ser

Cuanto vale una sonrisa… y no cuesta nada.!!!

En uno de esos correos que intercambiamos, incluso algunas veces sin llegar a leer, me llega el texto de un conocido escritor en el que increpa al lector a “ser uno mismo”.

Que simpleza de frase y que hermosura de actos… ser uno mismo… ¿Quién eres tú???

Aún esa pregunta, aparentemente algo más complicada, podría tener una respuesta, pero el problema surge cuando la sociedad analiza, o mejor dicho, juzga la respuesta. Y es que por mucho que nos guste o nos incomode, resulta que nosotros mismos, la sociedad a la que pertenecemos, nos hemos ido proponiendo con el paso del tiempo no dejar a nadie que sea uno mismo, si no que sea uno “de nosotros”.

Tal vez por que el ser humano es complicado, y de tal motivo, juzga de vicioso al enfermo y de enfermo al vicioso… o condena a prisión al necesitado, lo intenta ayudar en la cárcel y no le da más opción que delinquir cuando vuelve a ser libre… leyes, normas, obligaciones… prisiones en definitiva de las que es difícil escapar por que estamos inmersos en una sociedad que necesitamos y que a su vez nos necesita (o eso dicen)

Imagino que todos tendremos ejemplos de querer haber sido pero no haber podido… unos, la gran mayoría, por miedo o vergüenza, otros, simplemente por imposibilidad… “quiero ser artista” cuando el arte no da para vivir y la propia necesidad te obliga a ser camarero… con arte, cierto es, pero camarero al fin.

No, no creo que sea fácil ser uno mismo en según qué lugares o circunstancias… las ideas políticas o religiosas o preferencias sexuales… no son fáciles de mantener en algunos lugares de, por ejemplo, nuestro país…

Ego sum qui sum… Ser o no ser… si es que desde que el mundo es mundo, la pregunta sigue ahí… ¿Quiénes somos??? (¿de dónde venimos???; ¿qué leches hacemos aquí???, hacia dónde vamos??? y bla, bla, bla)

Pero habrá que intentarlo al menos, ¿no???

lunes, 10 de enero de 2011

Bifurcación

Al llegar a la bifurcación, si no conoces el camino, la posibilidad de equivocarse es la misma que la de acertar

Se acabó la Navidad y atrás quedaron los ojos de expectación de los niños en la mágica noche de regalos… atrás quedaron fiestas, cotillones, bailes, comidas, y nocturnidad… atrás quedaron las reuniones con compañeros, amigos, familiares y vecinos…

Todo vuelve a la calma acsotumbrada, a una conocida rutina, embutido en ese aire de frivolidad que nos traen las rebajas, los descuentos de los gimnasios para perder los kilos de más y las expectativas ya conocidas de que este año será duro

Pero hoy un grupo terrorista ha dicho que desea un "alto el fuego"… ¿Alto el fuego???. Un paso demasiado corto para un camino demasiado largo. Imagino que a la gran mayoría nos hubiese gustado más una declaración de "abandono de la violencia"…

A veces pienso que paz y justicia jamás se podrán dar la mano, pero es bueno que estén más cerca

Estamos en rebajas ya… atrás quedaron muchas cosas… sí… atrás quedaron muchas cosas...


lunes, 3 de enero de 2011

Hacer

Hay cosas que se hacen por dinero

Hay cosas que se hacen por amor

Hay cosas que se hacen por placer

Hay cosas que se hacen por necesidad

Hay cosas que se hacen por venganza

Hay cosas que se hacen por pura ignorancia

Hay cosas que jamás se deberían haber hecho

Hay cosas que jamás deberían terminar de hacerse

sábado, 1 de enero de 2011

2011

Ya está aquí

Que sea bienvenido

Pero por si acaso...

no tireis el ticket

por si sale mal, poder cambiarlo