
Madrid descansa…
En estos días, parece que se ha despojado de sus prisas, de sus apreturas, de su agobio y de ese extraño virus que surge cuando pisas la calle y que te obliga a correr, a precipitarte en llegar pronto aunque no importe donde vayas…
En estos días, Madrid aparcó el caos del tráfico y detuvo, al menos en una importante parte, sus obras para dejar su continuo cambiar su piel…
En estos días, Madrid se cambia y los foráneos huyen dejando el hueco a visitantes de fuera, pero el alma no cambia, pues todo el que esté en Madrid, es de Madrid…
En estos días, Madrid se viste de luces y el orto pinta en las nubes de algodón sus anaranjados que se mezclan con los perlados y se funden en cielos velazqueños justo encima del horizonte artificial de la silueta de los edificios que dan forma e historia a esta ciudad de paso que siempre siento en mi corazón, con dolor o con amor…
Selene preside la noche. Mientras… Madrid descansa.
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